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Prime crime: a true story, un hombre desesperado

  Aunque no lo parezcan, estos dos carteles pertenecen a la misma película. Resulta extraño porque tanto en inglés como en castellano, el tí...

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miércoles, 28 de octubre de 2026

Revisión interesante: El hombre que pudo reinar (1975)

 

John Huston llevó a la pantalla el clásico de aventuras de Rudyard Kipling El hombre que pudo reinar con tres actores de primera línea: Sean Connery, Michael Caine y Christopher Plummer. El relato de dos exmilitares británicos en la India colonial, que tras prestar su servicio, en vez de regresar a Inglaterra, deciden quedarse por esas tierras en busca de fortuna con todo tipo de artimañas hasta que se les ocurre la gran idea: irse al país vecino de Kafiristán, dominado por tribus enfrentadas entre sí, y ofrecer sus conocimientos militares y armas de fuego para adiestrar a una de esas tribus frente a sus adversarios y así ganarse su confianza y poder acceder a los tesoros que estos pueblos poseen.

La pareja de pícaros emprendedores, de voluble ética, y desprecio a la autoridad, pero con empuje, simpatía y orgullo, está encarnada por Michael Caine y Sean Connery. El tono de la película y la esencia de estos personajes queda muy bien reflejada en una frase del personaje de Caine: cuando se encuentran con un jefe tribal, y tras mostrar sus armas de fuego y habilidades, este les pregunta si son dioses, a lo que Caine, riendo socarronamente, contesta: «No, no somos dioses, somos británicos, que es casi lo mismo». 
Ambos protagonistas son secundados por Christopher Plummer, que encarna al periodista que cuenta la historia y que sirvió de testigo cuando ambos aventureros firmaron su acuerdo para emprender su descabellado plan de conquista. Este periodista en la obra original no tiene nombre y está inspirado en la propia experiencia de Kipling como corresponsal, pero en la película toma el nombre del autor, Rudyard Kipling

Una película deliciosa sobre el emprendimiento y la aventura que encierra valores como la amistad, la codicia o la lealtad. Un cuento moral con humor, acción y unos personajes inolvidables que encarnan brillantemente la picaresca británica.

lunes, 26 de octubre de 2026

Una de las favoritas de su propio autor: El fuera de la ley (1976)

En numerosas ocasiones he oído que cuando a Clint Eastwood le preguntaban por sus películas favoritas de su filmografía, y actualmente, ya retirado, también le han preguntado, y siempre salen títulos como Sin perdón, su primer Óscar como director y el inicio de su mejor época como autor, Bird, que para él fue un proyecto personal importante,  pero a mí siempre me ha llamado la atención que nombrase El fuera de la ley, porque en mi recuerdo de los westerns que ha dirigido, es de los que menos me impactó cuando lo vi. Habría entendido que citara antes El jinete pálido o incluso Infierno de cobardes, pero para él, este está entre sus favoritas.

La he vuelto a ver hace poco, por si con la perspectiva del tiempo cambiaba mi opinión. Lo cierto que es que la valoro mejor ahora, me parece más buena de lo que recordaba, pero aún así, sigo prefiriendo las antes nombradas. Por ello he indagado un poco, para ver por qué siempre ha figurado entre sus favoritas, y parece ser que El fuera de la ley, como director, fue la primera con la que obtuvo un mayor beneplácito del público. Además, el tema que trata sobre la Guerra de Secesión, es algo que en la cultura estadounidense toca más hondo que el público europeo.

La trama es sobre un granjero llamado Josey Wales, que en la Guerra de Secesión, pierde a su mujer y a su hijo a manos de un comando del norte que saquea su granja. Al perderlo todo, se alista con la milicia sureña y se acaba convirtiendo en leyenda. Terminada la guerra, el bando vencedor ofrece un acuerdo de paz a las guerrillas del bando perdedor, a lo que él se niega y es perseguido como proscrito.

Hace poco nombraba esta película en la reseña de El precio de la red, por una frase muy gráfica que tiene mucho que ver con la falsedad de hoy en día a todos los niveles, cuando la gente te dice una cosa y quiere hacerte ver que algo es maravilloso cuando es claramente lo contrario. El personaje de Fletcher, líder de la milicia a la que se une Wales, cuando le están hablando sobre las condiciones del acuerdo de paz para los guerrilleros que se rindan, le contesta: «Dice otro viejo proverbio: si me orinas encima, no me digas que está lloviendo». Me parece sensacional esta frase, y no me faltan ocasiones en el día a día en las que podría decírsela a unas cuantas personas.

Esta película, que cumple 50 años este año, fue la primera colaboración entre Eastwood y Sondra Locke, y a raíz de la cual iniciaron un romance que duraría hasta 1989 y durante el cual hicieron varias películas juntos.

miércoles, 21 de octubre de 2026

Retribution, un remake con más presupuesto y menos identidad (2023)

 

A colación del estreno de Prime crime: a true story, he visto hace poco otra película sobre estafas millonarias y sus consecuencias: Retribution, protagonizada por Liam Neeson. Me llamó la atención especialmente porque se trata de un remake americano, o más bien internacional, ya que es coproducción, de una película española que personalmente me gusta mucho: El desconocido.

Un financiero que vive cómodamente con un trabajo legal, pero no siempre honesto del todo, recibe una mañana, mientras conduce llevando a sus hijos al colegio, una llamada de un desconocido que le quiere hacer pagar por sus pecados: tiene una bomba en el coche y si no hace todo lo que le vaya diciendo o si intenta huir, la bomba estallará.

