Entrada destacada

El día de la revelación, más allá de la gran pregunta

  TRÁILER Todas las películas de extraterrestres se venden queriendo dar respuesta a la gran pregunta de si estamos solos en el universo, pe...

Busca en Galax Pictures Cine Blog

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Acrobacias ferroviarias


Tras el thriller de acción Asalto al tren Pelham 123 el tándem Tony Scott / Denzel Washington vuelve a unirse en otra aventura sobre raíles en Imparable (Unstoppable, Tony Scott 2010). Inspirada en hechos reales, nos cuenta la peligrosa situación vivida por los habitantes de Pennsylvania, cuando un tren de gran tonelaje cargado de material tóxico e inflamable inició una infernal carrera sin control hacia una zona densamente poblada, todo debido a la negligencia de un torpe empleado de la compañía ferroviaria. Ese mismo día un joven jefe de tren asiste a su primera jornada laboral en compañía de un veterano maquinista, cuya experiencia pondrá al servicio de la causa para ayudar a frenar el convoy y evitar así la tragedia.

Cine de acción en clave de película de catástrofes con una puesta en escena espléndida, unos actores carismáticos y un guión que apenas se ha esforzado en crear personajes interesantes. Los protagonistas de la historia funcionan bien y tienen fuerza por los propios actores que los interpretan, pero no pasarán a la historia por los diálogos que el guionista escribió para ellos. Al tratarse de una situación límite con gente corriente y no de un thriller de acción con tipos duros diciendo chulerías, quizá daba más juego para conceder algo más de calado dramático a los personajes aunque el tono de la película sea de mero entretenimiento.

Al igual que en Training day (Antoine Fucqua, 2001) Denzel Washington hace el papel del veterano que acompaña al novato en su primer día de trabajo, sólo que en esta ocasión es un íntegro y honrado ferroviario mientras que en el papel que le valió el Oscar jugaba el rol de policía corrupto. Su presencia en el film es suficiente para aportar interés a lo que su personaje hace en cada momento. Curiosamente la primera vez que Scott y Washington trabajaron juntos fue en Marea Roja (Crimson Tide, 1995), en la que Denzel era el joven y Gene Hackman el perro viejo, todo un tour de force interpretativo entre ambos astros de la pantalla. Por otra parte Chris Pine, el joven capitán Kirk en la precuela de Star Trek, no se deja hacer sombra por su imponente compañero de reparto y resulta más que correcto. También cabe destacar la presencia de Rosario Dawson, también muy convincente como la coordinadora de operaciones.

El ritmo del metraje es frenético, como cabía esperar, y mantiene la tensión desde el principio hasta el final. El visionado de la cinta es muy potente tanto por sus imágenes como por la edición del sonido.

Artículo relacionado: Viajar en tren es un placer

Leer critica Imparable (unstoppable) en Muchocine.net

Reseñada en Sensacine

jueves, 11 de noviembre de 2010

La experiencia galáctica


El pasado mes de septiembre saltó a los medios la noticia de que George Lucas planea reestrenar la saga Star Wars en 3D. Personalmente no me parece a priori que vaya a otorgar valor añadido a la mítica serie cinematográfica, pero supongo que para los fans de las tres dimensiones será interesante que la película revolucionaria de los efectos especiales y el aspecto visual de la space opera hace 33 años, se ponga al día con las nuevas tendencias.

Recientemente he visto en pocos días las seis películas en orden cronológico, empezando por el primer episodio y terminando con el sexto. Un visionado muy interesante sin los prejuicios creados en su momento por las inevitables corrientes de opinión generadas durante los estrenos de la nueva trilogía y la edición retocada de la antigua, por comparación entre ambas. Es curioso que durante muchos años el protagonista de La guerra de las galaxias era Luke Skywalker, pero ahora viendo la serie completa realmente la obra cumbre de Lucas es la trágica historia de Anakin Skywalker, un niño que siendo esclavo llegó a caballero Jedi y se pasó al lado oscuro por sentimientos descontrolados de amor y miedo, convirtiéndose en Darth Vader, un ser despiadado que acabará redimiéndose al final de su vida salvando a su hijo de las garras de la muerte.

