Otro año termina y toca hacer balance. Han sido doce meses de estrenos, eventos, vídeos, etc. Como en años anteriores resumo a continuación la actividad del blog durante 2015.
Vayamos primero con la producción de Galax Pictures. Este año se salda con 6 vídeos que en orden cronológico son los siguientes:
1. Vídeo promocional de Ragora Juegos 2015.
2. Reportaje Sepúlveda, joya del Románico.
3. Reportaje de la gala de Premios de Cinemanet 2015.
4. Reportaje Andorra.
5. Vídeo promocional de Otoño para Ragora Juegos.
6. Vídeo de Navidad.
En cuanto a estrenos de cine, el blog ha contado este año con 35 reseñas de películas estrenadas entre enero y diciembre, de un total de 47 posts. De estos 35 títulos este es el top 10, que no es que sean los mejores del año, sino que dentro de ser buenas películas, se trata de abarcar lo más representativo del año en cuanto a temática, género, procedencia, repercusión, es decir, una muestra de lo que sido 2015 en cuestión de estrenos cinematográficos. Este es el top 10 de Galax Pictures Cine Blog:
1. The imitation game.
2. El puente de los espías.
3. Del revés.
4. Marte.
5. Atrapa la bandera.
6. Calvary.
7. Spectre.
8. La familia Bélier.
9. Star Wars VII: El despertar de la Fuerza.
10. Flow.
Entrada destacada
La constelación del perro: en busca del mundo perdido
La nueva película de Ridley Scott, La constelación del perro , es una historia futurista, pero de un futuro cercano, que nos presenta un m...
Busca en Galax Pictures Cine Blog
jueves, 31 de diciembre de 2015
martes, 29 de diciembre de 2015
Nostalgia galáctica con luces y sombras
El acontecimiento del año: Star Wars VII: El despertar de la Fuerza. Finalmente ha llegado y está arrasando las taquillas de todo el mundo. La fiebre de La Guerra de las Galaxias vuelve cobrar vigor con un film muy entretenido, fresco y espectacular, aunque conceptualmente con unos aires no muy renovados. Su mayor virtud es la de dar continuidad a la saga sin desentonar con las anteriores entregas, y su mayor defecto estriba en no aportar novedades de calado al universo pergeñado por George Lucas hace casi 40 años.
Algunos cambios introducidos incluso responden a concesiones hechas a clichés basados en lo políticamente correcto en los tiempos que corren, algo que en las primeras películas se había evitado perfilando así personajes atemporales. El guión viene firmado por el propio director, J.J Abrams, junto con Michael Arndt, responsable de los libretos de Pequeña Miss Sunshine y Toy Story 3, y con uno de los guionistas de El imperio contraataca y El retorno del Jedi: Lawrence Kasdan.
Desde luego lo que se corrobora es que Han Solo sigue siendo el mejor personaje de la saga, y Harrison Ford está muy cómodo encarnándolo. Su carisma eclipsa a los nuevos fichajes del equipo, igual que le robaba el protagonismo a Luke Skywalker en los episodios anteriores. De los nuevos personajes el más entrañable es el androide BB-8. Por otro lado tenemos a una chica piloto que sobrevive como chatarrera en un planeta desértico, a un soldado que deserta del ejército de la malvada Primera Orden, y a un avezado piloto de la Resistencia encarnado por Oscar Isaac, el príncipe John de Robin Hood, que se perfila como una especie de Han Solo de nueva generación. En el lado Oscuro el nuevo villano llamado Kylo Ren, es interpretado por Adam Driver, visto recientemente junto a Ben Stiller en Mientras seamos jóvenes.
Los dos protagonistas posiblemente tengan más peso en el conjunto de la saga cuando esté la nueva trilogía completada, ya que se abren flecos sobre su pasado y se dejan para desarrollarse en las próximas entregas. Eso hace que en el Episodio VII como película en solitario, estos personajes aparezcan poco desarrollados, pobremente trazados. Sin embargo de Han Solo se explica perfectamente lo que fue de él en los últimos treinta años. Por tanto entre el perfil de su personaje y el carisma veterano de Harrison Ford, el pirata espacial más famoso de la historia del cine se convierte en la gran estrella de esta nueva entrega de la mítica saga galáctica.
