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lunes, 28 de septiembre de 2020

Los iconos cinematográficos de dos en dos: Mel Gibson


Nacido en Nueva York, pero criado en Australia, Mel Gibson dio sus primeros pasos en el cine en tierras australianas y saltó a Hollywood de la mano del director George Miller en la película Mad Max, un filme de bajo presupuesto que se ha convertido en padigma del cine de ciencia ficción de futuro postapocalíptico y todo un icono cinematográfico indiscutible. Su violencia y las escenas de persecuciones causaron gran impacto y Mad Max se convirtió en un enorme éxito internacional, conociendo dos secuelas durante los años 80, y otra más tardía, Mad Max:Furia en la carretera, ya sin Mel Gibson, que recibió varios premios Óscar y ha conectado muy bien con las nuevas generaciones por su estética visual, pero Max sin Gibson no es lo mismo, a pesar del buen hacer de Tom Hardy. El personaje de Max Rockatansky, el policía caído en desgracia al perder a su familia a manos de una banda de criminales y se convierte así en un solitario errante de los páramos desolados, es ya un personaje mítico de la historia del cine.

Años después, ya integrado en el engranaje comercial del cine en Hollywood, llegaría el segundo personaje icónico de Mel, el sargento Martin Riggs, coprotagonista de Arma letal, junto a Danny Glover, «thriller» de acción paradigmático de las conocidas como «buddy movies» o películas de colegas. El éxito de esta película conocería tres secuelas. Así pues, tanto la saga Mad Max como la de Arma letal, constan de cuatro películas cada una y en ambos casos, los cuatro filmes fueron dirigidos por el mismo director. En la saga de Mad Max es de George Miller, cuya primera parte fue su ópera prima, y Arma letal es de Richard Donner, el cual, cuando dirigió la primera, ya era un avezado director con varios éxitos comerciales en su filmografía como Superman, La profecía o Los Goonies, por ejemplo.

lunes, 21 de septiembre de 2020

Dos sex symbol de la misma época pero muy diferentes: Roberts y Stone

En 1990 se estrenaba Pretty woman, una versión moderna del cuento de la Cenicienta, en la que una prostituta encuentra el amor en un acaudalado hombre de negocios. Su protagonista, Julia Roberts se convirtió no solo en una de las estrellas más cotizadas, sino en todo un icono, en «la novia de América», una imagen que siguió explotando en otros papeles a lo largo de su carrera, en títulos como Novia a la fuga, La boda de mi mejor amigo, Notting Hill, y un largo etcétera.

La película se convirtió en todo un fenómeno social, tanto por la química entre sus protagonistas, Richard Gere y Julia Roberts, como por la banda sonora plagada de buenas canciones. La imagen de Julia Roberts saliendo de compras por Rodeo Drive se ha convertido en todo un icono del cine de los 90.

Dos años después, la carrera de otra actriz despegaba fulgurantemente pero con otro tipo de personaje completamente opuesto, pero igualmente impactante: «la asesina del picahielos». En 1992 se estrenaba Instinto básico y su protagonista, Sharon Stone, se convirtió en el icono de la nueva «femme fatale» del cine de suspense de los 90. Su imagen de mujer dura y peligrosa la siguió explotando en películas como Rápida y mortal o El especialista, por ejemplo.

El asesinato con el picahielos o el cruce de piernas en la comisaría, se han convertido en imágenes icónicas de la actriz y de la película. La polémica por la carga erótica de la película, la buena química entre sus actores protagonistas, y el final medio abierto o más o menos claro pero no del todo, que propició el debate sobre quién era la culpable, hicieron de la película todo un fenómeno de taquilla y de impacto social.

Ambas actrices estuvieron secundadas por un compañero masculino de reparto que era un actor ya consagrado en los años 80; Richard Gere en Pretty woman y Michael Douglas en Instinto básico.

lunes, 14 de septiembre de 2020

La llamada de lo salvaje, la belleza de la naturaleza

 

La llamada de lo salvaje fue otro de los estrenos de este año cuya trayectoria en cartelera se vio frenada por la pandemia del COVID-19, ya que se estrenó poco antes de la declaración del estado de alarma. Se trata de la adaptación de una novela de Jack London, autor de la famosa Colmillo blanco, y cuenta la historia de cómo un perro criado en el seno de una familia acomodada se adapta al mundo salvaje cambiando varias veces de dueño.

Dirige Chris Sanders, quien ha trabajado en películas de animación tanto para Disney como para Dreamworks. Con Disney dirigió Lilo y Stitch, además de realizar otras funciones como guionista en otras producciones de la casa, y para Dreamworks ha dirigido Cómo entrenar a tu dragón y Los Croods.

Ambientada en Alaska durante la fiebre del oro en el siglo XIX, La llamada de lo salvaje es una película de aventuras  de tono familiar en plena naturaleza, con escenas espectaculares, especialmente las del trineo, una fotografía impecable, paisajes nevados muy atractivos visualmente y caras conocidas entre el elenco, como Harrison Ford y Omar Sy.

En contra tiene un ritmo irregular, y la sensación de ser poco arriesgada, pues adopta un tono de fábula ya visto en otras películas de animales. En ese sentido no parece que aporte nada nuevo al género y es posible que le falte un poco más de intensidad dramática en algunas escenas. No obstante, es una película muy agradable de ver por todo lo descrito en el párrafo anterior, a lo que hay que añadir unos efecto visuales impecables en lo que se refiere a la recreación digital de los perros. Mezclan imágenes de perros reales y otras por ordenador, y la verdad es que el resultado es muy bueno. Destacable especialmente la escena nocturna bajo la aurora boreal.

lunes, 7 de septiembre de 2020

Los iconos cinematográficos de dos en dos: Julie Andrews

En 1964 y 1965 respectivamente se estrenaban Mary Poppins y Sonrisas y lágrimas, ambas películas musicales y protagonizadas por una institutriz. La primera en forma de cuento lleno de magia y viajes a lugares fantásticos poblados por dibujos animados. La segunda, en un escenario mucho más realista; el hogar de una familia austríaca en los albores de la invasión nazi.

Tanto la silueta de Mary Poppins volando con su  paraguas mágico como la estampa bucólica de María bailando en las montañas austríacas, son dos iconos de la historia del cine con un mismo rostro: Julie Andrews.

Mary Poppins fue su debut en la gran pantalla tras aparecer en tres «TV movies», así que lanzada al estrellato y consagrada como estrella en dos años consecutivos, y no solo eso, sino que además, por las dos películas fue nominada al Óscar como actriz principal y lo ganó por Mary Poppins. Eso es un buen comienzo. Después trabajó con Hitchcock junto a Paul Newman en Cortina rasgada, y años más tarde, a principios de los 80, recibió una tercera nominación al Óscar por ¿Víctor o Victoria?