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viernes, 21 de mayo de 2021

Rifkin's Festival, Woody Allen en San Sebastián

 

Woody Allen homenajea a los clásicos del cine europeo


La última película de Woody Allen, estrenada en cines el pasado otoño, lleva por título Rifkin's Festival y se desarrolla en el Festival de Cine de San Sebastián. Mort Rifkin es un profesor de cine y escritor de Nueva York que está casado con una periodista a la que acompaña al Festival de cine de San Sebastián para promocionar la última película de un joven director francés al que ella está promocionando. 

Mort es un neurótico hipocondriaco que está pasando por una crisis existencial y matrimonial y se hace las grandes preguntas sobre el sentido de la vida. A través de este personaje, Allen hace una crítica al existencialismo superficial y vacío que pretenden vender los actuales cineastas en sus películas, en comparación con los grandes maestros como Welles, Buñuel, Bergman, Fellini o Goddard, que realmente hacían obras maestras de gran calado existencialista.

Las profundas reflexiones del protagonista se plasman en la película como una recreación paródica de escenas míticas en blanco y negro de películas de los grandes directores antes nombrados, a los que Rifkin admira tanto.

Protagoniza el veterano Wallace Shawn, con el que Allen ha trabajado en varias ocasiones, como en Manhattan, Días de radio, Sombras y niebla o La maldición del escorpión de Jade. Además, es una voz habitual en las películas de Pixar. Está secundado por otra gran conocida; Gina Gershon, vista en películas como Showgirls, Cocktail, Cara a cara o Driven. Les acompañan dos españoles de renombre: Elena Anaya y Sergi López.

La película es muy agradable de ver y tiene un cierto aire al de Midnight in Paris, aunque carece de la fuerza y la energía de aquella.

viernes, 14 de mayo de 2021

George Lucas, el hombre que cambió una industria

 De cineasta independiente a gran empresario cinematográfico

George Lucas con Alec Guinness en el rodaje de La guerra de las galaxias.

Creador de las sagas de Star Wars e Indiana Jones. Siendo fan de los seriales de fantasía espacial, como Flash Gordon,  y aventuras con exploradores en lugares exóticos de los años 30, tenía en mente que quería hacer su propia versión de estas historias.

Lucas fundó American Zoetrope junto con Francis Ford Coppola en 1969 y se asentaron en San Francisco, cerca de la industria cinematográfica pero fuera del núcleo donde se concentraban los grandes estudios. Ellos eran jóvenes, rebeldes e independientes y querían hacer algo nuevo y diferente. 

En los años 70 se hacía un cine más realista y negativo, con antihéroes y ambientes hostiles, pero Lucas quería hacer una película con caballeros, héroes y princesas en un mundo fantástico en una galaxia muy, muy lejana.

Fundó la ILM (Industrial Light and Magic) en 1975 para la creación e los efectos especiales de La guerra de la galaxias. Contrató a maquetistas, diseñadores y otros artistas que no estaban en la industria del cine.

Pixar nació como un departamento de ILM para explorar el potencial de los ordenadores en el campo de los efectos visuales y más tarde se independizó como estudio especializado en animación por ordenador.

Siempre tuvo una visión de pionero, de innovador, tanto en la técnica como en el contenido de sus historias. Acabó creando todo un imperio empresarial al servicio de la industria cinematográfica.

George Lucas tuvo la habilidad también de manejar bien el merchandising, con la venta de juguetes y  acuerdos con empresas e otros gremios, como cadenas de hamburgueserías, para establecer sinergias y promocionar la película en vasos de refresco y cosas por el estilo. Cambió la industria, la forma de hacer cine y la forma de hacer negocio con el cine.

viernes, 7 de mayo de 2021

The mauritanian, las injusticias que vienen del miedo

 

Una historia real muy reciente


En los años 90 causó gran impacto el filme de Jim Sheridan, En el nombre del padre, que contaba el caso real de unos irlandeses acusados injustamente por el gobierno británico de pertenecer al IRA en los años 70. La guerra contra el terrorismo es dura, porque no hay campo de batalla, no hay uniformes, el miedo está en el aire en todo momento y el enemigo se encuentra camuflado entre la población civil. Esto provoca que los gobiernos cometan equivocaciones e injusticias, a veces bastante graves e incluso aberrantes, en su lucha contra el terrorismo.

Otro título noventero a tener en cuenta, Algunos hombres buenos, con un impresionante duelo interpretativo entre Tom Cruise y Jack Nicholson, en un drama judicial que ponía de manifiesto la tierra sin ley, o más bien que actúa con su propia ley, que es la prisión de Guantánamo.

Este año, el director británico Kevin MacDonald, responsable de la película experimental Life in a day y la muy interesante El último rey de Escocia, que le valió el Óscar a mejor actor a Forest Whitaker, nos trae, en España directamente a plataformas digitales, The mauritanian, un drama judicial y carcelario que cuenta la historia real de un ciudadano mauritano que por haber tenido vínculos con miembros de Al-Qaeda, resulta sospechoso de haber colaborado como reclutador en el atentado del 11-S y por ello es encerrado en Guantánamo sin un juicio previo. Tras varios años encarcelado sin cargos llega el momento del juicio y los letrados serán Nancy Hollander en la defensa, interpretada en la película por Jodie Foster, y Stuart Couch en la acusación, interpretado por Benedict Cumberbatch. Ambos actores están espléndidos en sus roles, no en vano Jodie Foster ha ganado el Globo de Oro a mejor actriz de reparto por su papel, pero también es de justicia reconocer la convicción con que interpreta al protagonista de la historia el actor Tahir Rahim, conocido especialmente por Un profeta y que ya había trabajado con MacDonald en La legión del águila. También estuvo nominado en los Globos de Oro, aunque finalmente no se hizo con el galardón.

Sin duda, la historia en sí ya es una buena razón para ver la película, pero además cuenta con un buen ritmo narrativo por parte de su director, buenas interpretaciones de sus actores y unos personajes bien trazados y muy positivos. Los dos letrados, cada uno a su manera, se revelan como dos personajes íntegros, fieles a sus principios. 

El personaje que hace Cumberbatch es un letrado militar de fuertes convicciones cristianas y que ha sido elegido para llevar la acusación porque un amigo suyo murió en unos de los aviones que se estrellaron contra las Torres Gemelas. Sin embargo, sabrá llevar el caso anteponiendo sus principios éticos a sus instintos revanchistas.

Por otro lado, el personaje de Foster es una abogada a la que le gusta ser crítica con el gobierno pero siempre con la ley en la mano, una fuerte defensora de preservar ante todo, el estado de derecho, y se mantiene firme en sus convicciones.

En definitiva, The mauritanian es una película muy recomendable por su historia, sus personajes, que resulta agradable de ver, ilustra sobre hechos recientes y tiene un buen contenido para generar debate.