Visualmente sigue el estilo genuino de de la serie, reforzado por las nuevas tecnologías en efectos especiales. Las acrobacias aéreas del Halcón Milenario son toda un regalo para la vista. Y la partitura de John Williams un placer para el oído.
En definitiva se puede concluir que El despertar de la Fuerza es una muy buena película de aventuras, bien resuelta, capaz de encandilar a los nostálgicos y al mismo tiempo enganchar a las nuevas generaciones, aunque dentro de la saga es un episodio más que sabe estar a la altura de las circunstancias pero se queda un escalón por debajo de la trilogía primigenia.
Algunos cambios introducidos incluso responden a concesiones hechas a clichés basados en lo políticamente correcto en los tiempos que corren, algo que en las primeras películas se había evitado perfilando así personajes atemporales. El guión viene firmado por el propio director, J.J Abrams, junto con Michael Arndt, responsable de los libretos de Pequeña Miss Sunshine y Toy Story 3, y con uno de los guionistas de El imperio contraataca y El retorno del Jedi: Lawrence Kasdan.
Desde luego lo que se corrobora es que Han Solo sigue siendo el mejor personaje de la saga, y Harrison Ford está muy cómodo encarnándolo. Su carisma eclipsa a los nuevos fichajes del equipo, igual que le robaba el protagonismo a Luke Skywalker en los episodios anteriores. De los nuevos personajes el más entrañable es el androide BB-8. Por otro lado tenemos a una chica piloto que sobrevive como chatarrera en un planeta desértico, a un soldado que deserta del ejército de la malvada Primera Orden, y a un avezado piloto de la Resistencia encarnado por Oscar Isaac, el príncipe John de Robin Hood, que se perfila como una especie de Han Solo de nueva generación. En el lado Oscuro el nuevo villano llamado Kylo Ren, es interpretado por Adam Driver, visto recientemente junto a Ben Stiller en Mientras seamos jóvenes.
Los dos protagonistas posiblemente tengan más peso en el conjunto de la saga cuando esté la nueva trilogía completada, ya que se abren flecos sobre su pasado y se dejan para desarrollarse en las próximas entregas. Eso hace que en el Episodio VII como película en solitario, estos personajes aparezcan poco desarrollados, pobremente trazados. Sin embargo de Han Solo se explica perfectamente lo que fue de él en los últimos treinta años. Por tanto entre el perfil de su personaje y el carisma veterano de Harrison Ford, el pirata espacial más famoso de la historia del cine se convierte en la gran estrella de esta nueva entrega de la mítica saga galáctica.
Visualmente sigue el estilo genuino de de la serie, reforzado por las nuevas tecnologías en efectos especiales. Las acrobacias aéreas del Halcón Milenario son toda un regalo para la vista. Y la partitura de John Williams un placer para el oído.
En definitiva se puede concluir que El despertar de la Fuerza es una muy buena película de aventuras, bien resuelta, capaz de encandilar a los nostálgicos y al mismo tiempo enganchar a las nuevas generaciones, aunque dentro de la saga es un episodio más que sabe estar a la altura de las circunstancias pero se queda un escalón por debajo de la trilogía primigenia.
miércoles, 16 de diciembre de 2015
FELIZ NAVIDAD
Como en años anteriores Galax Pictures les desea en estas fechas que tengan una Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo. Que 2016 venga lleno de nuevas ilusiones, nuevos proyectos y buenas vibraciones.
Este es el vídeo navideño de este año.
Este es el vídeo navideño de este año.
jueves, 10 de diciembre de 2015
Un hombre firme
A finales de los años 50, en plena Guerra Fría con la construcción del Muro en Berlín y la paranoia anti soviética en la sociedad estadounidense, un abogado de seguros norteamericano recibe el encargo de defender a un espía ruso que ha sido detenido por el FBI. Más tarde es designado para negociar el canje de este espía por un preso americano que ha caído en manos de los rusos.
Basada en hechos reales, El puente de los espías nos trae a Steven Spielberg y a Tom Hanks colaborando nuevamente y dando lo mejor de sí mismos. El film goza de un ritmo narrativo constante que sin estridencias ni juegos malabares mantiene el interés en todo momento, soportado por agudos diálogos, golpes de humor eficaces y bien dosificados, magníficos intérpretes, espléndida fotografía a cargo de Janusz Kaminski, y adecuada banda sonora de Thomas Newman, la primera vez que Spielberg prescinde de su inseparable John Williams. Newman cuenta en su haber con un interesante curriculum. Suyas son las partituras de las dos últimas de 007, Skyfall y Spectre, así como Al encuentro de Mr. Banks, Wall-E, o La Dama de Hierro, por citar algunos ejemplos.
Hanks está estupendo, pero desde luego si hay alguien que sorprende y destaca en el elenco, es Mark Rylance en el papel del espía ruso detenido. Veo muy factible que pudiera llevarse el Oscar a mejor Actor Secundario.
La trama versa sobre las intrigas de espías, los intereses de unos y de otros, las negociaciones, las desconfianzas, pero realmente la película trasciende más allá de la mera historia, gracias a la autenticidad que rezuman unos personajes de gran hondura dramática. Así pues el abogado protagonista se perfila como un hombre íntegro, recto, firme, que está dispuesto a ir contra viento y marea por defender lo que él considera justo sin atenerse a intereses políticos o sociales. Le importan las personas por encima de ideologías y nacionalidades. Hombre de férreas convicciones que no se amilana ante nadie a la hora de defenderlas. Así mismo la relación que entabla con su defendido es muy interesante desde un punto de vista antropológico.
Spielberg da una de cal y otra de arena. Si el personaje de Tom Hanks encarna a un americano portador de grandes cualidades humanas, también nos muestra la otra cara de la moneda en la piel de un agente de la CIA. Además hace un retrato nada complaciente de la sociedad americana de la época. El miedo hace cobarde a la gente y la vuelve irracional. Esa mediocridad del ciudadano medio americano en un ambiente social emponzoñado por prejuicios sin fundamento, se muestra sin tapujos.
Hace unos meses escribí un artículo a propósito del rodaje de esta película. Se antojaba apetecible y la verdad es que no ha defraudado. Spielberg vuelve a demostrar su maestría tras las cámaras con una historia real, en un momento histórico de gran relevancia, como es el levantamiento del Muro de Berlín, y lo hace con personajes de calado, con una espléndida dirección de actores así como con unos magníficos encuadres fruto de su virtuosismo y veteranía tras las cámaras.
Basada en hechos reales, El puente de los espías nos trae a Steven Spielberg y a Tom Hanks colaborando nuevamente y dando lo mejor de sí mismos. El film goza de un ritmo narrativo constante que sin estridencias ni juegos malabares mantiene el interés en todo momento, soportado por agudos diálogos, golpes de humor eficaces y bien dosificados, magníficos intérpretes, espléndida fotografía a cargo de Janusz Kaminski, y adecuada banda sonora de Thomas Newman, la primera vez que Spielberg prescinde de su inseparable John Williams. Newman cuenta en su haber con un interesante curriculum. Suyas son las partituras de las dos últimas de 007, Skyfall y Spectre, así como Al encuentro de Mr. Banks, Wall-E, o La Dama de Hierro, por citar algunos ejemplos.
Hanks está estupendo, pero desde luego si hay alguien que sorprende y destaca en el elenco, es Mark Rylance en el papel del espía ruso detenido. Veo muy factible que pudiera llevarse el Oscar a mejor Actor Secundario.
La trama versa sobre las intrigas de espías, los intereses de unos y de otros, las negociaciones, las desconfianzas, pero realmente la película trasciende más allá de la mera historia, gracias a la autenticidad que rezuman unos personajes de gran hondura dramática. Así pues el abogado protagonista se perfila como un hombre íntegro, recto, firme, que está dispuesto a ir contra viento y marea por defender lo que él considera justo sin atenerse a intereses políticos o sociales. Le importan las personas por encima de ideologías y nacionalidades. Hombre de férreas convicciones que no se amilana ante nadie a la hora de defenderlas. Así mismo la relación que entabla con su defendido es muy interesante desde un punto de vista antropológico.