Con la ampliación de 3 a 6 episodios creo que el personaje que ha salido peor parado ha sido el de Luke Skywalker interpretado por Mark Hamil. Se presentaba en el episodio 4 como un chico de pueblo con ansias de aventura, que vive en la granja de sus tíos en un remoto planeta. Tras su encuentro con dos androides perseguidos por el imperio, se acaba involucrando en la lucha contra la tiranía en la galaxia y llega a convertirse en caballero Jedi, al igual que su padre en el pasado, y a liderar la resistencia contra el emperador. Ya entonces, a pesar de ser un personaje tan sustancioso, se veía a veces eclipsado por Han Solo, un carismático contrabandista estelar encarnado con gran magnetismo por Harrison Ford. Incluso en el episodio 5 la entrada en escena de Yoda, el maestro Jedi, fue también un gran competidor ya que teniendo un papel muy secundario se convirtió en todo un icono dentro de la saga. Y por supuesto también está Darth Vader, uno de los mejores villanos de historia del cine, muy carismático, pero al fin y al cabo se trataba del malo de la función. Con la nueva trilogía el personaje de Yoda se hace omnipresente en la historia y Darth Vader de joven, llamado Anakin Skywalker en la piel de Hayden Kristensen, se convierte en el protagonista de la serie.

Por tanto la llegada de la trilogía sobre los inicios del imperio galáctico supuso un cambio en la mítica space opera de Lucas conocida hasta el momento, no sólo a nivel técnico sino también conceptual sobre la lectura que se puede hacer de la misma. Ahora llega una nueva vuelta de tuerca tecnológica con la moda del 3D, aunque esta vez no parece que vaya a incluir ningún elemento nuevo a la historia, tan sólo será cuestión de adaptar el formato. Una nueva forma visual para disfrutar una vez más de la antológica experiencia galáctica.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Una de polis y ladrones


Una banda de atracadores de bancos, cuyo oficio ha pasado de padres a hijos, coge a la directora de la sucursal como rehén en su último golpe y después se enteran de que vive cerca de ellos. Uno de los integrantes, que no está muy conforme con su vida delictiva, la sigue para asegurarse de que no podrá reconocerlos, pero al conocerla la trama se complica.

Esto es The town – Ciudad de ladrones (The Town, Ben Affleck, 2010), un thriller poco original en su guión pero muy sólido en su dirección. Con reminiscencias a Heat (Michael Mann, 1995) y Le llaman Bodhi (Point break, Kathryn Bigelow, 1991) Ben Affleck dirige su segundo film, que él mismo protagoniza, con bastante aplomo y un resultado final muy estimable, mejor como director que como actor. El conjunto no tiene trampa ni cartón. Las cosas ocurren sin sorpresas ni sobresaltos, pero la forma de contar la historia mantiene el interés en todo momento. Las coreografías en las escenas de acción son muy destacables, ya que no cae en el típico montaje confuso que prima hoy en día, sino que opta por un estilo más tradicional en la planificación. Se puede decir que la persecución de coches está más cercana al estilo de John Frankenheimer en Ronin (1998) que al de Michael Bay en La Roca (1996) o el de Stallone en Los Mercenarios (2010).

Los personajes principales están bien trazados pero los secundarios apenas tienen sustancia, y es una lástima porque cuentan con actores estupendos como Pete Postlethwaite o Chris Cooper, pero el nudo dramático del film se centra demasiado en el trío protagonista formado por Ben Affleck, Jeremy Renner y Rebecca Hall. Una historia sobre la búsqueda de la redención, de querer un cambio de vida cuando uno es consciente de que lo que hace no está bien, pero se ve atrapado por su pasado y las cosas no resultan tan fáciles como parece. Uno no es tan libre de hacer lo quiera con su vida, siempre se depende de otras personas y del entorno en que se vive.

En general es una película de acción con trasfondo dramático, que al final deja la sensación de que prima la trama policiaca sobre la parte más trascendental de la historia, en un thriller entretenido resuelto con mucha soltura por parte de su director.

Leer critica The Town. Ciudad de Ladrones en Muchocine.net
Artículo relacionado: "Los atracos mejor planeados" en Sensacine
También publicada en Cinemanet.
Reseñada en Sensacine

jueves, 28 de octubre de 2010

Equilibrio emocional


En 2008 se estrenaba Ahora o nunca en la que dos hombres antagónicos de edad avanzada, con cáncer terminal diagnosticado, deciden hacer una lista de las cosas que les quedan pendientes por hacer en la vida y llevarlas a cabo antes de morir. Ahora bien, ¿qué pasaría si en vez de ser dos personas con una vida ya hecha fueran dos chavales de doce años con toda una vida por delante quienes tienen los días contados? Este es el planteamiento de Vivir para siempre (Gustavo Ron, 2010), en la que dichos niños están gravemente enfermos de leucemia y quieren experimentar lo que hacen los adolescentes, una etapa de la vida de la que son conscientes que la tienen muy cerca pero no llegarán a ella .

A pesar de lo particularmente duro del tema abordado, el film es muy agradable de ver debido al tono distendido con que es tratado, con momentos que combinan sonrisas, alguna carcajada y unas cuantas lágrimas. La línea que separa el sentimentalismo del pastelón es muy fina, igual que la frontera entre lo entrañable y lo frívolo cuando se introduce el humor en este tipo de historias. El director en este sentido juega con distintas emociones pero sin cargar demasiado las tintas en ninguna, de forma que no llega a cruzar esas delicadas barreras divisorias. Es por tanto una película muy equilibrada en cuanto al tratamiento de las emociones que maneja. No llega a ser tan intensa como La decisión de Anne, pero tampoco deja de tomarse en serio la importancia del asunto.

