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Viaje al país de los blancos: las buenas personas obran milagros

  Ousman Umar, fundador de la ONG NASCO Feeding Minds, escribió un libro contando su increíble historia. Un adolescente ghanés que emigró a ...

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miércoles, 4 de noviembre de 2026

La hegemonía de James Cameron en la taquilla se tambalea en 2026


 Hasta este año, James Cameron mantenía desde 1997 el liderazgo de la taquilla mundial. Titanic desbancó ese año a Parque Jurásico y el propio Cameron se desbancó a sí mismo en 2009 con Avatar, que ha sido la película más taquillera de la historia hasta este año. No solo eso, sino que de las cuatro primeras del ranking, tres eran suyas: Avatar en primer puesto, Avatar: el sentido del agua en el tercero y Titanic en cuarta posición.

¿Qué ha pasado este año? Pues que la segunda hasta ahora, que era Vengadores: Endgame, se ha reestrenado este año bajo el título Vengadores:Endgame Encore con material adicional para darle continuidad con el próximo estreno de Vengadores: Doomsday, y con este nuevo pase por las salas ha conseguido hacerse con el primer puesto de la taquilla. Además, un estreno nuevo de este año ha alcanzado también los primeros puestos: Spiderman: Brand new day ha entrado en el tercer puesto del ranking. Por otro lado, el fenómeno chino de 2025, Ne Zha 2, entró en el quinto puesto, pero tras los últimos ajustes y el final de su periplo por las salas internacionales, ha superado por muy poco a Titanic, que cae al sexto puesto.

La verdad es que me parece un relevo un poco triste, que el liderato de la película más taquillera de la historia tras mantenerse desde 2009, se haya producido por un reestreno, cuando llevábamos desde 1982 con dos directores estrella revolucionando la industria del cine con sus taquillazos. En el 82 fue E.T., de Spielberg, para superarse a sí mismo en el 93 con Parque Jurásico y ser luego sustituido por Cameron con Titanic en el 97 y luego con Avatar en 2009, y en 2026 cambia el número uno de la lista con una película de 2019 que se reestrena con unos minutos adicionales de metraje, pero en fin, así es la industria.

lunes, 2 de noviembre de 2026

Viaje al país de los blancos: las buenas personas obran milagros

 


Ousman Umar, fundador de la ONG NASCO Feeding Minds, escribió un libro contando su increíble historia. Un adolescente ghanés que emigró a España en busca de una vida mejor, impulsado por la curiosidad y gran afán de superación personal. Sobrevivió al desierto del Sáhara y la travesía marítima en patera. Pero el país de los blancos, la tierra prometida, no era lo que esperaba, hasta que se cruzó en su camino otra persona con tan buenas intenciones como él, una mujer que lo acogió, convirtiéndose ella y su marido en los tutores legales de Ousman, con lo que él tuvo ocasión de estudiar y aprovechó al máximo las oportunidades que se le abrieron. Cuando se juntan dos buenas personas, con sentimientos nobles, aparece la magia, surgen historias milagrosas como esta.

Dani Sancho, realizador de documentales, debuta en la dirección de ficción con la adaptación a la pantalla de esta historia, Viaje al país de los blancos, en la que, según sus propias palabras, quería evitar caer en estereotipos sórdidos, tremendistas o sensibleros de las historias sobre inmigración ilegal, y la verdad es que lo ha conseguido con creces. El tono de la película alcanza ese mágico equilibrio de tono sin cargar demasiado en ningún aspecto estereotipado. La película se ha rodado tanto en Ghana como en España. La fotografía, las localizaciones, la envergadura de la producción se nota.

El propio Ousman se interpreta a sí mismo en la parte adulta de su vida. Su versión adolescente, que lleva principalmente el grueso de la trama, está interpretado por Benjamin Kakraba, que debuta como actor en esta película y es espectacular. Le secunda la actriz Emma Vilarasau, en el papel de su madre adoptiva, que hace un papel sensacional, que rezuma autenticidad.

Viaje al país de los blancos es una película que trasciende al tema obvio de la inmigración convirtiéndose en una historia de amor incondicional, afán de superación, crecimiento personal y la necesidad de creer y confiar los unos en los otros para lograr grandes cosas en la vida. La iniciativa y la tenacidad son fundamentales, pero también lo es dar con las personas adecuadas en las que apoyarse, y la historia de Ousman es prueba de ello, tal como nos muestra esta película.

miércoles, 28 de octubre de 2026

Revisión interesante: El hombre que pudo reinar (1975)

 

John Huston llevó a la pantalla el clásico de aventuras de Rudyard Kipling El hombre que pudo reinar con tres actores de primera línea: Sean Connery, Michael Caine y Christopher Plummer. El relato de dos exmilitares británicos en la India colonial, que tras prestar su servicio, en vez de regresar a Inglaterra, deciden quedarse por esas tierras en busca de fortuna con todo tipo de artimañas hasta que se les ocurre la gran idea: irse al país vecino de Kafiristán, dominado por tribus enfrentadas entre sí, y ofrecer sus conocimientos militares y armas de fuego para adiestrar a una de esas tribus frente a sus adversarios y así ganarse su confianza y poder acceder a los tesoros que estos pueblos poseen.

