miércoles, 20 de julio de 2016

Money monster, el mediático circo bursátil

Un joven desquiciado irrumpe a punta de pistola en el plató del programa televisivo sobre el mundo financiero Money monster, durante una emisión en directo, reclamando a su famoso presentador explicaciones por una operación de inversión bursátil que salió mal, en la que el chico perdió todos sus ahorros al seguir los consejos de la estrella televisiva.

Jodie Foster firma con esta su cuarta película como directora, y para ello cambia totalmente de género. Hasta ahora había dirigido un cine más intimista, dramas con toques de comedia sobre conflictos familiares, con los títulos El pequeño Tate, A casa por vacaciones y El castor. En Money monster se zambulle en el thriller adrenalínico, para contarnos una historia moralizante sobre la avaricia y la banalización de la realidad a través del espectáculo mediático en el marco de la crisis económica de los últimos años. Así pasa a engrosar la lista de películas de denuncia social sobre los desmanes cometidos por los bancos y grandes empresas de inversión, junto a títulos como Wall Street: el dinero nunca duerme, Margin call, o La gran apuesta. También puede formar parte de otra lista formada por películas sobre el mundo de la televisión sensacionalista, como Asesinos natos, 15 minutos, o Showtime.

Protagonizan George Clooney, en la piel del presentador estrella, Julia Roberts, en el rol de la realizadora del programa, y Jack O'Connell como el joven secuestrador. Les secundan Dominic West y Caitriona Balfe encarnando respectivamente a los personajes del CEO y la responsable de comunicaciones de la empresa que ha generado el conflicto por el que se desencadena la trama de la película. Todos aportan sólidas e intensas, a la par que equilibradas, interpretaciones. Jodie Foster demuestra buen pulso tanto para dirigir a los actores como en la faceta técnica de la dirección.

La música de Dominic Lewis se encuentra perfectamente integrada en la acción, tanto que contribuye a crear tensión en el ambiente, pero sin que el espectador apenas se dé cuenta de los acordes que suenan. Suya fue también la partitura de Doble identidad: jaque al MI5.

El resultado global de Money monster es un intenso y frenético thriller de denuncia social, que se presta al debate por los distintos matices que ofrece en su retrato de la sociedad actual de los países occidentales, donde el exceso de tecnología y la carencia de valores humanos, abocan a una deshumanización de la especie caracterizada por la indiferencia y la apatía ante la realidad, una realidad que se antoja efímera, de usar y tirar, de pasar el rato, como una ficción televisiva.

lunes, 18 de julio de 2016

Lolo, un psicópata con complejo de Edipo

La protagonista de la trilogía Antes del amanecer, Antes del atardecer y Antes del anochecer, Julie Delpy, nos trae la película Lolo, el hijo de mi novia (Lolo), una comedia francesa de la cual ella es guionista, directora y protagonista. Le acompañan Dany Boon, conocido especialmente por Bienvenidos al norte, Vicent Lacoste y Karin Viard, vista recientemente en La familia Bélier.

Una sofisticada parisina dedicada al mundo de la moda entabla relación con un informático provinciano dedicado al mundo de la banca. Ella está divorciada y tiene un malcriado hijo de veinte años, llamado Lolo, el cual hará todo lo posible para espantar al nuevo pretendiente de su madre.

En principio el argumento puede dar lugar a una buena comedia, ya que es una trama muy propia de películas de enredo, sin embargo el tratamiento dado a los personajes hace que posiblemente no le haga mucha gracia a varios sectores de público. Por un lado comete el mismo error que las comedias americanas como The interview o La boda de mi mejor amiga, que es basar la comicidad verbal en un exceso de diálogos llenos de metáforas escatológicas y sexuales nada sutiles. Este tipo de humor grueso y zafio puede hacer gracia al inicio del film, con un par de comentarios para romper el hielo, pero a medida que avanza la trama se acaban haciendo reiterativos, fuera de lugar y carentes de gracia. Por otra parte las fechorías del niñato para ahuyentar al ingenuo informático, lejos de ser travesuras hilarantes, son más bien actos propios de un psicópata que no tienen ninguna gracia, y que posiblemente funcionasen mejor en un thriller, tipo La mano que mece la cuna, que en una comedia de verano.