Por otra parte los actores Robbie Kay y Alex Etel son impresionantes, dos jóvenes promesas que llenan la pantalla en todo momento. Les acompaña otra actriz de su quinta, Ella Purnell, que si bien tiene buena presencia en pantalla, su papel es bastante secundario. Los adultos Ben Chaplin y Emilia Fox, en los roles de los padres del protagonista, también están muy correctos, pero queda patente que las estrellas de la función son los niños.

En definitiva se trata de una película muy notable, con emocionantes interpretaciones y una dirección muy equilibrada que demuestra un gran respeto del director tanto por el material que maneja como por el público al que se dirige.


Gustavo Ron presentó la cinta en Madrid junto a los actores Alex Etel y Ella Purnell, en el cine Capitol de la Gran Vía madrileña.




También publicada en Cinemanet
Leer critica Vivir para siempre en Muchocine.net
Reseñada en Amigos de Sensacine

domingo, 24 de octubre de 2010

Entre tiburones anda el juego


Rescates financieros, energías alternativas, caída de la bolsa, burbuja inmobiliaria, todos estos términos tan en boga últimamente son los que maneja Oliver Stone para enmarcar la trama de Wall Street: El dinero nunca duerme (Wall Street: Money never sleeps, 2010), secuela de Wall Street (1987) del propio director. Michael Douglas vuelve a la piel del personaje que le valió el Oscar a Mejor Actor hace 23 años y demuestra que el rol del tiburón financiero Gordon Gekko le sienta como un guante. Le acompañan en esta ocasión las jóvenes estrellas Shia LaBeouf, protagonista de la saga Transformers de Michael Bay y además hijo de Indiana Jones en la última aventura del famoso arqueólogo, y Carey Mulligan, la gran revelación de An education. En papeles secundarios encontramos a los veteranos Susan Sarandon, Frank Langella y Eli Wallach, que le dan aun más lustre al elenco, que lo complementa Josh Brolin como un frío y amoral magnate de la industria y las finanzas. Sendos cameos del propio Stone y de Charlie Sheen, protagonista en la primera entrega, ponen la guinda de los auto homenajes de la cinta.

Las relaciones padre/hijo ó mentor/discípulo, son el motor que mueve a los personajes en una historia de venganza, idealismo y redención. A veces, durante las operaciones económicas, puede ser algo confuso saber qué es exactamente lo que se está haciendo si uno es profano en el mundo de los brokers y las altas finanzas, pero en general la película se entiende perfectamente. Tiene un final interesante conceptualmente, aunque en la forma de plasmarlo resulta algo torpe y forzado.

El aspecto visual perpetrado por Stone es muy potente, especialmente el retrato de los rascacielos de New York. Salvo una ligera caída de ritmo a mitad de película y algunas escenas con poca intensidad dramática, se mantiene el interés durante prácticamente todo el metraje.

En general se puede decir que la película no llega a ser redonda, pero sí muy meritoria e interesante sobre un tema de rabiosa actualidad.

Leer critica Wall street: el dinero nunca duerme en Muchocine.net
Reseñada en Amigos de Sensacine

martes, 12 de octubre de 2010

El mundo de las start-ups


Se conoce como start-ups a las empresas de jóvenes emprendedores que nacen en internet con escaso presupuesto y buscan financiación en inversores de capital riesgo o business angels para despegar. Facebook ha sido una de las más exitosas compañías que se han iniciado de esta manera. El actual multimillonario más joven del mundo, Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, se enfrentó a dos demandas judiciales: una de su mejor amigo y cofundador de la red social Eduardo Saverin, por dejarlo fuera del negocio, y a otra de los hermanos Winklevoss por haberles robado la idea.

Estos son los hechos que cuenta La red social (The social network, David Fincher 2010), una película sobre amistad, negocios, traición y ambición en el marco de los jóvenes emprendedores en internet. Los tres personajes principales están muy bien perfilados: por una parte está el genio informático, egocéntrico y cínico que no tiene muy claras sus prioridades en lo que se refiere a las relaciones con los demás. A la hora de convertir su herramienta informática en actividad lucrativa cuenta con dos criterios: el de su mejor amigo que estudia Económicas y funda el Facebook con él en calidad de Director Financiero, y por otro lado conoce a Sean Parker, creador de Napster. Ambos tienen conceptos empresariales antagónicos: mientras el primero apuesta por un modelo más tradicional basado en la publicidad, pero con un sentido de la lealtad y de respeto hacia el proyecto, el otro es más práctico y rápido con un método en el que las personas no importan, sólo el éxito inmediato de empresa. Jesse Eisenberg como Zuckerberg, Andrew Garfield como Saverin y Justin Timberlake en la piel de Parker, interpretan correctamente al trío protagonista. Quizá destaca algo más la actuación de Garfield, un joven actor con un gran potencial que ya demostró midiendo sus fuerzas en pantalla con el mismísimo Robert Redford en la estupenda Leones por corderos.