La propia trama nos lleva a una película llena de adrenalina, con una carrera de supervivencia contrarreloj. En ese sentido, Retribution cumple. Sin embargo, no llega a la altura de El desconocido. ¿Y por qué? Tiene 20 millones de presupuesto frente a los 4 millones que tenía la original. Tiene el carisma de Liam Neeson, que realmente lleva bien el cargar con el peso de toda la película a sus espaldas. El papel original lo hacía Luis Tosar, también con gran presencia en pantalla. Ahí están empatadas. La cuestión es que el El desconocido, a pesar de tener menos presupuesto, tiene identidad propia, es más genuina. Retribution tiene más medios, pero no pasa de ser una película de acción más dentro de la industria hollywoodiense. Me recuerda un poco al caso de La asesina, el remake americano del éxito francés Nikita, de Luc Besson. En ambos casos, Retribution y La asesina, en mi opinión, caen en la misma trampa, y es hacer películas en la media de la industria a partir de obras que en Europa tuvieron éxito por ser diferentes a la media.

lunes, 19 de octubre de 2026

Prime crime: a true story, un hombre desesperado

 




Aunque no lo parezcan, estos dos carteles pertenecen a la misma película. Resulta extraño porque tanto en inglés como en castellano, el título es en inglés, pero diferente. Y hasta el diseño del cartel es totalmente distinto. El DMS (Dead Man Switch) es un dispositivo de seguridad en entornos industriales. El título original hace un juego de palabras en relación al dispositivo que usa el protagonista para mantener retenido a su rehén, lo cual es su seguro ante la policía. En castellano es complicado de traducir o incluso de entender en inglés fuera de Estados Unidos. Sin embargo, aquí han hecho otro juego de palabras entre la televisión en prime time, que es lo que busca el personaje, salir en la tele con sus reivindicaciones en horario de máxima audiencia, y los true crime, historias reales de crímenes que está hoy en día tan de moda, sobre todo en los podcast.

Prime crime: a true story es una película estrenada en abril en cines que llega ahora a streaming. Se trata del nuevo largometraje de Gus Van Sant, el director de títulos como El indomable Will Hunting o Buscando a Forrester, entre otros. La trama versa sobre un caso real de 1977 en el que un hombre a cuya familia una entidad inmobiliaria ha estafado en la transacción comercial de unos terrenos, se toma la justicia por su mano y secuestra al hijo del dueño de la entidad para que reconozca en público, ante los medios de comunicación, lo que han hecho y pidan disculpas.

Es una película de ciudadano desesperado que se toma la justicia por su mano contra los poderosos, como Money monster, Un día de furia o John Q, por nombrar algunos ejemplos. En este caso, además, se trata de un caso real ocurrido en el 77 y la ambientación setentera de la película está muy cuidada, no solo en el diseño de producción, vestuario y demás, sino también en el estilo visual, alineado con el cine de los 70. Goza de buen ritmo, de intensidad moderada, pero precisa, y de un elenco de actores que transmiten autenticidad.

Protagoniza Bill Skarsgard, hijo de Stellan Skarsgard, y siendo un rostro no demasiado conocido para el gran público, carga a sus espaldas con el peso de la película de manera muy solvente estando secundado por otras caras más conocidas como Cary Elwes, el sempiterno Westley de La princesa prometida, Colman Domingo, el otrora padre de Michael Jackson en Michael, y en un papel más secundario, el gran Al Pacino.

miércoles, 14 de octubre de 2026

Outcome: mucha estrella y poco brillo

 


Outcome se estrenó discretamente en cines el pasado mes de abril y llega ahora a streaming. Se trata de una comedia dramática en torno a una estrella de cine de 56 años, que lleva siendo famoso desde los 6, y que vuelve al ruedo tras cinco años de retiro por desintoxicarse de la droga, aunque eso su público no lo sabe. Cuando todo está a punto para hacer público su regreso, su abogado recibe un chantaje de publicar un vídeo en redes que puede perjudicar su imagen. Pensando en toda la gente con quien se portó mal cuando el éxito se le subió a la cabeza, comienza a hacer una ronda de pedir disculpas a todos sus conocidos esperando saber quién le está amenazando.

Un elenco espectacular: Keanu Reeves, Cameron Díaz, Jonah Hill, que también dirige, y las colaboraciones de Martin Scorsese, como representante de actores, y Drew Barrymore haciendo de sí misma en formato caricatura. Jonah Hill es un actor, normalmente cómico, que en ocasiones también escribe, dirige o produce algunas de sus películas. Es conocido especialmente por títulos como El lobo de Wall Street o Juego de armas, entre otras.

Una crítica al lado oscuro de Hollywood y la fama, con un elenco de buenos actores, la cosa promete, pero la verdad es que Outcome acaba siendo una comedia dramática con poca intensidad en el drama y escasa gracia en su vertiente cómica. Le falta hilo conductor en la narrativa, le falta garra. Cameron Díaz está totalmente desaprovechada, no brilla lo que podría brillar. El director se reserva para sí mismo un papel pasado se vueltas con el que lucir su histrionismo, pero realmente, lo que salva la función, es el carisma de Keanu Reeves, cuya presencia se nota en toda la película. También cabe destacar la colaboración de Scorsese, que tiene pocas apariciones, pero muy bien aprovechadas. Y el mensaje de la película, el arrepentimiento, el volver a empezar, está claro sobre el papel, pero no tiene hondura, se queda muy en la superficie. No obstante, ahí está, hay otras películas que no tienen ni mensaje. Por lo tanto, Outcome se deja ver, que además es corta, menos de hora y media, pero la verdad es que tenía material para dar mucho más de sí.

lunes, 12 de octubre de 2026

El precio de la red, crecimiento versus seguridad


 El precio de la red es la secuela de La red social. Ha pasado más de una década desde que la creación de Facebook, que se ha convertido en una potentísima empresa. Mark Zuckerberg ya no es presentado como un genio universitario asocial, sino como un empresario frío y sin escrúpulos que prioriza el crecimiento de su empresa sobre la seguridad de sus usuarios sin importarle el daño que estos puedan sufrir. De esta manera manipula el algoritmo en función de viralizar los contenidos que más le hagan crecer en cada momento sin importarle el tipo de contenido que sea, sin ningún filtro moral. Una trabajadora del departamento de integridad cívica descubre estas manipulaciones, y ante la negativa a ser escuchada por sus propios compañeros, acaba colaborando con Jeff Horowitz, periodista de investigación de The Wall Street Journal.