A favor la película cuenta con un buen trabajo de actores, especialmente de Dany Boon, y una dirección bastante competente a la hora de conferir un buen ritmo narrativo a la historia. Se anuncia como la comedia del verano, y de hecho tiene buenos mimbres para que pudiera serlo, pero debido al enfoque descrito anteriormente el resultado no logra ser el anunciado.

martes, 12 de julio de 2016

Preparados para el cataclismo

Vuelven los mamíferos prehistóricos más cachondos del cine en una nueva aventura: Ice Age: El gran cataclismo (Ice Age: Collision course), que supone ya la quinta entrega de la saga. En esta ocasión deben enfrentarse al hecho de que un meteorito amenaza la Tierra. Igual que se extinguieron los dinosaurios por la caída de otro asteroide, ahora los mamíferos temen que les ocurra lo mismo, a menos que encuentren la manera de evitar la colisión. Esto sucede el mismo día de la boda la hija de Manny, el Mamut protagonista, de manera que el recelo que éste siente por su yerno permite una subtrama en la línea de El padre de la novia.

La fórmula es la misma de siempre: humor anárquico y frenético, muy en la línea del cartoon clásico, especialmente de Warner, relaciones entre los personajes en plan buddy movie, o sea "película de colegas", y por supuesto muchos anacronismos. Es fresca, entretenida, dinámica, pero es más de lo mismo. No ofrece novedades de calado respecto a lo visto anteriormente en la saga. Incluso Sid, el perezoso, que posiblemente fuese el más gracioso en la primera entrega, aquí juega un papel prácticamente secundario. En general los personajes originales de la primera película se lucen poco, en aras de incluir a otros nuevos, de esta o de alguna otra entrega anterior. Quizá el que más cancha tiene es Buck, la comadreja que entró en la saga con la tercera película (Ice Age 3: el origen de los dinosaurios).

Scrat sigue persiguiendo su bellota, esta vez incluso en el espacio sideral. Ice Age: el gran cataclismo es, en resumen, un divertido blockbuster veraniego, para pasar un rato con los niños en una sala de cine con aire acondicionado huyendo de los calores estivales. Es producto de una fórmula que funciona pero no se renueva. Además entra a formar parte de la lista de películas que tienen como trama principal la amenaza de un meteorito a la Tierra, junto a títulos como Meteoro, Deep impact o Armageddon.

sábado, 9 de julio de 2016

Un holograma para el rey

Un hombre de mediana edad que ha cometido varios errores tanto en su vida profesional como en la personal, viaja a Arabia Saudí para presentar un sofisticado sistema de teleconferencia holográfica a un rey saudí, con la esperanza de relanzar así su carrera y poner en orden su vida. Es el argumento de Esperando al rey (A hologram for the king), basada en la novela Un holograma para el rey, de Dave Eggers, y dirigida por el alemán Tom Tykwer, artífice de títulos como Corre, Lola, corre, The International: dinero en la sombra, o El atlas de la nubes, codirigida esta última con los hermanos Wachowski.

Protagoniza Tom Hanks, que nos brinda una vez más una sentida y brillante interpretación entre la comedia y el drama. Cabe destacar también a la veterana Sarita Choudhury, en el rol de una médico saudí, actriz muy ligada al cine independiente, más reconocible para el gran público por su papel la saga de Los juegos del hambre. Finalmente se hace digno de mención igualmente el debutante Alexander Black, que interpreta al chófer del personaje de Tom Hanks, y protagoniza la mayoría de los diálogos cómicos del film.

