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Científicos en acción: El día de mañana

  La humanidad se enfrenta a una nueva glaciación En 2004, el director Roland Emmerich, artífice de Independence Day , Stargate o 2012 , ent...

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viernes, 12 de noviembre de 2021

Los traductores, adivina quién es el culpable

 


El mundo de la traducción literaria de best sellers en clave de thriller


Si hace unos días hablábamos de una parte del mundo literario poco tratado en el cine, como las agencias de representantes, con Sueños de una escritora en Nueva York, este año se ha estrenado en España otra película, esta vez francesa, sobre otro interesante aspecto del universo de las letras, que es el de las traducciones a otros idiomas de las obras más vendidas. Los traductores, de Régis Roinsard, es un «thriller» que cuenta la historia de un editor obsesionado con la seguridad, que encierra a nueve traductores de distintas nacionalidades en un búnker, completamente aislados del mundo, durante dos meses para realizar las correspondientes traducciones de un nuevo best seller de cara a hacer un gran lanzamiento internacional de la obra. En cuanto comienzan a trabajar, el editor empieza a recibir mensajes de extorsión en los que le exigen una ingente suma de dinero a cambio de no filtrar parte de la obra antes de su publicación, y como reza el eslogan del cartel de la película, todos son sospechosos.

Su planteamiento inicial va en la línea de las historias de Agatha Christie, con una serie de personajes totalmente distintos entre sí que confluyen en un mismo lugar y cuando ocurre algo insólito, todos e perfilan como posibles culpables, lo cual ya despierta el interés en el espectador para ver qué pasa. En la segunda mitad de la película, comienzan los giros de guion con los que nada es lo que parece y el espectador va de sorpresa en sorpresa enganchándose cada vez más a la trama que va entrando en una vertiginosa espiral de acontecimientos inesperados.

La película goza además de un gran reparto internacional encabezado por el francés Lambert Wilson, actor muy versátil al que podemos ver tanto en potentes dramas como De dioses y de hombres, como en comedias ligeras de verano como Barbacoa con amigos, y también compaginando el cine europeo con grandes producciones de Hollywood, como Catwoman o las secuelas de Matrix. Le secundan caras conocidas, como la otrora chica Bond de Quantum of Solace, Olga Kurylenko, y el español Eduardo Noriega, con un registro distinto al que solemos verlo.

Los traductores es sofisticada, vertiginosa, entretenida, sorprendente, un juego de intriga muy bien llevado por su director, con garra y con buen pulso narrativo, que atrapa la atención del espectador y no deja indiferente.

lunes, 8 de noviembre de 2021

Sueños de una escritora en Nueva York, tras la pista del guardián

 

La figura de la agencia de representación literaria


La literatura suele estar muy presente en el cine, pero lo habitual es que sean escritores o editores los protagonistas. La película Sueños de una escritora en Nueva York nos acerca a otra faceta de la industria literaria; la de las agencias de representación. En este caso, nos cuenta la historia real de la periodista y escritora Joanna Rakoff, que en sus inicios en los años 90, estuvo trabajando en la agencia literaria que representaba a J.D. Salinger, el aclamado autor de El guardián entre el centeno.

La película está dirigida por Phillippe Falardeau, cuyo filme Profesor Lazhar, de 2011, estuvo nominado a los Óscar como mejor película de habla no inglesa. Protagoniza Margaret Qualley, a la que pudimos ver bajo la dirección de Tarantino en Érase una vez en Hollywood, que encarna a Joanna, y aunque lo hace muy bien, el gran carisma de la película lo aporta la gran Sigourney Weaver, que se mete en la piel de la directora de la agencia, con un registro de personaje de mujer madura, soberbia, fría, exigente, en la línea del personaje de Meryl Streep de El diablo viste de Prada o el de Emma Thompson en Cruella, aunque en este caso de un modo más contenido, no tan extremado como los otros dos, ya que se trata de un personaje real y además, un ámbito diferente, pues se trata del mundo de la literatura y no el de la moda.