Aaron Sorkin, guionista de La red social, dirigida por David Fincher, vuelve al mundo de Facebook para escribir el guion de El precio de la red, pero además esta vez también dirige. Como director debutó con Molly's game y esta es su cuarta película. Aunque visualmente Sorkin no es Fincher, el sólido guion hace de El precio de la red una estupenda y digna secuela de su predecesora. Además, pone sobre el tapete temas muy interesantes para el debate, como la deshumanización de las empresas, la falta de ética real tras las decisiones ejecutivas, y digo «real» porque oficialmente hay mucha normativa, mucha ley de transparencia, mucha protección de datos, mucha ética laboral, pero a la hora de la verdad, todo es un paripé. Es una práctica común en el siglo XXI, a todos los niveles, poner buena cara y buenas palabras cuando vas a hacer algo que no es correcto. Hay una frase en una película de Clint Eastwood, El fuera de la ley, que tiene una frase que explica esto muy bien: «Si me orinas encima, no me digas que está lloviendo».

Además de un sólido guion y una correcta dirección, el precio de la red también cuenta con un buen elenco actoral. Haugen es encarnada por Mikey Madison, ganadora del Óscar a mejor actriz principal por Anora, Horowitz es interpretado por Jeremy Allen White, el otrora Bruce Springsteen en Deliver me from nowhere y ganador de dos premios Emmy por la serie The Bear, y a Zuckerberg le da vida en pantalla Jeremy Strong, nominado al Óscar por The apprentice por su papel de Roy Cohn, el mentor de Donald Trump.

El precio de la red se diferencia de su predecesora en el tipo de historia: la primera era una trama sobre emprendedores, y la segunda es un thriller de investigación periodística, pero ambas forman parte de la misma historia, como la vida misma, según en qué etapa se encuentra uno.

miércoles, 7 de octubre de 2026

Dos días, un canto a la vida

 


Dos días es la ópera prima de Gonzaga Manso, que debuta en el largometraje en la triple faceta de director guionista y director de fotografía. Rodada en Santa Cristina, La Coruña, la película hace una reflexión sobre el sentido de la vida, la amistad, el amor, la familia, el paso del tiempo, la vejez y las ganas de vivir.

Un médico de 89 años, que sigue pasando consulta porque se resiste a jubilarse, pasa el verano con su familia. Todos están preocupados por su salud, pero él se agobia de tanta atención, quiere hacer las cosas por su cuenta, y se va de pesca con un amigo de toda la vida. Ambos salen a pescar en barca y, por una serie de acontecimientos, se quedan a la deriva esperando ser rescatados, pero nadie sabe que han salido al mar. 

Los dos protagonistas están encarnados por el veterano Saturnino García, conocido sobre todo por Justino, un asesino de la tercera edad, aunque con una amplia filmografía, y por Jesús Outes, un mariscador retirado que ha debutado en esta película como actor a los 67 años de edad y ha resultado ser toda una revelación. Ambos personajes son la voz de la experiencia y su amistad conecta muy bien con el espectador y transmite una visión luminosa, a la par que realista, de la vida, de saber disfrutarla.

Por otro lado está la familia del médico, que tiene esposa, tres hijas y varios nietos. Las actrices están todas convincentes, destacando Aurora Maestre, la que hace de esposa, y a la que pudimos ver el año pasado en Romería. Las hijas son interpretadas por Ledicia Sola, Melania Cruz y Elena Seijo, todas ellas vistas en varias series de TV y largometrajes. 

Dos días es un estreno español imprescindible de este año. Es una película sencilla y optimista que rezuma autenticidad en cada fotograma. Está producida por Películas Pendelton, los productores de Campeones, y recibió la Biznaga de Plata del Público en el Festival de Málaga.

lunes, 5 de octubre de 2026

Mallorca confidencial, entre el cine social y thriller

 



Mallorca confidencial trata sobre un asentamiento chabolista en Mallorca donde la Chusa ejerce un gran poder como matriarca, que además se financia con el narcotráfico y lleva el negocio en familia, como los Corleone, pero en versión gitana. El asentamiento se ve amenazado por la presión de un grupo inmobiliario que quiere construir en la zona ofreciendo a los habitantes pisos de realojo en otro barrio.

Protagoniza Lolita Flores, desplegando un  gran carisma en la pantalla. Está secundada por Asia Ortega, vista en películas como Tu hijo o Hasta el cielo, que aquí encarna a la sobrina de la matriarca y no palidece en absoluto ante la imponente presencia de Lolita, lo cual dice mucho a favor de esta joven actriz. En un papel secundario encontramos a la hija de Lolita, Elena Furiase.