Spielberg da una de cal y otra de arena. Si el personaje de Tom Hanks encarna a un americano portador de grandes cualidades humanas, también nos muestra la otra cara de la moneda en la piel de un agente de la CIA. Además hace un retrato nada complaciente de la sociedad americana de la época. El miedo hace cobarde a la gente y la vuelve irracional. Esa mediocridad del ciudadano medio americano en un ambiente social emponzoñado por prejuicios sin fundamento, se muestra sin tapujos.
Hace unos meses escribí un artículo a propósito del rodaje de esta película. Se antojaba apetecible y la verdad es que no ha defraudado. Spielberg vuelve a demostrar su maestría tras las cámaras con una historia real, en un momento histórico de gran relevancia, como es el levantamiento del Muro de Berlín, y lo hace con personajes de calado, con una espléndida dirección de actores así como con unos magníficos encuadres fruto de su virtuosismo y veteranía tras las cámaras.
domingo, 29 de noviembre de 2015
La Warner para leer
Ayer, 28 de noviembre de 2015, se presentaba en FNAC Castellana de Madrid el libro ¡Eso es todo, amigos! El universo animado warneriano, publicado por Diábolo Ediciones, fruto de la pasión y devoción por el cartoon de dos autores españoles: Cruz Delgado Sánchez y Alfons Moliné.
Muchos adultos de este país guardamos en el recuerdo momentos felices de nuestra infancia asociada a los cortos de dibujos animados provenientes de Estados Unidos bajo el sello de Disney, Warner Bros., Hanna-Barbera, Walter Lanz, y algunos más, que se emitían en TVE, cuando no había más canales de televisión. Hay quien además de disfrutar con ellos se cuestionaban otras cosas más allá del mero entretenimiento, como por ejemplo cómo se realizaban técnicamente, cuántos cortos había en total, y curiosidades semejantes.
Hoy en día hay mucha información muy accesible y en distintos idiomas, pero hace unas décadas la situación era completamente distinta. Había escasa literatura sobre estos aspectos, y la poca que llegaba era americana y sin traducir. Sin embargo, a pesar de que estas películas fuesen producto de Hollywood, es innegable el impacto y la influencia que han tenido en la cultura popular a nivel internacional, y concretamente en España, por lo que la existencia de libros sobre este universo animado desde la perspectiva de autores españoles es algo que se hacía necesario.
A Cruz Delgado Sánchez le viene de familia la pasión por el cartoon. Su padre, Cruz Delgado, fue pionero de la animación en España con varios largometrajes animados como Los viajes de Gulliver o Los cuatro músicos de Bremen, este último convertido en serie televisiva bajo el título de Los Trotamúsicos. Pero si hay una serie que marcó a fuego su carrera fue Don Quijote de la Mancha. Hace unos meses se presentaba el libro De Don Quijote a los Trotamúsicos, interesante y entrañable biografía de este nombre imprescindible en la historia de la animación española, coescrito entre su hijo y Jorge San Román, quien se encargó de la presentación de ¡Eso es todo, amigos!
Por otra parte Alfons Moliné es un experto en cómic Manga y cine de animación. Él y Cruz se conocen desde hace años y sólo era cuestión de tiempo que la colaboración de estos dos especialistas del cartoon diera sus frutos.
El acto de presentación contó también con la presencia del realizador de animación Raúl García, que se ha encargado del prólogo del libro y cuenta en su curriculum con el hecho de haber sido el primer animador español que trabajó en los estudios Disney. Su debut en Hollywood fue con la escena final de ¿Quién engañó a Roger Rabbit? y a partir de ahí se forjó una amplia carrera profesional en la meca del cine.
Bugs Bunny, Porky, el Pato Lucas, Silvestre, Piolín, Correcaminos, y otros tantos personajes de los estudios Warner Bros. tienen su historia, y dos grandes expertos en la materia nos la cuentan en las páginas del libro ¡Eso es todo, amigos! El universo animado warneriano.
Muchos adultos de este país guardamos en el recuerdo momentos felices de nuestra infancia asociada a los cortos de dibujos animados provenientes de Estados Unidos bajo el sello de Disney, Warner Bros., Hanna-Barbera, Walter Lanz, y algunos más, que se emitían en TVE, cuando no había más canales de televisión. Hay quien además de disfrutar con ellos se cuestionaban otras cosas más allá del mero entretenimiento, como por ejemplo cómo se realizaban técnicamente, cuántos cortos había en total, y curiosidades semejantes.