Sueños de una escritora en Nueva York es una agradable película sobre el mundo literario con un ritmo narrativo muy fluido y una puesta en escena sobria y elegante.

martes, 2 de noviembre de 2021

Científicos en acción: El día de mañana

 



La humanidad se enfrenta a una nueva glaciación


En 2004, el director Roland Emmerich, artífice de Independence Day, Stargate o 2012, entre otras, estrenó El día de mañana, una película sobre el cambio climático que parte de la premisa de que una glaciación, un proceso que en principio puede tardar 100 años o más en producirse, se adelantara en el tiempo y tuviese lugar en nuestros días.


Con 416 efectos digitales realizados por nueve empresas diferentes de efectos visuales, Roland Emmerich nos muestra cómo sería una glaciación en nuestros días con un conseguidísimo realismo y el sentido del gran espectáculo que caracteriza toda su filmografía. El gran reto de los responsables de efectos visuales era recrear fenómenos meteorológicos de los que no hay referencia, ya que la última glaciación tuvo lugar hace 10.000 años. Hay tornados donde no suele haberlos, tormentas de hielo, tsunamis, trozos de granizo gigantes, la fuerza de la naturaleza como nunca antes la habíamos visto.

La trama humana en medio de este proceso de cambio climático, trata de un paleoclimatólogo que ha elaborado un modelo de previsión de lo que podría suceder en el futuro estudiando el pasado, pero que no espera que ocurra tan pronto. Tiene un hijo que es un aventajado estudiante de ciencias. Padre e hijo son ambos brillantes científicos, pero mientras el padre es muy aventurero y hace mucho trabajo de campo, el hijo tiene miedo a volar, es más de laboratorio. Durante la tormenta de hielo el hijo se queda atrapado en la biblioteca de Nueva York con unos compañeros de clase y otras personas que se han refugiado en el edificio. El padre emprende una expedición a través del hielo para ir al rescate de su vástago, con el que ha tenido algún que otro desencuentro por causa de su entrega al trabajo de investigación. Los personajes son interpretados por Dennis Quaid y Jake Gyllenhaal.

El mensaje de la película es el de aprender de los errores. Se hace en dos vertientes: por un lado, en el terreno ecológico, de cuidar el medioambiente y no repetir los errores del pasado para evitar estos fenómenos meteorológicos tan extremos. Por otro lado, el protagonista hace examen de conciencia por las veces que le ha fallado a su hijo. Por tanto, vemos que el mensaje de aprender de los errores discurre paralelamente en el terreno de la conciencia social y en el ámbito más íntimo de las relaciones familiares.

El día de mañana es una película que cuando se hizo en 2004 trataba el tema del cambio climático que era de gran actualidad, pero hoy, 17 años después, tiene tanta vigencia o más si cabe, que en aquel entonces. Buen momento para revisitar esta película para estar alineados con parte de la realidad que nos rodea y disfrutar de un gran espectáculo cinematográfico.

lunes, 25 de octubre de 2021

Luca, el «sirenito» en un pueblo italiano

 


Una historia de amistad entre dos mundos


Aventuras de seres marinos con apariencia humana en tierra hay varias y de distinta índole. Por ejemplo, Splash, de Ron Howard, con Tom Hanks y Daryl Hanah sobre una sirena que fuera del agua tiene piernas y se mezcla entre los humanos en Nueva York en los años 80. El primer bombazo de Disney en los 90 fue La sirenita, en la que nos metemos en el contexto de los cuentos de hadas con brujas, príncipes y princesas, de manera que la sirenita Ariel quiere conocer a un príncipe humano y le entrega su voz a la bruja Úrsula para que le conceda piernas y pueda vivir en tierra.

Este año Pixar nos lleva a un pueblo de pescadores italiano en cuyos fondos marinos habitan unos seres que se transforman en humanos cuando se secan. Se trata de Luca, un cuento ambientado en el costumbrismo italiano de los años 50, cuando las motos Vespa causaban furor. Luca y Alberto son dos monstruos marinos adolescentes que anhelan recorrer el mundo en una Vespa. En el camino se cruzarán con Giulia, una chica del pueblo muy entusiasta y optimista que es infravalorada por varias personas del pueblo, especialmente por el prepotente, chulo y abusón Ercole.

