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Sin riesgo no hay gloria, una reflexión sobre Star Wars

Llega mayo y se cumplen cuarenta años del estreno de La guerra de las galaxias ( Star Wars ), sin duda un punto de inflexión en la historia ...

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domingo, 25 de junio de 2017

El verano ya llegó

Que si verano por aquí, que si verano por allá… No se habla de otra cosa en estos días. Y no es para menos por la fuerza con que ha entrado este año. Las elevadas temperaturas se han anticipado al menos un mes, respecto a lo que suele ser habitual en otros años. En fin, sea como sea, el veranito ya está aquí y la cartelera se avecina con lo habitual: secuelas, efectos especiales, acción, aventuras, etc.

Se acaba de estrenar Wonder Woman, la nueva entrega de superhéroes de DC Cómics. Por su parte, Marvel contraatacará a finales de julio con Spiderman Homecoming, con la nueva versión del chaval arácnido que hizo su presentación en Civil War. Se antoja interesante el hecho de que esta vez no estará solo, sino que será apadrinado por Iron Man, lo que la hace distinta al anterior reboot protagonizado por Andrew Garfield, que no ofrecía ninguna novedad o mejora relevante respecto a las anteriores entregas de Sam Raimi protagonizadas por Tobey Maguire.

Y no podía faltar en verano un nuevo blockbuster de Michael Bay, que sigue con la saga de los robots que se convierten en coches. En agosto se estrena la quinta entrega de esta aparatosa saga con el título Transformers: El último caballero, coincidiendo con uno de los estrenos más esperados: Valerian y la ciudad de los mil planetas, lo nuevo de Luc Besson, director de El quinto elemento, que lleva tiempo queriendo adaptar el cómic francés Valerian y Laureline y finalmente lo ha conseguido.

El tono más serio entre las grandes producciones veraniegas lo pondrán Matt Reeves, con La guerra del planeta de los simios y Christopher Nolan con Dunkerke. Por otro lado, las películas de animación son todo secuelas con número en el título: Gru 3, Cars 3 y Tadeo Jones 2.

En fin, esto es lo que hay en relación a grandes títulos. Sin embargo, habrá que ir descubriendo otras películas que vayan llegando más discretamente, pero que aporten algo más de originalidad en sus contenidos. Aun así, algunos de los títulos nombrados, aunque sean sobre algo ya conocido, espero que estén a la altura de ofrecer un buen espectáculo que valga la pena, para pasar una tarde calurosa en una sala de cine con aire acondicionado.

sábado, 10 de junio de 2017

De Chicago a L.A. contra la corrupción

Hace treinta y veinte años, respectivamente, se estrenaban dos películas de género thriller policiaco con varios puntos en común, por lo que se antoja interesante celebrar un aniversario conjunto. Por un lado, en 1987, el director Brian de Palma traía a la cartelera la película que serviría de trampolín al estrellato a Kevin Costner: Los intocables de Eliot Ness (The untouchables). Diez años después, en 1997, Curtis Hanson estrenaba L.A. Confidential.

Los intocables de Eliot Ness, basada en el libro homónimo en el que el propio Ness colaboró con el escritor Oscar Fraley, cuenta la cruzada de un agente del Tesoro para encerrar a Al Capone, luchando contra viento y marea en un sistema en el cual el famoso mafioso tenía untados a policías, jueces y jurados. La acción se desarrolla en Chicago en los años veinte, durante la prohibición del alcohol. Además de Kevin Costner, contaba con un espléndido elenco formado por Sean Connery, Andy García y Robert de Niro.

L.A. Confidential, adaptada de la novela homónima de James Ellroy, se desarrolla en Los Ángeles durante los años cincuenta y trata sobre tres policías muy distintos entre sí, que por diferentes motivos y convicciones se unen para desmantelar una red de corrupción que va, desde la propia jefatura de policía hasta altos cargos políticos. Los tres protagonistas son Guy Pierce, Russell Crowe y Kevin Spacey, secundados por Kim Bassinger, James Cromwell y Danny de Vito.

Los intocables fue galardonada con un Óscar a mejor actor secundario para Sean Connery. Tenía otras tres nominaciones en las categorías de dirección artística, vestuario y música. La partitura musical era del veterano Ennio Morricone. Por su parte, el filme de Hanson contó con otro importante y avezado compositor: Jerry Goldsmith, que también fue nominado a los Óscar. En total, L.A. Confidential tuvo nueve nominaciones y recibió dos galardones: mejor guion adaptado y mejor actriz secundaria para Kim Basinger, cuya caracterización como prostituta de lujo imitadora de Veronica Lake, se ha convertido en todo un icono representativo del filme.