Hoy en día hay mucha información muy accesible y en distintos idiomas, pero hace unas décadas la situación era completamente distinta. Había escasa literatura sobre estos aspectos, y la poca que llegaba era americana y sin traducir. Sin embargo, a pesar de que estas películas fuesen producto de Hollywood, es innegable el impacto y la influencia que han tenido en la cultura popular a nivel internacional, y concretamente en España, por lo que la existencia de libros sobre este universo animado desde la perspectiva de autores españoles es algo que se hacía necesario.
A Cruz Delgado Sánchez le viene de familia la pasión por el cartoon. Su padre, Cruz Delgado, fue pionero de la animación en España con varios largometrajes animados como Los viajes de Gulliver o Los cuatro músicos de Bremen, este último convertido en serie televisiva bajo el título de Los Trotamúsicos. Pero si hay una serie que marcó a fuego su carrera fue Don Quijote de la Mancha. Hace unos meses se presentaba el libro De Don Quijote a los Trotamúsicos, interesante y entrañable biografía de este nombre imprescindible en la historia de la animación española, coescrito entre su hijo y Jorge San Román, quien se encargó de la presentación de ¡Eso es todo, amigos!
Por otra parte Alfons Moliné es un experto en cómic Manga y cine de animación. Él y Cruz se conocen desde hace años y sólo era cuestión de tiempo que la colaboración de estos dos especialistas del cartoon diera sus frutos.
El acto de presentación contó también con la presencia del realizador de animación Raúl García, que se ha encargado del prólogo del libro y cuenta en su curriculum con el hecho de haber sido el primer animador español que trabajó en los estudios Disney. Su debut en Hollywood fue con la escena final de ¿Quién engañó a Roger Rabbit? y a partir de ahí se forjó una amplia carrera profesional en la meca del cine.
Bugs Bunny, Porky, el Pato Lucas, Silvestre, Piolín, Correcaminos, y otros tantos personajes de los estudios Warner Bros. tienen su historia, y dos grandes expertos en la materia nos la cuentan en las páginas del libro ¡Eso es todo, amigos! El universo animado warneriano.
sábado, 21 de noviembre de 2015
Corren tiempos oscuros para el MI6
Tras el trágico desenlace de Skyfall, 007 recibe un mensaje póstumo de su antigua jefa M poniéndole tras la pista de una organización criminal llamada Spectre, encargo que cumple a espaldas del nuevo M que se encuentra enfrascado en una lucha burocrática frente a quienes quieren disolver el MI6 en favor de un nuevo servicio de inteligencia basado principalmente en la tecnología y prescindiendo de los agentes doble cero.
A Daniel Craig se le ve cada vez más suelto en su rol de James Bond, e incluso ha sabido darle el toque necesario en cada película para que en conjunto se vea una evolución coherente del personaje. Empezó siendo bastante tosco en Casino Royale y se ha ido refinando progresivamente en Quantum of Solace, Skyfall y la nueva que ahora nos ocupa, Spectre
Sam Mendes vuelve a dirigir y nos deleita con un plano-secuencia inicial en Mexico D.F. magistral. Eso para empezar, y después sigue con el mismo ritmo narrativo y estilo visual que estableció en Skyfall. Las secuencias de acción en general son vibrantes y espectaculares, especialmente el desenlace de la escena pre-créditos en México con un helicóptero, y la persecución en deportivos de alta gama por las calles de Roma. Además la potente partitura musical de Thomas Newman incrementa la intensidad de las imágenes orquestadas por Mendes.
Por otra parte la canción de los créditos iniciales, Writings on the wall, resulta algo floja. La música va muy acorde con la atmósfera de la saga, pero la voz de falsete de Sam Smith se antoja poco apropiada y falta de garra. La canción globalmente se ve descafeinada frente a la fuerza de Skyfall de Adele o la potencia de You know my name de Chris Cornell en Casino Royale.