Esperando al rey ha sido rodada en espléndidas localidades de Arabia Saudí y Marruecos, de forma que hace gala de unos planos generales del desierto que son una delicia para la vista. Asimismo el gran arenal, la vasta extensión de tierra yerma sobre la cual los árabes proyectan construir toda una ciudad, juega el papel de metáfora visual que refleja el interior del protagonista. El vacío desierto sobre el que comenzar a edificar algo nuevo, frente a esa necesidad vital del personaje de volver a empezar de cero, de tener una segunda oportunidad, de iniciar una nueva vida.

Además de este tema central del renacer de las cenizas, la película aporta pinceladas de otros temas muy interesantes para el debate. En las causas de la caída del protagonista subyace una crítica al proceso de deslocalización de las empresas de occidente cuando se llevaron a China las grandes fábricas. Como se trata de un encuentro intercultural, no falta tampoco la crítica subliminal a las injusticias de la sociedad árabe como las abismales diferencias entre clases sociales, la explotación de la mano de obra inmigrante, la pena de muerte o la falta de libertad de movimiento de la mujer.

Todos estos temas son muy interesantes y están latentes en el film, pero la forma de conjugarlos quizá no sea la más adecuada, de manera que a ratos puede crear en el espectador dudas sobre qué es lo que realmente nos quiere transmitir el director. Esta dispersión de intenciones repercute en distorsiones del ritmo narrativo, que lastra en cierto modo el resultado final de la película. Se ve con agrado, no se hace pesada, pero también es cierto que, durando poco más de hora y media, no se hace corta.

No obstante, aunque no sea redonda, Esperando al rey es una película muy recomendable por lo que cuenta, por los temas que toca, por sus bellos y luminosos exteriores, y por ver a Tom Hanks desplegando ese carisma y buen hacer al que nos tiene acostumbrados.

jueves, 7 de julio de 2016

Viva, un retrato de la Cuba actual

El actor cubano Jorge Perugorría nos brinda una emocionante y soberbia interpretación en la película Viva, del director irlandés Paddy Breathnach, una coproducción entre Irlanda y Cuba que retrata las miserias de la sociedad cubana actual. El turismo sexual y la pobreza en la que continúa viviendo la población de La Habana, están presentes como telón de fondo para contar una historia sobre el perdón, la tolerancia y la redención a través de la complicada relación entre un joven peluquero homosexual, que quiere dedicarse al espectáculo en un show de drag queens, y su padre, un rudo ex boxeador alcohólico al que no ve desde la infancia y que reaparece en su vida de repente. Este personaje es al que da vida Perugorría en una asombrosa evolución que entra en sintonía con el espectador desde el principio, primero con aversión y al final con ternura.

Salvo algún detalle un poco obsceno, y quizá algo grotesco al inicio del film, la película en general se desarrolla en clave de tragicomedia, con un humor de sabor agridulce, con más drama que comedia, y una galería de personajes que se van ganando el favor del público fotograma a fotograma según avanza la trama, para desembocar en un clímax final en verdad emocionante, que toca la fibra a cualquier espectador mínimamente sensible.

El joven actor Héctor Medina debuta en el largometraje con esta película. Es su segundo trabajo como actor tras el cortometraje Camionero, y realmente se le augura un futuro muy prometedor en el mundo de la interpretación. Otro al que cabe destacar es Luis Alberto García, que encarna al dueño del cabaret, y que dota a su personaje de un gran carisma en la pantalla.

Jorge Perugorría se daba a conocer en España hace 23 años con el éxito de Fresa y chocolate, una película que retrataba también el tema de la homosexualidad en Cuba, aunque en aquel entonces era un problema político, y sin embargo actualmente se trata más de una cuestión social. En aquella película Perugorría interpretaba a un personaje homosexual, y ahora en Viva su personaje es todo lo contrario. Su grandeza reside en que con ambos personajes, totalmente antagónicos y con 23 años de diferencia entre uno y otro, ha conseguido sendas interpretaciones de un alto nivel emocional.