Ambas películas se estrenaron en España en el último trimestre del año: octubre de 1987 y noviembre de 1997 respectivamente. En ambos casos se trata de historias sobre personas que, formando parte de un sistema emponzoñado por la corrupción, lucharon para desmantelar la red de podredumbre que ensombrecía la sociedad de la ciudad y la época en la que vivían. Historias de héroes que no agacharon la cabeza ante una situación injusta, que no se acomodaron aceptando las cosas como son, sino que dieron la cara para desenmascarar a los corruptos y devolver un poco de decencia a la sociedad.

sábado, 3 de junio de 2017

Una ejecutiva agresiva llamada Sloane

Tras la interesante película de espías La deuda, el director John Madden y la actriz Jessica Chastain vuelven a trabajar juntos en un nuevo thriller, esta vez de corte político: El caso Sloane (Miss Sloane). El filme nos acerca a los entresijos del mundo de los lobbies estadounidenses, lo que también se conoce como grupos de presión. La trama arranca con una comisión de investigación abierta contra la líder de un equipo por prácticas profesionales que violan el código ético del senado, durante una campaña en torno a la aprobación de una ley sobre la legislación del uso de las armas de fuego.

El personaje protagonista se perfila como una mujer extremadamente ambiciosa, metódica, egocéntrica, visceral y expeditiva, cuyo objetivo es ganar a cualquier precio y hace de la máxima «el fin justifica los medios» su bandera. Sin embargo tiene el contrapunto de implicarse en causas que de verdad le importan, o que realmente cree que es lo justo. Por tanto resulta un personaje ambiguo, ya que a pesar de no mostrar ningún escrúpulo en sus decisiones, sí demuestra tener ciertos principios al posicionarse en favor de una u otra de las partes de la causa. La cuestión es qué pesa más, si sus intenciones o los daños colaterales que su forma de trabajar ocasiona a la gente que la rodea. Y además también hay que tener en cuenta que ella muestra conductas éticamente reprobables en un sistema emponzoñado cuya catadura moral, en general, es todavía más reprobable si cabe.

Por tanto nos encontramos ante un personaje de gran calado, muy bien perfilado a nivel de guión y espléndidamente encarnado por Jessica Chastain, que tiene suficiente enjundia para generar un debate interesante sobre el código deontológico en el ámbito profesional. Además también el tema de los lobbies da de por sí mucho juego para debatir sobre la legitimidad ética de este tipo de organizaciones.

Como ya he apuntado antes, Jessica Chastain está formidable, desplegando un gran carisma en la pantalla. En general suele transmitir mucha fuerza en sus interpretaciones con su intensa mirada, pero en esta ocasión además lleva prácticamente todo el peso protagonista y lo hace muy bien. De entre sus compañeros de reparto destacan especialmente Mark Strong y Gugu Mbatha-Raw. En papeles secundarios podemos reconocer las caras de veterano conocidos como John Lithgow, Sam Waterston y Christine Baranski. Tal vez a alguno no les suenen los nombres pero al verlos en pantalla se reconocen enseguida como rostros habituales. Lithgow ya trabajó con Chastain en Interstellar. Waterston es más conocido por televisión que por cine, y Baranski es especialmente recordada por sus papeles en comedias como Una jaula de grillos, Mamma mia! o Bowfinger, el pícaro.

La película goza de buen ritmo narrativo, una adecuada fotografía que aporta una estilizada imagen del ambiente que recrea, y envuelta en una correcta partitura musical a cargo de Max Richter, compositor de la música en la reciente Morgan. En general El caso Sloane es un intenso e interesante thriller político con mucho jugo para el debate sobre la ética profesional.

lunes, 8 de mayo de 2017

Jugar al ajedrez en tiempos revueltos

En 2011 tuvo cierta relevancia un telefilme, o TV movie, titulada El ángel de Budapest, sobre la historia real de un diplomático español que salvó la vida a miles de judíos húngaros durante la Segunda Guerra Mundial. Su director, Luis Oliveros, estrena ahora en cines otra historia de un español enfrentado a los nazis en El jugador de ajedrez. En esta ocasión no es una reconstrucción histórica sino una historia de ficción, cuyo guion ha sido escrito por Julio Castedo adaptando su propia novela homónima.

La película arranca en Madrid en 1934, donde el joven ajedrecista Diego Padilla se proclama campeón de España y subido a la cresta del éxito conoce a la periodista francesa Marianne Latour. Ambos se enamoran y la cosa acaba en boda, justo antes del inicio de la Guerra Civil. En 1940 se trasladan a vivir a París, en los albores de la ocupación alemana. Con la capital francesa tomada por los nazis, Diego es acusado de espionaje y encarcelado en la sede de las SS de Hitler en París, cuyo oficial al mando es un gran aficionado al ajedrez.