El planteamiento de Mallorca confidencial es interesante, con el tema de la lealtad de fondo, y combinando el drama social con el thriller policiaco. Sin embargo, hay una sensación de que al drama le falta profundidad y al thriller le falta vibración. Normalmente las películas no son redondas por sobrarle metraje, pero en este caso, quizá le falta, porque la película es corta, hora y media escasa, lo cual se agradece, pero aunque no llegase a las dos horas, sí creo que le convendría desarrollar un poco más las tramas para que el drama toque fibra y el suspense en torno al narcotráfico vibre más. No obstante, es una película agradable de ver, con planteamientos interesantes de fondo y dos actrices de diferentes generaciones que ofrecen sendas potentes interpretaciones.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

El mago del Kremlin, al auge de Putin

 


El director francés Olivier Assayas nos cuenta a través de El mago del Kremlin, cómo un estudiante de arte dramático ruso en plena apertura a la democracia en los años 90, pasa a ser productor de televisión y de ahí a convertir en presidente de Rusia a un funcionario del FSB especializado en contraespionaje, que no tiene ni un ápice de carisma ni empatía con el pueblo. Un tipo ambicioso sin medida y más frío que el hielo de Siberia. Es una historia fascinante de marketing político sobre la llegada al poder de Vladimir Putin, aunque el protagonista, este joven experto en comunicación política, es un personaje ficticio, por lo que podemos hablar de historia pero no de biografía.

La película adapta a la pantalla la novela homónima de Giuliano Da Empoli, que se basa en un personaje real que fue mano derecha de Putin para construir a Vadim Baranov, al que encarna magníficamente Paul Dano en la película. Dano es un gran actor al que hemos podido ver en Los Fabelman, Pequeña miss Sunshine o Prisioneros, entre otros títulos. Le secundan Alicia Vikander en el rol del amor de juventud de Baranov, y Jude Law encarnando de manera totalmente convincente a Putin.

La narración de El mago del Kremlin se construye a través de una entrevista que le hacen a Baranov una vez retirado de la política y va contando toda su trayectoria. El ritmo narrativo es muy constante, que si la película fuese más corta, quizá no se notaría tanto, pero al durar más de dos horas, se echa en falta algún juego de cambio de ritmo en algún momento. Además, al contar muchos eventos de diferente índole a lo largo del ascenso de Putin al poder, la verdad es que se presta bastante a que cada momento tengo su ritmo más adecuado, más trepidante unas veces, más reflexivo otras, así que el ritmo constante puede lastrar el resultado final de una película cuyo planteamiento es muy interesante. También si se ha visto el tráiler, como es mi caso, parece en principio que el ritmo va a ser distinto al que es en realidad.

Con todas y con esas, El mago del Kremlin es muy interesante en su planteamiento de mostrar por qué hoy en día está el mundo como está, de dónde venimos cuando en los años 90 el mundo cambió de paradigma con el final de la Guerra Fría, que mantuvo congeladas las reglas del juego geopolítico durante más de 40 años, y de repente, nuevas alianzas internacionales, la revolución digital, nuevas clases sociales, y como dice el refrán, " a río revuelto, ganancia de pescadores".

lunes, 28 de septiembre de 2026

Los miserables. El origen, la redención de Jean Valjean

 


La popular obra de Víctor Hugo, Los miserables, ha tenido diversas adaptaciones cinematográficas a lo largo de los años. La más recordada actualmente seguramente es la versión de 2012, una superproducción musical con un reparto lleno de estrellas de la gran pantalla. Los miserables. El origen es una modesta producción francesa centrada en la historia de Jean Valjean antes de su llegada a París. El planteamiento recuerda un poco al de El regreso de Ulises, en cuanto a coger un pasaje de una obra enorme y construir un relato más íntimo, más pequeño, centrado en un parte del texto original.

Los miserables. El origen goza de un trabajo actoral estupendo, fundamentalmente con cuatro personajes: Jean Valjean, el obispo que lo acoge y las dos mujeres que viven con el obispo, su hermana y su criada. Los cuatro hacen interpretaciones muy convincentes y encarnan muy bien a sus personajes, pero Grégory Gadebois, además, en la piel de Valjean, aporta una presencia física muy imponente que refuerza el carácter peligroso del personaje y resulta siempre inquietante. La trama arranca con la llegada de Valjean, tras salir de la cárcel, vaga sin rumbo y llega a un pueblo donde todo el mundo le da la espalda, excepto el obispo, que lo acoge en su casa.

Se trata de una historia de redención enmarcada en una época muy dura y oscura. Esta dureza está muy bien plasmada visualmente por una presencia casi constante de elementos de piedra en la escenografía, fotografiada con tonos fríos en escala de grises. Además, la inquietante presencia del protagonista contrasta con el tono sosegado de la narración y el ritmo pausado, pero adecuado, del desarrollo de la trama. Por tanto, resultan muy acertadas tanto la ambientación como las interpretaciones. Dirige con muy buen criterio el director y guionista Éric Besnard.

La película se proyectó en primicia en la gala del CEC, se estrenó en cines de España en febrero y llega ahora a las plataformas de streaming.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Revisión necesaria: Salvar a soldado Ryan (1998)

 

Nunca había escrito en el blog sobre Salvar al soldado Ryan, y el hecho de que el desembarco de Normandía esté ahora en la actualidad cinematográfica con Tiempo de victoria, creo que es una buena ocasión para la revisión de esta gran película de Steven Spielberg. Es un largometraje que vale mucho la pena revisitar de vez en cuando por varios motivos.

Para empezar, es una película que creó escuela. El estilo visual con el que se han rodado las escenas bélicas de infinidad de películas de guerra, deben mucho a la primera media hora de Salvar al soldado Ryan, que desarrolla el desembarco de Normandía con un realismo nunca visto hasta entonces, pero muy imitado posteriormente.

