Ambos son grupos surgidos del movimiento anabaptista del siglo XVI, el cual cree en el bautismo adulto, consciente, en vez del bautismo de los bebés. Todo su modo de vida gira en torno a las enseñanzas de la Biblia. De aquí surgieron las comunidades menonitas en el norte de Europa y los amish en Suiza. De ambos grupos hubo emigraciones a Estados Unidos en el siglo XVIII donde se asentaron en diversos lugares con su modo de vida basado en su rechazo a la tecnología, de manera que viven como en los siglos anteriores a la Revolución Industrial, es decir, sin luz eléctrica, sin teléfono, sin vehículos de motor, y con la vestimenta propia de los siglos XVI o XVII, de cuando se originaron. La diferencia, básicamente, entre menonitas y amish, es que los primeros son más flexibles en las normas de vida que rigen su comunidad.
En formatos televisivos, se pueden encontrar varias películas y documentales que retratan, sobre todo, a los amish. La presencia de los menonitas en producciones audiovisuales es menor. Pero en gran formato, es decir, en cine, si hay una película paradigmática sobre el modo de vida amish, es Único testigo, un thriller de 1985 dirigido por Peter Weir y protagonizado por Harrison Ford en pleno apogeo de su carrera recién consagrado como estrella por sus papeles de Han Solo e Indiana Jones. En esta película interpreta a un escéptico y pragmático inspector de policía que debe proteger al único testigo de un asesinato, un niño amish que ha visto un homicidio en un baño público durante una visita a la ciudad con su madre. En su huida, el policía resulta herido y permanece escondido en la comunidad amish para recuperarse. A Harrison Ford le secundan Kelly McGillis, un año antes de triunfar con Top Gun, y Danny Glover como villano de la función antes de convertirse en estrella con Arma letal (1987)
Otra película que contrapone a los urbanitas modernos con la cultura amish, pero esta vez en clave de comedia, es A las duras y a las maduras, una producción de 1997 protagonizada por Tim Allen, la voz de Buzz Lightyear en la saga Toy Story, también conocido por sus comedias navideñas haciendo de Santa Claus, y por Kirstie Alley, conocida por la mítica serie de TV Cheers y por la saga Mira quién habla. Ambos interpretan a un matrimonio de millonarios que huyen por problemas con el fisco y se refugian en una comunidad amish.