El protagonista se presenta como un hombre bueno, corriente, de fuertes convicciones morales cuya vida gira en torno a su familia y al ajedrez. Se declara apolítico, una situación delicada en una época en la cual la sociedad europea se encuentra ideológicamente polarizada y el caos de la guerra sume en la oscuridad intelectual al viejo continente. Es un héroe estoico que sobrevive a la sinrazón aferrándose con firmeza a sus principios, sin violencia ni revanchismo.

La película goza de correctas interpretaciones de un elenco internacional encabezado por Marc Clotet en el papel principal, Melina Matthews como la esposa del protagonista y Stefan Weinert en la piel de oficial nazi que dirige la prisión. En papeles secundarios cabe destacar a Alejo Sauras, como el mejor amigo de Diego, Mike Hoffmann encarnando a un sádico sargento alemán, Pau Durá como un coronel español y Andrés Gertrúdix como otro compatriota encarcelado por espía en París. El otrora protagonista y coproductor de Flow, Juan del Santo, participa al inicio de la película como adversario Marc Clotet en el campeonato de ajedrez.

La puesta en escena es de corte clásico y el ritmo narrativo muy fluido. En general todos los elementos, tanto técnicos como artísticos, están muy bien entrelazados dando como resultado una película muy medida y equilibrada, con un tono melodramático suave, sin estridencias. Aunque quizá en determinados momentos se le podría pedir un poco más de garra dramática, en general el filme mantiene el interés durante todo el metraje, transmite empatía de los personajes con el espectador y se hace muy agradable de ver.

domingo, 30 de abril de 2017

Sin riesgo no hay gloria, una reflexión sobre Star Wars

Llega mayo y se cumplen cuarenta años del estreno de La guerra de las galaxias (Star Wars), sin duda un punto de inflexión en la historia del cine. Cualquier cosa que pueda decir sobre la película se habrá leído en un montón de sitios más, y básicamente todo aquel interesado en el tema posiblemente sepa más que yo en esta materia. Pero ya que este es un blog de cine debo decir algo al respecto, y también como seguidor de la saga, así que como no voy a descubrir la pólvora aportando información sobre el filme, me voy a permitir hacer una pequeña reflexión personal sobre el impacto que tuvo en su momento cuyos ecos resuenan hoy en día e incluso sigue generando secuelas.

Año 1977. En España José Luis Garci estrenaba su opera prima Asignatura pendiente. En los títulos que llegaban de Hollywood destacaban títulos como Annie Hall, de Woody Allen, que acabaría siendo la ganadora de los Oscar, Fiebre de sábado noche, que catapultaría a la fama a John Travolta, nuevas entregas de sagas de éxito como Aeropuerto 77 ó La espía que me amó, una de las más destacadas de la saga Bond. Ridley Scott debutaba como director con Los duelistas. Spielberg estrenaba Encuentros en la tercera fase, muy esperada tras el éxito de Tiburón dos años antes. En este contexto de películas en las que prima el retrato social y el realismo, incluso el filme de Spielberg siendo de ciencia ficción hacía un retrato muy significativo de la sociedad de la época con personajes corrientes viviendo una experiencia extraordinaria, parecía que una historia de fantasía y ciencia ficción sobre galaxias lejanas con caballeros, princesas y androides no encajaba en lo que se llevaba en ese momento. Una apuesta arriesgada por parte de un joven George Lucas que firmaba con este su tercer largometraje tras THX1138 y American graffiti. Sin embargo, la respuesta del público fue rotunda y el éxito sin parangón. Todos sabemos lo que ocurrió después.

Esto me lleva a reflexionar sobre en qué piensan los cineastas actuales. Muchos se hacen gala de ser grandes fans de la saga y sueñan con hacer películas bien dentro de la propia franquicia o bien realizando otras historias similares. Pero la cuestión es si realmente estos supuestos sucesores de Lucas lo son en realidad o no. El estreno de Star Wars hace cuarenta años se hizo con un espíritu renovador, innovador, a contracorriente, y creó nuevos iconos para la historia del cine. ¿Dónde está ese espíritu innovador en las producciones de hoy en día? Incluso con la nueva trilogía, El despertar de la fuerza, vaya por delante que la disfruté y está muy bien realizada técnicamente, resulta ser una película retro, suena todo a «ya visto». Incluso se permiten concesiones a lo políticamente correcto del momento en cuanto a la elección de los personajes protagonistas: la chica guerrera, que parece la hija de Mad Max, y el chico negro haciendo de soldado con problemas de conciencia. ¿Dónde ha quedado el espíritu rebelde de hacer algo distinto, de no claudicar a los cánones del momento, de arriesgarse a cambiar las cosas? La historia de la nueva trilogía ocurre unos treinta años más tarde desde la caída del imperio. ¿No podría ser una buena ocasión para retratar un universo distinto y ver a los protagonistas anteriores envejecidos adaptándose a un nuevo mundo? Sin embargo, Rogue One, estando en principio más limitada para innovar por su necesidad de continuidad en el universo ya conocido, resulta más fresca por ofrecer escenarios nuevos y un tono de película de comandos distinto al de la saga original.