Recibió cinco premios Óscar, entre ellos a mejor director para Spielberg, el segundo después de La lista de Schindler. Las otras categorías premiadas fueron mejor fotografía, montaje, sonido y edición de sonido.

Fue la primera vez que Tom Hanks se ponía a las órdenes de Spielberg, y después de esto volvieron a trabajar juntos en La terminal, Atrápame si puedes, El puente de los espías y Los archivos del Pentágono. En el reparto también nos encontramos con Matt Damon, que ese año ganaba el Óscar a mejor guion junto con Ben Affleck por El indomable Will Hunting. También nos encontramos con un joven Vin Diesel antes de convertirse en estrella de acción con la saga Fast and furious. Otro miembro curioso del comando de rescate es Edward Burns, actor y director de cine independiente que en aquel momento estaba empezando y llevaba dos películas a sus espaldas: Los hermanos McMullen y Ella es única.

Una curiosidad sobre el reparto: Andrew Scott, protagonista de Tiempo de victoria, sale en Salvar al soldado Ryan acreditado como "soldado en la playa".

La trama versa sobre una misión moral: una mujer ha perdido a tres de sus cuatro hijos en la guerra al mismo tiempo. Solo queda uno, James Ryan, por lo que el alto mando, conmovido por esta situación, pone en marcha una operación para buscarlo entre las líneas enemigas y mandarlo a casa. Tal misión es encomendada a un grupo de hombres que acaban de participar en el desembarco de Normandía. Una historia de coraje y humanidad, cuyos personajes son profundos, calado dramático, interpretados por excelentes actores dirigidos con la maestría y la habilidad técnica y narrativa que solo los grandes como Spielberg pueden ofrecernos. Una gran historia servida con el empaque de un gran espectáculo.

lunes, 21 de septiembre de 2026

Tiempo de victoria: el hombre del tiempo en Normandía

 

Tiempo de victoria es una producción británica de los productores de El instante más oscuro, que nos cuenta la trastienda del desembarco de Normandía desde un punto de vista muy original: el de la meteorología. Tras el desastre que supuso la Operación Tigre, un ensayo realizado para el desembarco de Normandía, el general Eisenhower necesita tener todas las garantías de que la operación vaya a salir bien. Para la ocasión, por recomendación de Churchill, le envían al capitán Stagg, considerado como uno de los mejores meteorólogos, para realizar un pronóstico del tiempo que hará el día del desembarco. Sus métodos y pronóstico chocan totalmente con Krick, el meteorólogo habitual de Eisenhower que le ha acompañado en sus campañas anteriores.

El título de la película hace un juego de palabras, pero es distinto en el traducido respecto al original. En inglés se titula Pressure, en alusión a la presión a la que se ve sometido Stagg y la presión atmosférica, mientras que en castellano, Tiempo de victoria, juega entre el tiempo del momento y el tiempo atmosférico. Bajo presión se encuentran todos los implicados en la operación del desembarco, obviamente, pero en concreto el protagonista, que se presenta como un hombre íntegro, comprometido con la responsabilidad que su decisión conlleva aunque vaya en contra de todos los intereses del alto mando. Una actitud que le honra y que contrasta con la de Krick, que adapta su trabajo a lo que sus superiores quieren oír. Por lo tanto, es muy interesante a nivel de debate sobre los grandes profesionales que hacen su trabajo como debe hacerse, guste o no a lo demás, y aquellos que hacen las cosas para agradar a otros y no tener que enfrentarse a nadie ni meterse en líos.

Se trata del segundo largometraje del director australiano Anthony Maras, que debutó en 2018 con Hotel Bombay. Protagoniza Andrew Scott en el rol de Stagg, actor visto anteriormente en Spectre, 1917, o en series de TV como Black mirror o Sherlock. Le acompaña, en el papel de Eisenhower, Brendan Fraser, ganador del Óscar a mejor actor por La ballena e inolvidable para el público de los 90 por protagonizar George de la jungla y La momia. A destacar también la interpretación de Kerry Condon como la secretaria de Eisenhower, que goza de gran carisma en pantalla, y a quien hemos podido ver en Tres anuncios en las afueras o F1: la película, por ejemplo, y que fue nominada a mejor actriz de reparto por Almas en pena en Insherin. 

La película en una carrera contrarreloj y goza de un ritmo narrativo frenético acompañado de una vibrante partitura musical de Volker Bertelmann, responsable también de la música de títulos como Cónclave o Los niños de Winton.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Revisión interesante: Hoosiers, más que ídolos (1986)

 

A colación de la reseña de Como cabras, recién llegada a streaming tras estrenarse en cines en febrero, creo que resulta interesante revisitar alguna película de baloncesto. La primera que se me vino a la cabeza y que he encontrado disponible para volver a ver es Hoosiers, más que ídolos.

El término hoosier hace alusión al gentilicio informal de los habitantes del estado de Indiana. La película se inspira en una historia real en la que el equipo de baloncesto de un pequeño pueblo rural de Indiana ganó el campeonato estatal en los años 50. En la película nos encontramos con un entrenador de mediana edad que lleva varios años sin entrenar y que guarda un secreto de su pasado. Un amigo suyo, director del instituto de un pueblo de Indiana llamado Hickory, lo contrata como nuevo entrenador del equipo de baloncesto. El entrenador tiene su propia metodología de trabajo que choca con la idiosincrasia de  los habitantes del pueblo, gente muy cerrada y reaccionaria a quienes no les gustan los cambios, aunque sean para mejorar. Esto le hace muy complicada su integración en el lugar al recién llegado.

Protagoniza la película un sensacional Gene Hackman secundado por Barbara Hershey y Dennis Hopper, este último nominado al Óscar a mejor actor secundario por su papel de borracho del pueblo. Hoosiers, más que ídolos, vista hoy, posiblemente se pueda valorar como mejor de lo que se consideró en su momento, porque la verdad es que ha envejecido bastante bien. Conserva intacta su energía y emoción. Es una historia inspiradora ambientada en el mundo del deporte con valores muy arraigados como la disciplina, el esfuerzo y el trabajo en equipo.

Como cabras tiene varios puntos en común con Hoosiers: esa evolución de menos a más, llegar lejos siendo pequeños, la presencia de un bajito del que todos se ríen, aunque en una es protagonista y en otra es secundario, el desarrollo de la acción en un pueblo pequeño.

lunes, 14 de septiembre de 2026

Como cabras: baloncesto salvaje

 

De los creadores de Las guerreras K-pop, ganadora del Óscar a mejor película de animación, llega Como cabras, de Sony Animation Studios. Todo gira en torno al rugebol, un deporte de contacto que es como una especie de baloncesto con obstáculos en la cancha como rocas, fuego, hielo, y que lo juegan los animales más grandes, duros y salvajes del mundo. Una pequeña cabra, del grupo animal al que llaman los bajitos, sueña con ser una estrella de rugebol, y tiene como ídolo a una pantera que es la estrella del equipo de su pueblo, Villaliana. Al hacerse mayor, por una serie de circunstancias, acaba fichado en el equipo, pero nadie cree en él. Han pasado unos años y la famosa pantera ve su carrera en declive.

Nos encontramos, por tanto, con dos tramas principales: el aspirante a estrella que ansía triunfar en un deporte para el cual su físico no acompaña, y la veterana estrella llegando al ocaso de su carrera deportiva. Aunque los personajes están construidos con clichés ya vistos, no aportan nada nuevo, pero están muy medidos para que tengan el carisma suficiente para mantener la atención del espectador, y son dos historias que, a pesar de no ser nuevas, funcionan bastante bien. Por otro lado, el ritmo es frenético y la animación muy dinámica. Las escenas de los partidos son espectaculares y la estética de la película es muy colorista. A pesar de no sorprender, es una película muy entretenida con mensaje positivo que deja buen sabor de boca y se puede disfrutar en familia.


miércoles, 9 de septiembre de 2026

De menonitas, amish y cine

Como decía en el post anterior sobre La constelación del perro, en esa película sale una comunidad menonita, aunque no explican en qué consiste su modo de vida, sino que se da por supuesto que todos lo sabemos. Es posible que así sea en Estados Unidos y en algunos países europeos, pero no en todas partes. Sin embargo, a cualquier profano en la materia, pero que más o menos le guste el cine, la imagen que le viene a la cabeza es la de los Amish, que han tenido más protagonismo en el cine. ¿Quiénes son unos y otros?

Ambos son grupos surgidos del movimiento anabaptista del siglo XVI, el cual cree en el bautismo adulto, consciente, en vez del bautismo de los bebés. Todo su modo de vida gira en torno a las enseñanzas de la Biblia. De aquí surgieron las comunidades menonitas en el norte de Europa y los amish en Suiza. De ambos grupos hubo emigraciones a Estados Unidos en el siglo XVIII donde se asentaron en diversos lugares con su modo de vida basado en su rechazo a la tecnología, de manera que viven como en los siglos anteriores a la Revolución Industrial, es decir, sin luz eléctrica, sin teléfono, sin vehículos de motor, y con la vestimenta propia de los siglos XVI o XVII, de cuando se originaron. La diferencia, básicamente, entre menonitas y amish, es que los primeros son más flexibles en las normas de vida que rigen su comunidad.

En formatos televisivos, se pueden encontrar varias películas y documentales que retratan, sobre todo, a los amish. La presencia de los menonitas en producciones audiovisuales es menor. Pero en gran formato, es decir, en cine, si hay una película paradigmática sobre el modo de vida amish, es Único testigo, un thriller de 1985 dirigido por Peter Weir y protagonizado por Harrison Ford en pleno apogeo de su carrera recién consagrado como estrella por sus papeles de Han Solo e Indiana Jones. En esta película interpreta a un escéptico y pragmático inspector de policía que debe proteger al único testigo de un asesinato, un niño amish que ha visto un homicidio en un baño público durante una visita a la ciudad con su madre. En su huida, el policía resulta herido y permanece escondido en la comunidad amish para recuperarse. A Harrison Ford le secundan Kelly McGillis, un año antes de triunfar con Top Gun, y Danny Glover como villano de la función antes de convertirse en estrella con Arma letal (1987)


Otra película que contrapone a los urbanitas modernos con la cultura amish, pero esta vez en clave de comedia, es A las duras y a las maduras, una producción de 1997 protagonizada por Tim Allen, la voz de Buzz Lightyear en la saga Toy Story, también conocido por sus comedias navideñas haciendo de Santa Claus, y por Kirstie Alley, conocida por la mítica serie de TV Cheers y por la saga Mira quién habla. Ambos interpretan a un matrimonio de millonarios que huyen por problemas con el fisco y se refugian en una comunidad amish.

lunes, 7 de septiembre de 2026

La constelación del perro: en busca del mundo perdido

 


La nueva película de Ridley Scott, La constelación del perro, es una historia futurista, pero de un futuro cercano, que nos presenta un mundo devastado por una pandemia. Un virus ha acabado con la civilización actual y ha dado paso a un mundo distópico en el que los supervivientes viven aislados, con miedo, protegiéndose como pueden, y tribus salvajes errantes que se dedican al saqueo despiadado de lo que encuentran a su paso. En este panorama desolador, un piloto que convive con su perro y con un exmarine, mantiene viva la esperanza de encontrar más gente con la que intentar recuperar la civilización perdida y una vida mejor que la mera situación de supervivencia en la que se encuentran. Sin embargo, su compañero, es mucho más escéptico y se ha acomodado a esa vida de limitarse a sobrevivir, matar o morir. En sus exploraciones, el piloto se encuentra con una familia de granjeros, formada por un padre y su hija, y una comunidad de menonitas. Además, ha oído hablar sobre un núcleo urbano llamado Grand Junction, como el último resquicio de la civilización, y su objetivo es encontrarlo.