Una historia muy positiva y colorista sobre la amistad, la familia, la superación personal y la aceptación de uno mismo cuando uno se siente diferente a los demás, a través de tres adolescentes que buscan su lugar en el mundo al sentir que no encajan donde les ha tocado vivir. Luca es el debut en la dirección de largometraje de Enrico Casarosa tras haber dirigido el corto La Luna y con una trayectoria profesional como artista de «storyboard» en  grandes títulos de Pixar como Up, Ratatouille y Coco, y anteriormente en las producciones de Blue Sky, Robots y Ice Age.

lunes, 11 de octubre de 2021

Cruella, la chica del pelo bicolor

 


Duelo de Emmas, Stone versus Thompson


Tras el éxito de Maléfica, un «spin off» de La bella durmiente a mayor gloria de su villana, la bruja, Disney vuelve a dedicar una película a otra de sus malvadas, la carismática y estrafalaria Cruella Devil, la mala del clásico 101 dálmatas. Bajo el título Cruella, esta producción dirigida por el interesante director australiano Craig Gillespie, artífice de títulos peculiares como Yo, Tonya o Lars y una chica de verdad, en las que hace gala de una particular mezcla de humor y drama que también imprime en esta nueva producción Disney. Cuando a un director más habitual del cine «indie» y con un marcado estilo personal, se le dan las riendas de una superproducción más encorsetada en ciertos cánones, el resultado suele ser bastante bueno porque vemos lo que se espera de este tipo de producciones pero con un toque de distinción respecto a otras similares, y eso es lo que ocurre en este caso.

Se nos presenta a la protagonista como una niña que nace diferente por tener la mitad del pelo negro y la otra mitad blanco, lo cual ya le hace ser diferente en el colegio, pero además, la muchacha presenta un carácter rebelde y explosivo, así como una gran vocación por el mundo de la moda. Tras perder a su madre de manera trágica, deambula por las calles de Londres y se junta con dos rateros con los que forma al cabo de los años, una extraña familia de carteristas. Sin embargo, su sueño sigue siendo entrar en el mundo de la moda, un sector dominado por La Baronesa, una mujer con aires de gran diva, egocéntrica, narcisista, prepotente, que cree estar por encima del bien y del mal, un personaje muy en la línea del encarnado por Meryl Streep en El diablo viste de Prada.

A nivel humanístico resulta interesante la relación que la protagonista mantenía con su madre y cómo esta era la que aportaba equilibrio al genio creativo de su hija. Orfandad, venganza, amistad, ambición, son varios temas interesantes que se entremezclan en la composición de los rasgos distintivos del personaje protagonista.

La acción transcurre en los años 70 y eso permite al director aderezar el conjunto del filme con una potente selección de grandes éxitos musicales de la época, que junto con una estética muy sofisticada, pues se trata del mundo de la moda, le da un ambientación muy característica a la película. Las estrafalarias apariciones de Cruella en público recuerdan en cierto modo al Joker de Jack Nicholson en Batman (Tim Burton, 1989). La protagonista es interpretada por Emma Stone y La Baronesa por Emma Thompson, ambas haciendo suyos sus respectivos personajes y dotándolos de gran carisma y fuerza en pantalla. Con estas interpretaciones, la música, la estética, el fluido ritmo narrativo y la hábil mezcla de comedia y drama, Cruella resulta ser un cóctel potente, delicioso y muy entretenido.

viernes, 17 de septiembre de 2021

Cuestión de sangre, un americano en Marsella

 


Matt Damon buscando justicia para su hija


Cuestión de sangre (Stillwater) nos presenta a Matt Damon interpretando a un operario de plataformas petrolíferas estadounidense viudo y con un pasado complicado en la relación con su hija, que viaja a Marsella decidido a reabrir el caso que unos años atrás llevó a su descendiente a la cárcel, condenada por el asesinato de su compañera sentimental, una chica árabe. Sin hablar ni una palabra de francés, este aguerrido padre se planta en tierras francesas para tratar de sacar a su hija de prisión, una cruzada personal en la que estará acompañado por una altruista actriz francesa de teatro, defensora de causas perdidas, que habla bien inglés, y la hija de ella, que tiene nueve años.