El más mítico enemigo de Bond, el líder de Spectre, Ernst Stavro Blofeld, hace su aparición en el pellejo de Christoph Waltz, cuyo carisma concede la entidad necesaria al personaje a pesar de sus escasas apariciones en pantalla. La chica Bond principal en esta ocasión es Léa Seydoux, que ya probó el mundo de los espías sofisticados en Misión Imposible: Protocolo fantasma. Siempre hay al menos una segunda chica Bond, y en esta ocasión se ha contado con Monica Bellucci, que luce unas espléndidas cincuenta primaveras y se convierte así en la primera "mujer Bond", que no "chica Bond", como ella misma ha bromeado en alguna entrevista.
En el lado de los malos se ha vuelto contar con un matón silencioso pero letal y más duro que una roca, en la línea de los míticos Oddjob de Goldfinger y Tiburón de La espía que me amó y Moonraker. En este caso es un tal Mr. Hinx y está encarnado por Dave Bautista, conocido por su personaje Drax de Los guardianes de la galaxia.
El nuevo equipo formado por M, Q y Moneypenny, introducidos en Skyfall, cobran en la presente entrega más protagonismo y vuelven a estar interpretados respectivamente por Ralph Fiennes, Ben Whishaw y Naomi Harris.
Spectre engarza en la historia a las tres anteriores películas, formando así una tetralogía dentro de la saga Bond. Una obra sobre el legendario espía británico que arranca desde que obtiene su licencia doble cero para matar y evoluciona en un momento convulso mundialmente en que todo el sistema de espionaje tradicional está cambiando, pero como los clásicos nunca mueren, la evolución se produce hacia la recuperación de los mimbres sobre los que se ha gestado y desarrollado esta saga que se inició en 1962 con Dr. No, y que con esta entrega hace ya un total de 24 películas llenas de acción trepidante, que han deleitado a varias generaciones de espectadores haciéndolos vivir emocionantes aventuras en un mundo de lleno de conspiraciones, armas sofisticadas, lugares exóticos, chicas guapas y coches de lujo.
A Daniel Craig se le ve cada vez más suelto en su rol de James Bond, e incluso ha sabido darle el toque necesario en cada película para que en conjunto se vea una evolución coherente del personaje. Empezó siendo bastante tosco en Casino Royale y se ha ido refinando progresivamente en Quantum of Solace, Skyfall y la nueva que ahora nos ocupa, Spectre
Sam Mendes vuelve a dirigir y nos deleita con un plano-secuencia inicial en Mexico D.F. magistral. Eso para empezar, y después sigue con el mismo ritmo narrativo y estilo visual que estableció en Skyfall. Las secuencias de acción en general son vibrantes y espectaculares, especialmente el desenlace de la escena pre-créditos en México con un helicóptero, y la persecución en deportivos de alta gama por las calles de Roma. Además la potente partitura musical de Thomas Newman incrementa la intensidad de las imágenes orquestadas por Mendes.
Por otra parte la canción de los créditos iniciales, Writings on the wall, resulta algo floja. La música va muy acorde con la atmósfera de la saga, pero la voz de falsete de Sam Smith se antoja poco apropiada y falta de garra. La canción globalmente se ve descafeinada frente a la fuerza de Skyfall de Adele o la potencia de You know my name de Chris Cornell en Casino Royale.
El más mítico enemigo de Bond, el líder de Spectre, Ernst Stavro Blofeld, hace su aparición en el pellejo de Christoph Waltz, cuyo carisma concede la entidad necesaria al personaje a pesar de sus escasas apariciones en pantalla. La chica Bond principal en esta ocasión es Léa Seydoux, que ya probó el mundo de los espías sofisticados en Misión Imposible: Protocolo fantasma. Siempre hay al menos una segunda chica Bond, y en esta ocasión se ha contado con Monica Bellucci, que luce unas espléndidas cincuenta primaveras y se convierte así en la primera "mujer Bond", que no "chica Bond", como ella misma ha bromeado en alguna entrevista.
En el lado de los malos se ha vuelto contar con un matón silencioso pero letal y más duro que una roca, en la línea de los míticos Oddjob de Goldfinger y Tiburón de La espía que me amó y Moonraker. En este caso es un tal Mr. Hinx y está encarnado por Dave Bautista, conocido por su personaje Drax de Los guardianes de la galaxia.