La pareja de pícaros emprendedores, de voluble ética, y desprecio a la autoridad, pero con empuje, simpatía y orgullo, está encarnada por Michael Caine y Sean Connery. El tono de la película y la esencia de estos personajes queda muy bien reflejada en una frase del personaje de Caine: cuando se encuentran con un jefe tribal, y tras mostrar sus armas de fuego y habilidades, este les pregunta si son dioses, a lo que Caine, riendo socarronamente, contesta: «No, no somos dioses, somos británicos, que es casi lo mismo». 
Ambos protagonistas son secundados por Christopher Plummer, que encarna al periodista que cuenta la historia y que sirvió de testigo cuando ambos aventureros firmaron su acuerdo para emprender su descabellado plan de conquista. Este periodista en la obra original no tiene nombre y está inspirado en la propia experiencia de Kipling como corresponsal, pero en la película toma el nombre del autor, Rudyard Kipling

Una película deliciosa sobre el emprendimiento y la aventura que encierra valores como la amistad, la codicia o la lealtad. Un cuento moral con humor, acción y unos personajes inolvidables que encarnan brillantemente la picaresca británica.

lunes, 26 de octubre de 2026

Una de las favoritas de su propio autor: El fuera de la ley (1976)

En numerosas ocasiones he oído que cuando a Clint Eastwood le preguntaban por sus películas favoritas de su filmografía, y actualmente, ya retirado, también le han preguntado, y siempre salen títulos como Sin perdón, su primer Óscar como director y el inicio de su mejor época como autor, Bird, que para él fue un proyecto personal importante,  pero a mí siempre me ha llamado la atención que nombrase El fuera de la ley, porque en mi recuerdo de los westerns que ha dirigido, es de los que menos me impactó cuando lo vi. Habría entendido que citara antes El jinete pálido o incluso Infierno de cobardes, pero para él, este está entre sus favoritas.

La he vuelto a ver hace poco, por si con la perspectiva del tiempo cambiaba mi opinión. Lo cierto que es que la valoro mejor ahora, me parece más buena de lo que recordaba, pero aún así, sigo prefiriendo las antes nombradas. Por ello he indagado un poco, para ver por qué siempre ha figurado entre sus favoritas, y parece ser que El fuera de la ley, como director, fue la primera con la que obtuvo un mayor beneplácito del público. Además, el tema que trata sobre la Guerra de Secesión, es algo que en la cultura estadounidense toca más hondo que el público europeo.

La trama es sobre un granjero llamado Josey Wales, que en la Guerra de Secesión, pierde a su mujer y a su hijo a manos de un comando del norte que saquea su granja. Al perderlo todo, se alista con la milicia sureña y se acaba convirtiendo en leyenda. Terminada la guerra, el bando vencedor ofrece un acuerdo de paz a las guerrillas del bando perdedor, a lo que él se niega y es perseguido como proscrito.

Hace poco nombraba esta película en la reseña de El precio de la red, por una frase muy gráfica que tiene mucho que ver con la falsedad de hoy en día a todos los niveles, cuando la gente te dice una cosa y quiere hacerte ver que algo es maravilloso cuando es claramente lo contrario. El personaje de Fletcher, líder de la milicia a la que se une Wales, cuando le están hablando sobre las condiciones del acuerdo de paz para los guerrilleros que se rindan, le contesta: «Dice otro viejo proverbio: si me orinas encima, no me digas que está lloviendo». Me parece sensacional esta frase, y no me faltan ocasiones en el día a día en las que podría decírsela a unas cuantas personas.

Esta película, que cumple 50 años este año, fue la primera colaboración entre Eastwood y Sondra Locke, y a raíz de la cual iniciaron un romance que duraría hasta 1989 y durante el cual hicieron varias películas juntos.

miércoles, 21 de octubre de 2026

Retribution, un remake con más presupuesto y menos identidad (2023)

 

A colación del estreno de Prime crime: a true story, he visto hace poco otra película sobre estafas millonarias y sus consecuencias: Retribution, protagonizada por Liam Neeson. Me llamó la atención especialmente porque se trata de un remake americano, o más bien internacional, ya que es coproducción, de una película española que personalmente me gusta mucho: El desconocido.

Un financiero que vive cómodamente con un trabajo legal, pero no siempre honesto del todo, recibe una mañana, mientras conduce llevando a sus hijos al colegio, una llamada de un desconocido que le quiere hacer pagar por sus pecados: tiene una bomba en el coche y si no hace todo lo que le vaya diciendo o si intenta huir, la bomba estallará.