El film está contado en tiempos paralelos entre los dos juicios y los hechos que en ellos se van exponiendo. El ritmo se mantiene durante todo el metraje. La puesta en escena y la estética general de la película, tiene un aire de clasicismo en las formas que recuerda en cierto modo al anterior trabajo de Fincher, la multinominada a los Oscar El curioso caso de Benjamin Button. No lo logró entonces, en favor de Slumdog millionaire, pero es posible que con esta película encuentre una nueva oportunidad.

Firmando autógrafos a las numerosas fans a las puertas del cine, las tres jóvenes estrellas presentaron en Madrid la película el pasado 6 de octubre junto con el guionista Aaron Sorkin. Distribuida por Sony Pictures, la cinta se estrena en todas las salas españolas el próximo 15 de octubre.

Leer critica La red social en Muchocine.net
Reseñada en Amigos de Sensacine
También publicada en Cinemanet

viernes, 8 de octubre de 2010

Sociedad enferma


En 1986 el periodista franco-iraní Freidourne Sajebhan se dirigía hacia la frontera cuando su coche se estropeó en una remota aldea. Mientras se lo reparan una mujer se acerca al forastero para contarle los trágicos sucesos que ocurrieron allí mismo el día anterior: la lapidación de una mujer acusada injustamente de adulterio. Esta es la historia verídica que nos muestra la sobrecogedora película La verdad de Soraya M (The stoning of Soraya M, Cyrus Nowrasteh 2008), basada en el best seller homónimo publicado en 1994 por el citado periodista.

La película es un gran flashback, que empieza en la mañana siguiente a la lapidación cuando Freidourne llega al pueblo, y en cuanto la mujer comienza su relato se narra linealmente cómo se urdió la trama que acabó con la vida de Soraya. Se muestra una sociedad enferma, que ante un complot perpetrado por los poderosos del lugar en aras de satisfacer sus intereses a cualquier precio, se dejan arrastrar por la acusación vertida sin pararse a pensar si es cierto o no, unos por miedo a represalias, otros simplemente por no pensar en ello. La maldad, el odio, la mezquindad, la cobardía, el fanatismo, son algunos de los rasgos predominantes en los habitantes de aquel pueblo. Una sociedad enferma como tantas otras, con el agravante de que en ese país existen leyes tan brutales como la pena capital por lapidación. En Europa las sociedades caciquiles y sus abusos también se han llevado al cine, como por ejemplo los excesos de un cacique en un pueblo al norte de España a principios del siglo XX en Luz de domingo, o la traumática infancia de unos niños alemanes en una emponzoñada sociedad en La cinta blanca. Sin embargo la barbarie mostrada en La verdad de Soraya M es algo que sigue ocurriendo hoy en día, en pleno siglo XXI, en algunos lugares del planeta.

El film es duro, y concretamente la escena de la lapidación se alarga demasiado en su metraje. Vale que quieran mostrar la crudeza del asunto, pero aun así considero que se recrean gratuitamente en dicha secuencia. El resto de la película tiene un ritmo narrativo muy bueno y un trazado de personajes de gran calado. Destaca la interpretación de la actriz Shohreh Aghdashloo en el papel de Zahra, la tía de la víctima, que es quien desvela al forastero la verdad de los hechos para que cuente al mundo la podredumbre que allí se cuece. Es una mujer de gran coraje espléndidamente interpretado por una actriz que llena la pantalla con su presencia. Por otra parte Jim Caviezel da vida al periodista, un papel que sale poco en imagen pero que es crucial en la historia. La música, muy evocadora y melancólica, ayuda a resaltar las ya de por sí emocionantes interpretaciones de los actores. En resumidas cuentas una película muy potente cuyo clímax se puede ver empañado por un regodeo excesivo en el momento más sangriento de la tragedia.

La película está distribuida en España por European Dreams Factory y Festival Films, y fue presentada en Madrid el pasado 5 de octubre. La premier contó con la presencia de la cantante Cristina del Valle, en representación de la Plataforma de Mujeres Artistas contra la violencia de género, y con la intervención estelar de Jim Caviezel, que habló sobre sus inicios como actor y su compromiso con este tipo de películas.

Leer critica La verdad de soraya m en Muchocine.net
También publicada en Cinemanet
Reseñada en Amigos de Sensacine