La constelación del perro es la adaptación de la novela homónima de Peter Heller. El elenco está encabezado por Jacob Elordi, nominado a los Óscar por Frankenstein, en el papel del piloto, y Josh Brolin, el otrora hermano mayor de Los Goonies, que ya había trabajado a las órdenes de Ridley Scott en American gangster, en el rol del exmarine Les secundan Margaret Qualley, la hija de Andie McDowell, vista en Érase una vez en Hollywood o La sustancia, en el papel de la granjera, y dando vida a su padre tenemos al veterano Guy Pierce, conocido por títulos como Memento o LA Confidential, entre otros, y que había trabajado antes con Ridley Scott en Prometheus y Alien: covenant.

La película no es la típica distopía que te expone en cuatro frases el escenario desolador de turno para pasar a la acción trepidante sin dar un respiro, sino que es más bien contemplativa y melancólica. Se toma su tiempo para describir a los personajes, el mundo en el que viven, sus respectivos pasados, sus traumas. Tiene acción, obviamente, y esas escenas son brutales e intensas, pero entre tiroteo y tiroteo, adopta un tono más calmado con el que deja respirar las emociones de los protagonistas y permite así un mayor desarrollo de los personajes. Y sobre todo, lo más interesante es que siendo una historia sobre un futuro devastador, es mu positiva, porque nos deja un mensaje de esperanza, de resistencia, de no rendirse ante la adversidad.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Atención, se rueda la secuela de Días de trueno, prevista para 2028

 

Pues sí, el proyecto estaba dando vueltas desde hace tiempo, pero ahora es una realidad. La semana pasada se anunció oficialmente la puesta en marcha de la producción que tendrá de protagonista a Tom Cruise, naturalmente, acompañado de Anne Hathaway y dirigidos por Jonathan Levine, director de comedias como Casi imposible o 50/50.

Por eso es una ocasión fantástica para escribir algo sobre Días de trueno. Fue la película en la que Tom Cruise y Nicole Kidman se conocieron. Luego se casaron, tuvieron dos hijos adoptivos y el matrimonio duró 11 años. Durante ese tiempo volvieron a trabajar juntos dos veces: a las órdenes de Ron Howard en Un horizonte muy lejano, y bajo la batuta de Stanley Kubrick en Eyes wide shut.

El éxito de Top Gun convirtió a Tom Cruise en superestrella y él mismo propuso una historia, aunque el guion lo firma Robert Towne, siguiendo la misma línea. Se reunieron de nuevo los productores Don Simpson y Jerry Bruckheimer, el director Tony Scott, el músico Hans Zimmer y el protagonista, Tom Cruise, para dar vida de nuevo a un piloto instintivo y temerario, pero en vez de en aviones, en coches de carreras de la NASCAR. También hay un romance, una balada pop romántica, Show me heaven, velocidad, adrenalina, y la fórmula funciona. No tuvo tanta taquilla ni tanta repercusión social como Top Gun, pero tuvo igualmente buenos beneficios. Y en el elenco, además de Cruise y Kidman, también cuenta con la carismática presencia de Robert Duvall, el otrora abogado de la familia Corleone en la saga de El padrino. También cuenta con Cary Elwes, popular en aquella época por La princesa prometida.

Ahora ya sabemos que en 2028 podremos ver de nuevo Tom Cruise pilotando a toda velocidad en los circuitos de la NASCAR.

lunes, 31 de agosto de 2026

Lapönia: comedia familiar para adultos

 


Normalmente, las comedias familiares son para todos los públicos. Se denominan familiares porque son para ver toda la familia, niños y adultos. Sin embargo, Lapönia  tiene el formato de comedia familiar, pero por su contenido, no es para niños. Se trata de dos matrimonios en Navidad hablando sobre las diferencias culturales entre Finlandia y España, sobre las diferentes formas de educar a los hijos, si con la ilusión o con el racionalismo, sobre la verdad y la mentira, en fin, conversaciones de adultos muy interesantes tratadas en clave de comedia y con un elenco estupendo de cuatro intérpretes, que tienen mucha química entre ellos, y funcionan a la perfección desde el principio hasta el final del metraje: Natalia Verbeke, Julián López, Ángela Cervantes y Vebjom Enger.

Lapönia es la adaptación al cine de la obra de teatro homónima, llevada a cabo por David Serrano, director de Días de fútbol o Voy a pasármelo bien, entre otras. El planteamiento de la trama es muy similar a otra obra llevada al cine, Un dios salvaje: un conflicto entre dos niños desencadena la trama que consiste en los diálogos a cuatro bandas entre los dos matrimonios, padres de ambos niños. Lo que cambia totalmente entre una y otra obra, es el contexto, la relación entre los matrimonios y los temas tratados en estas conversaciones.

Lapönia goza de un genial diseño de producción, en una casa nórdica de madera y llena de ventanales, que juega también como metáfora visual por los temas tratados en cuanto a transparencia, laberintos, lugares secretos de nuestro ser. Curiosamente no se rodó en Finlandia, sino que esa casa se encuentra el País Vasco. Entre este marco físico, la calidad del texto literario, el marcado perfil de cada personaje y las actuaciones de los cuatro intérpretes, el resultado final es una película entretenida, divertida, con trasfondo y que deja poso, que algo nos remueve por dentro.

lunes, 24 de agosto de 2026

Calle Málaga: película buena pero no redonda

 

Calle Málaga es la nueva película de la directora de El caftán azul, Maryan Touzani, que tiene planteamientos muy interesantes, pero que no acaba de  profundizar en ellos ni a darles una salida. La película empieza presentando al personaje de María Ángeles, una tangerina octogenaria espléndidamente interpretada por Carmen Maura y maravillosamente fotografiada, ya que por los tonos alegres y la paleta de colores con que se retrata Tánger en la película, dan ganas de irse a vivir allí. Y el enorme carisma de Carmen Maura capta la atención del espectador desde el primer fotograma y mantiene el interés hasta el final. Sin embargo, las situaciones sugeridas por el guion también resultan sugerentes durante la primera mitad de la película, pero luego van perdiendo fuerza porco hasta llegar a un final algo inconcluso.

Las relaciones familiares, la tercera edad, cómo envejecer con dignidad, estos temas tan interesantes son los que sugiere la película, pero sin acabar de profundizar en ellos. También parece que la directora nos quiere exponer ciertas cuestiones para que cada uno tenga su opinión pero ella no se moja en dar la suya. Acompañan a Carmen Maura, principalmente, Marta Etura en el rol de su hija y el actor y director marroquí Ahmed Boulane encarnando a un anticuario con el que el personaje de Maura entabla un romance.

En resumen, los dos puntos fuertes de Calle Málaga son la magistral interpretación de Carmen Maura y la magnífica fotografía. Es correcta en cuestión de ritmo y las interpretaciones del resto del elenco. Pero en mi opinión, falla en el desenlace del guion, que de entrada pone sobre el tapete temas muy interesantes en los que no acaba de profundizar.

lunes, 17 de agosto de 2026

Lo que pasó después de Septiembre 5 nos lo contó Spielberg: Munich

 

La semana pasada publicaba la reseña de Septiembre 5 y es inevitable hablar de esa película sin recordar la formidable Munich de Steven Spielberg, la cual he nombrado varias veces en este blog, lo podéis comprobar con el buscador, pero nunca le había dedicado una reseña entera, porque es una peli de 2005 y yo empecé a escribir el blog en febrero de 2007. Así que, vamos allá.

Hacía tiempo que no la veía y la he vuelto a ver para tenerla más fresca. Munich comienza resumiendo en diez minutos lo que cuenta Septiembre 5 en hora y media, y después continúa la película, que dura dos horas y media, con la reacción de Israel al atentado: organizar un comando secreto que localice y mate a los artífices del atentado. Un comando del Mossad que oficialmente opere desvinculado del servicio secreto israelí. Un comando formado por cinco hombres, cada uno con una especialidad.

A la hora de elegir a los actores que interpretaran e este grupo,  Spielberg tenía claro que quería cinco actores muy distintos entre ellos, del mismo modo que los personajes debían ser también muy diferentes y que cada uno tuviese su propia identidad bien definida y diferenciada. Empezó por el líder del grupo. Durante preproducción de la película, estaba viendo Hulk con sus hijos y le llamó la atención la humanidad que transmitía Eric Bana, el cual estaba terminando el rodaje de Troya cuando recibió una llamada para decirle que Spielberg estaba interesado en ficharle para su nueva película.

En los otros cuatro personajes encontramos los rostros de Daniel Craig, un año antes de saltar al estrellato como 007 en Casino Royale, Ciarán Hinds, secundario de lujo que debutó en los 80 en la mítica Excalibur y hemos podido verlo en títulos como Camino a la perdición, El fantasma de la ópera, Pozos de ambición o la última entrega de Harry Potter, por citar algunos ejemplos. Completan el equipo Hans Zischler, actor alemán que lleva haciendo cine desde 1970 hasta la actualidad y tiene una ingente filmografía, y Mathieu Kassovitz, que participó en títulos míticos del cine francés de los 90 como El quinto elemento o Amélie, y es director de títulos como Los ríos de color púrpura o Gothika.

Especial mención merecen las actrices Ayelet Zurer, por su carisma como la esposa del protagonista, y Lynn Cohen por su recreación de la primera ministra israelí Golda Meir.

La película generó controversia. Spielberg trató de humanizarlos a todos, a pesar de ser él judío, israelíes y palestinos, por lo que recibió críticas de ambas partes. Los agentes del Mossad no son presentados como héroes típicos, sino como hombres que deben matar por su país y tienen serios escrúpulos y dudas a la hora de cumplir su misión, además de la paranoia de ponerse ellos como objetivos a medida que se van eliminando terroristas. El eterno dilema del ojo por ojo que no hace sino generar una venganza tras otra por un lado y por otro. Un dilema moral muy interesante para debatir. ¿Venganza o justicia? Quizá la diferencia esté en los métodos empleados. Si alguien nos agrede y nuestra defensa es un respuesta en la misma forma y manera, ¿en qué nos diferenciamos? Este tipo de cuestiones están muy bien expuestas por parte de Spielberg en Munich.

La película recibió cinco nominaciones a los Óscar e injustamente se fue de vacío. Estaba nominada a mejor película, director, guion adaptado, montaje y banda sonora.