miércoles, 6 de julio de 2016

Bienvenido al país de los gigantes

Spielberg lleva a la gran pantalla el imaginario del autor de cuentos Roald Dahl con la adaptación de Mi amigo el gigante (The BFG). La historia de una niña huérfana que una noche ve a un gigante y éste se la lleva para que no pueda delatarlo, llevándola al país donde él habita. En un lugar poblado por gigantes robustos y primitivos que devoran niños, el protagonista del film es un gigante enclenque, más pequeño que los demás, anciano y repudiado por los más fuertes. Es un forjador de sueños, un poeta que habita entre depredadores. A pesar de su existencia tan poco alentadora, es un ser entrañable, de gran corazón, de forma que entre él y la niña nacerá una profunda amistad.

Una película dirigida por Steven Spielberg es ya, desde hace décadas, una garantía de calidad. Unas películas le salen más redondas que otras, pero todas cumplen unos mínimos de aportar algo positivo para que valga la pena pagar la entrada. Mi amigo el gigante cumple con esas expectativas, si bien hay que decir que no es de las mejores del Rey Midas de Hollywood.

El film tiene a favor unas interpretaciones sensacionales de la pareja protagonista: por un lado Mark Rylance, con quien Spielberg ya trabajó en El puente de los espías, por la que recibió el Oscar Mejor Actor de Reparto, en la piel del gigante que da título al film. Por otro lado su partenaire en la pantalla, la niña Ruby Barnhill, que debuta en cine con este film. Cabe destacar entre los secundarios a la veterana actriz británica Penelope Wilton en el papel de la Reina de Inglaterra, muy reconocible especialmente para los seguidores de la serie televisiva Downton Abbey. En cine se le ha podido ver en títulos como El exótico hotel Marigold o Match Point.

La película es técnicamente deslumbrante, como cabía esperar del maestro Spielberg, si bien no sólo en la ejecución de los efectos visuales, sino también en la conceptualización visual, de manera que crea un universo particular que consigue envolver al espectador y hacerle vivir ese mundo imaginario.

Ahora viene la gran pregunta: si tiene buenas interpretaciones y visualmente es absorbente, ¿por qué la película no resulta redonda? Tras un arranque muy bueno, que nos introduce de lleno en el mundo de la niña protagonista, y un desenlace frenético, con ecos de los clásicos Disney como Mary Poppins o La bruja novata, Mi amigo el gigante tiene un tramo central de metraje que resulta excesivamente descriptivo y en el que la historia apenas avanza. Resulta muy poético visualmente, pero se nota que la caída de ritmo en la narración lastra el resultado global del film. La película dura dos horas, y en mi opinión, creo que le sobra metraje en esa parte central de excesivo regodeo descriptivo.

Con todas y con esas, Mi amigo el gigante es una película muy agradable de ver, con personajes de buen corazón, con una historia de amistad pura e incondicional, con la ingenuidad propia de los cuentos, y con un tratamiento gráfico que consigue momentos de gran belleza visual.

sábado, 2 de julio de 2016

Premios Cinemanet 2016

Termina el primer semestre del año, y la producción de Galax Pictures se salda con 3 vídeos. Tras arrancar el año con la nueva promo de Ragora Juegos, y continuar con el reportaje Paseando por las dunas de Aquitania, llegó junio con la cita anual con los premios de Cinemanet.

La gala tuvo lugar el 6 de junio en Madrid. Este año se concedieron los siguientes galardones:

- Premio Personaje a un personaje de ficción: Walter Mann, de la película Flow.
- Premio Personaje a un personaje real llevado al cine: Sor Marguerite, del film La historia de Marie Heurtin.
- Premio ¡Qué bello es vivir! a película europea: Ma ma, de Julio Medem.
- Premio ¡Qué bello es vivir! a película del resto del mundo: Ghadi, de Amin Dora.
- Homenaje por su trayectoria humanística a la actriz y escritora Isabel Ordaz.

Este es el vídeo resumen de la gala de este año: