Normalmente, las comedias familiares son para todos los públicos. Se denominan familiares porque son para ver toda la familia, niños y adultos. Sin embargo, Lapönia tiene el formato de comedia familiar, pero por su contenido, no es para niños. Se trata de dos matrimonios en Navidad hablando sobre las diferencias culturales entre Finlandia y España, sobre las diferentes formas de educar a los hijos, si con la ilusión o con el racionalismo, sobre la verdad y la mentira, en fin, conversaciones de adultos muy interesantes tratadas en clave de comedia y con un elenco estupendo de cuatro intérpretes, que tienen mucha química entre ellos, y funcionan a la perfección desde el principio hasta el final del metraje: Natalia Verbeke, Julián López, Ángela Cervantes y Vebjom Enger.
Lapönia es la adaptación al cine de la obra de teatro homónima, llevada a cabo por David Serrano, director de Días de fútbol o Voy a pasármelo bien, entre otras. El planteamiento de la trama es muy similar a otra obra llevada al cine, Un dios salvaje: un conflicto entre dos niños desencadena la trama que consiste en los diálogos a cuatro bandas entre los dos matrimonios, padres de ambos niños. Lo que cambia totalmente entre una y otra obra, es el contexto, la relación entre los matrimonios y los temas tratados en estas conversaciones.
Lapönia goza de un genial diseño de producción, en una casa nórdica de madera y llena de ventanales, que juega también como metáfora visual por los temas tratados en cuanto a transparencia, laberintos, lugares secretos de nuestro ser. Curiosamente no se rodó en Finlandia, sino que esa casa se encuentra el País Vasco. Entre este marco físico, la calidad del texto literario, el marcado perfil de cada personaje y las actuaciones de los cuatro intérpretes, el resultado final es una película entretenida, divertida, con trasfondo y que deja poso, que algo nos remueve por dentro.