En resumen, quiero dar mi homenaje a Star Wars, pero no desde el punto de vista meramente de seguidor de las películas y sus personajes, sino más bien quiero brindar por el espíritu rebelde que impulsó el proyecto nadando contracorriente. Por los creadores que arriesgan, que se la juegan por algo en lo que creen, sin importar si el momento es o no el adecuado, o si se deben hacer concesiones a la corrección política de la época. Por aquellos que intentan hacer algo nuevo, aunque siempre los temas universales son los que son. Ni siquiera Star Wars era algo nuevo, pues bebía de fuentes como los seriales de ciencia ficción de los años treinta y las leyendas artúricas, pero fue capaz de ofrecerlo de otra manera. No hay nada nuevo bajo el sol, es cierto, pero hay quienes se acomodan a que «todo está inventado» y no les importa que suene a lo de siempre, mientras que otros a pesar de ser conscientes de que no van a reinventar la rueda, se esfuerzan en presentar lo mismo de toda la vida bajo otra mirada, aportando una entidad propia y una bocanada de aire fresco.

lunes, 24 de abril de 2017

30 años de Arma letal

En marzo de 1987 se estrenaba en Estados Unidos una película de acción titulada Arma letal (Lethal weapon), que a España llegaría en agosto de ese mismo año. El éxito fue rotundo, tanto que dio lugar a tres secuelas y se ha convertido con el tiempo en paradigma del género conocido como buddy movies, o lo que es lo mismo «películas de colegas», que suelen ser films de acción con una mayor o menor dosis de humor, según los casos, en la que dos tipos duros, que suelen ser policías pero no necesariamente es siempre así, con caracteres antagónicos trabajan juntos en alguna trama criminal. En Arma letal se presenta a un policía blanco, joven, emocionalmente inestable y adiestrado militarmente en el manejo de las armas y las luchas cuerpo a cuerpo, el cual es asignado como compañero un hombre negro de mediana edad, equilibrado, padre de familia, que está pensando en la jubilación.

Con estos perfiles el guion de Shane Black resultaba muy prometedor para que la fórmula de la buddy movie funcionara, y de hecho así fue, pero también resulta innegable que para trascender de la manera que lo hizo, y colocarse por encima de la media en popularidad dentro de este tipo de producciones, fue crucial el buen hacer tras las cámaras del director Richard Donner y la tremenda química y carisma que emanan Mel Gibson y Danny Glover en la pantalla. Ambos personajes protagonistas, Riggs y Murtaugh, son difícilmente imaginables con los rostros de otros actores. Los dos intérpretes eran ya conocidos, Gibson por la saga Mad Max y Glover por Único testigo y El color púrpura, pero Arma letal fue la película que los consagró definitivamente como grandes estrellas. Del mismo modo el director gozaba de buena reputación por éxitos de taquilla como Superman, La profecía, Los Goonies o Lady Halcón, pero con Arma letal dio el paso definitivo para convertirse en director estrella.

A la buena sintonía y gran trabajo del equipo, hay que añadir también el toque exótico de la trama, ya que los villanos de turno no eran unos criminales cualesquiera, sino que se trataba de un grupo de ex militares de la guerra de Vietnam que mantenían una red de narcotráfico desde Asia. Este aspecto de dar un componente internacional a la historia lo mantuvieron en la segunda parte, en la que se enfrentaban a diplomáticos sudafricanos corruptos en pleno apartheid, y en la cuarta entrega en la que se veían las caras con las triadas chinas y el tráfico de esclavos. Solamente el tercer film de la saga ofrecía un caso de alcance más local, sobre un ex policía que trafica con armas confiscadas.

Aunque originalmente se estrenó con una duración de 105 minutos, actualmente se puede encontrar en formatos domésticos el montaje del director, que ofrece siete minutos adicionales de metraje. Este material se corresponde con la ampliación de algunas escenas y con otras secuencias totalmente nuevas, que ahondan en la presentación de los dos protagonistas, enriqueciendo así a los personajes, especialmente al de Martin Riggs. Concretamente hay una escena totalmente nueva en la que Riggs se enfrenta con un francotirador en un parque infantil, que es estupenda y no entiendo por qué la habían cortado en el montaje original. Pero en fin, son cosas que pasan en la industria del cine.

martes, 18 de abril de 2017

La nueva promo de Ragora Juegos


El nuevo vídeo promocional realizado para la marca Ragora Juegos se plantea con un concepto diferente a los anteriores. Hasta ahora las promos se hacían con una intención más descriptiva, pero quienes hayan seguido a la marca ya conocen bien los productos, por lo que para el nuevo vídeo se ha optado por un concepto más de impacto que de descripción.