La propia trama nos lleva a una película llena de adrenalina, con una carrera de supervivencia contrarreloj. En ese sentido, Retribution cumple. Sin embargo, no llega a la altura de El desconocido. ¿Y por qué? Tiene 20 millones de presupuesto frente a los 4 millones que tenía la original. Tiene el carisma de Liam Neeson, que realmente lleva bien el cargar con el peso de toda la película a sus espaldas. El papel original lo hacía Luis Tosar, también con gran presencia en pantalla. Ahí están empatadas. La cuestión es que el El desconocido, a pesar de tener menos presupuesto, tiene identidad propia, es más genuina. Retribution tiene más medios, pero no pasa de ser una película de acción más dentro de la industria hollywoodiense. Me recuerda un poco al caso de La asesina, el remake americano del éxito francés Nikita, de Luc Besson. En ambos casos, Retribution y La asesina, en mi opinión, caen en la misma trampa, y es hacer películas en la media de la industria a partir de obras que en Europa tuvieron éxito por ser diferentes a la media.

lunes, 19 de octubre de 2026

Prime crime: a true story, un hombre desesperado

 




Aunque no lo parezcan, estos dos carteles pertenecen a la misma película. Resulta extraño porque tanto en inglés como en castellano, el título es en inglés, pero diferente. Y hasta el diseño del cartel es totalmente distinto. El DMS (Dead Man Switch) es un dispositivo de seguridad en entornos industriales. El título original hace un juego de palabras en relación al dispositivo que usa el protagonista para mantener retenido a su rehén, lo cual es su seguro ante la policía. En castellano es complicado de traducir o incluso de entender en inglés fuera de Estados Unidos. Sin embargo, aquí han hecho otro juego de palabras entre la televisión en prime time, que es lo que busca el personaje, salir en la tele con sus reivindicaciones en horario de máxima audiencia, y los true crime, historias reales de crímenes que está hoy en día tan de moda, sobre todo en los podcast.

Prime crime: a true story es una película estrenada en abril en cines que llega ahora a streaming. Se trata del nuevo largometraje de Gus Van Sant, el director de títulos como El indomable Will Hunting o Buscando a Forrester, entre otros. La trama versa sobre un caso real de 1977 en el que un hombre a cuya familia una entidad inmobiliaria ha estafado en la transacción comercial de unos terrenos, se toma la justicia por su mano y secuestra al hijo del dueño de la entidad para que reconozca en público, ante los medios de comunicación, lo que han hecho y pidan disculpas.

Es una película de ciudadano desesperado que se toma la justicia por su mano contra los poderosos, como Money monster, Un día de furia o John Q, por nombrar algunos ejemplos. En este caso, además, se trata de un caso real ocurrido en el 77 y la ambientación setentera de la película está muy cuidada, no solo en el diseño de producción, vestuario y demás, sino también en el estilo visual, alineado con el cine de los 70. Goza de buen ritmo, de intensidad moderada, pero precisa, y de un elenco de actores que transmiten autenticidad.

Protagoniza Bill Skarsgard, hijo de Stellan Skarsgard, y siendo un rostro no demasiado conocido para el gran público, carga a sus espaldas con el peso de la película de manera muy solvente estando secundado por otras caras más conocidas como Cary Elwes, el sempiterno Westley de La princesa prometida, Colman Domingo, el otrora padre de Michael Jackson en Michael, y en un papel más secundario, el gran Al Pacino.

miércoles, 14 de octubre de 2026

Outcome: mucha estrella y poco brillo

 


Outcome se estrenó discretamente en cines el pasado mes de abril y llega ahora a streaming. Se trata de una comedia dramática en torno a una estrella de cine de 56 años, que lleva siendo famoso desde los 6, y que vuelve al ruedo tras cinco años de retiro por desintoxicarse de la droga, aunque eso su público no lo sabe. Cuando todo está a punto para hacer público su regreso, su abogado recibe un chantaje de publicar un vídeo en redes que puede perjudicar su imagen. Pensando en toda la gente con quien se portó mal cuando el éxito se le subió a la cabeza, comienza a hacer una ronda de pedir disculpas a todos sus conocidos esperando saber quién le está amenazando.

Un elenco espectacular: Keanu Reeves, Cameron Díaz, Jonah Hill, que también dirige, y las colaboraciones de Martin Scorsese, como representante de actores, y Drew Barrymore haciendo de sí misma en formato caricatura. Jonah Hill es un actor, normalmente cómico, que en ocasiones también escribe, dirige o produce algunas de sus películas. Es conocido especialmente por títulos como El lobo de Wall Street o Juego de armas, entre otras.

Una crítica al lado oscuro de Hollywood y la fama, con un elenco de buenos actores, la cosa promete, pero la verdad es que Outcome acaba siendo una comedia dramática con poca intensidad en el drama y escasa gracia en su vertiente cómica. Le falta hilo conductor en la narrativa, le falta garra. Cameron Díaz está totalmente desaprovechada, no brilla lo que podría brillar. El director se reserva para sí mismo un papel pasado se vueltas con el que lucir su histrionismo, pero realmente, lo que salva la función, es el carisma de Keanu Reeves, cuya presencia se nota en toda la película. También cabe destacar la colaboración de Scorsese, que tiene pocas apariciones, pero muy bien aprovechadas. Y el mensaje de la película, el arrepentimiento, el volver a empezar, está claro sobre el papel, pero no tiene hondura, se queda muy en la superficie. No obstante, ahí está, hay otras películas que no tienen ni mensaje. Por lo tanto, Outcome se deja ver, que además es corta, menos de hora y media, pero la verdad es que tenía material para dar mucho más de sí.