El nuevo equipo formado por M, Q y Moneypenny, introducidos en Skyfall, cobran en la presente entrega más protagonismo y vuelven a estar interpretados respectivamente por Ralph Fiennes, Ben Whishaw y Naomi Harris.
Spectre engarza en la historia a las tres anteriores películas, formando así una tetralogía dentro de la saga Bond. Una obra sobre el legendario espía británico que arranca desde que obtiene su licencia doble cero para matar y evoluciona en un momento convulso mundialmente en que todo el sistema de espionaje tradicional está cambiando, pero como los clásicos nunca mueren, la evolución se produce hacia la recuperación de los mimbres sobre los que se ha gestado y desarrollado esta saga que se inició en 1962 con Dr. No, y que con esta entrega hace ya un total de 24 películas llenas de acción trepidante, que han deleitado a varias generaciones de espectadores haciéndolos vivir emocionantes aventuras en un mundo de lleno de conspiraciones, armas sofisticadas, lugares exóticos, chicas guapas y coches de lujo.
viernes, 13 de noviembre de 2015
El reflejo de la vida en el espejo del teatro
La caída espiritual de un actor marcado por un intenso conflicto familiar, es el argumento de Flow, una película original, insólita, arriesgada y profundamente emocional. Un film rodado en nueve días con un equipo técnico de nueve personas. Toda una proeza que demuestra cómo hacer buen cine con pocos medios, con mucho que contar y con buenas ideas de cómo plasmarlo. A través de los personajes interpretados por el actor en el teatro, todos ellos reconocibles, se narra la evolución emocional del protagonista en su viaje al interior de sí mismo.
Flow es un drama existencial, un viaje a lo más profundo de un hombre cuya vida ha sido brutalmente arrasada. El descenso a los infiernos de un alma desgarrada, atormentada y desorientada. Tal como clama la frase promocional: "un film de acción interior".
Actores de renombre como Concha Velasco, Lluis Homar o Emilio Gutiérrez Caba, han prestado sus voces para algunos personajes secundarios que no aparecen físicamente en pantalla, sino que irrumpen en la historia sólo con la voz. Además de la vigorosa interpretación de Juan del Santo como protagonista absoluto, caben destacar, como elementos que añaden valor y ayudan a dar cuerpo al conjunto del film, una poderosa partitura musical de Alberto Torres y un gran trabajo de localización de exteriores con magníficos paisajes naturales.
El año pasado en la gala de premios de Cinemanet tuve ocasión de conocer a Juan del Santo y David Martínez, que presentaban Flow, el debut como protagonista de uno y opera prima como director del otro, siendo ambos coguionistas y coproductores del film. El trailer de esta película me resultó tan sugerente que le dediqué un post en este mismo blog.
Un año después Flow llega a las salas comerciales tras un intenso periplo por diferentes festivales internacionales, que se ha saldado con un palmarés de 8 premios, 3 de los cuales han sido a mejor actor para su protagonista.
Flow es un drama existencial, un viaje a lo más profundo de un hombre cuya vida ha sido brutalmente arrasada. El descenso a los infiernos de un alma desgarrada, atormentada y desorientada. Tal como clama la frase promocional: "un film de acción interior".
Actores de renombre como Concha Velasco, Lluis Homar o Emilio Gutiérrez Caba, han prestado sus voces para algunos personajes secundarios que no aparecen físicamente en pantalla, sino que irrumpen en la historia sólo con la voz. Además de la vigorosa interpretación de Juan del Santo como protagonista absoluto, caben destacar, como elementos que añaden valor y ayudan a dar cuerpo al conjunto del film, una poderosa partitura musical de Alberto Torres y un gran trabajo de localización de exteriores con magníficos paisajes naturales.
El año pasado en la gala de premios de Cinemanet tuve ocasión de conocer a Juan del Santo y David Martínez, que presentaban Flow, el debut como protagonista de uno y opera prima como director del otro, siendo ambos coguionistas y coproductores del film. El trailer de esta película me resultó tan sugerente que le dediqué un post en este mismo blog.
Un año después Flow llega a las salas comerciales tras un intenso periplo por diferentes festivales internacionales, que se ha saldado con un palmarés de 8 premios, 3 de los cuales han sido a mejor actor para su protagonista.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