Tom McCarthy, director de Spotlight, nos ofrece un sólido relato a caballo entre el drama y el «thriller» con una fluidez narrativa impecable que mantiene el interés durante sus más de dos horas de metraje. La sencilla trama permite seguir la historia fácilmente, pero al mismo tiempo, el calado de los personajes, tanto principales como secundarios, enriquece enormemente el conjunto de la película ya que toca temas interesantes y controvertidos como las relaciones paterno filiales, los conflictos derivados de cómo se gestiona la integración de otras culturas en las sociedades occidentales, los prejuicios sociales, las relaciones homosexuales e interculturales, las debilidades del sistema judicial, toda una radiografía sociológica del confuso, convulso y caótico mundo en que vivimos actualmente narrado a través de unos personajes de almas desgarradas.

Matt Damon está espléndido en un papel poco agradecido para el lucimiento, ya que es un personaje muy contenido, muy tosco, poco expresivo, pero que el carisma de Damon consigue transmitir toda su angustia, todos sus fantasmas del pasado, con solo una mirada. Le acompañan Abigail Breslin, la otrora protagonista de Pequeña Miss Sunshine, en el papel de la hija encarcelada, y la actriz francesa Camille Cottin, en el rol de la persona que ayuda al protagonista en su periplo, ambas actrices haciendo gala de unas interpretaciones en estado de gracia. El trío protagonista consigue que todo lo que hacen en pantalla resulte interesante.

jueves, 2 de septiembre de 2021

Summer of soul, la otra cara de la luna

 

Documental musical «Summer of soul»


Una explosión de ritmo desde lo más profundo de las entrañas


El 20 de julio de 1969 era domingo y el hombre llegó a la Luna. «Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad». Pero esa tarde no todo el mundo estaba pendiente de la odisea del espacio. Muchos estaban en las calles de Harlem, Nueva York, disfrutando, sintiendo, la música soul, blues, góspel, del Festival Cultural de Harlem, conocido también como el «Woodstock negro», que duró seis semanas en las cuales cada domingo había concierto a partir de las tres de la tarde. Todos estos conciertos fueron filmados por el productor Hal Tochin, pero esas imágenes no habían visto la luz hasta ahora, en que el productor y director Ahmir "Questlove" Thompson las ha utilizado para llevar a las pantallas el documental Summer of soul.

Artistas como Stevie Wonder, The 5th Dimension, Mahila Jackson, B.B.King, Gladys Knight o Nina Simone, entre otros, pasaron por el escenario de este acontecimiento, pero el documental no se limita a mostrar lo que fue en sí el festival, sino que lo contextualiza perfectamente en el momento histórico en que tuvo lugar, así como en el convulso ambiente social que se respiraba entonces, a través de testimonios de algunos de los artistas participantes y de gente anónima que asistió al evento en su momento, además de contar con imágenes documentales de la época, tanto de noticias relevantes como de escenas costumbristas de las calles de Harlem en aquella época.

En una década marcada por unos problemas de racismo enormes, en la que fueron asesinados dos de los grandes líderes de movimientos pro derechos de los negros, Malcolm X y Martin Luther King, y en que esta comunidad vivía en un barrio marcado por las drogas y la violencia, la música surgía en medio de este caos como la solución a los problemas, como la tabla de salvación. Todo el dolor, la rabia, la ira, la frustración, tenían salida para depurar el alma a través de la música. En un lugar que parecía olvidado de la mano de Dios, la esperanza y las oraciones buscaban al Señor a través de los sonidos instrumentales y vocales, en una explosión de ritmo y unas voces que sacan su fuerza desde lo más hondo de las entrañas. Un grito del alma que en un momento complicado pide desesperadamente que las cosas cambien, porque ya no puede más. Eso es Summer of soul, un puñetazo en la mesa, un «basta ya»; no es solo un concierto, no es solo un documental, es mucho más.