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domingo, 3 de octubre de 2010

Aventuras en París


A principios del siglo XX un notable científico que ha investigado sobre la vida después de la muerte durante largos años, ha conseguido revivir a un pterodáctilo del cretácico, que siembra el temor en las calles de París. Mientras tanto, la intrépida periodista Adèle Blanc-Sec viaja a Egipto para buscar la momia del médico de un faraón con la esperanza de que pueda curar a su hermana, la cual se encuentra en estado catatónico tras un trágico accidente.

Este es el rocambolesco argumento de Adèle y el misterio de la momia (Les aventures extraordinaries d’Adéle Blanc-Sec, Luc Besson 2010), adaptación de los célebres comics de Jacques Tardi. Besson nos ofrece una entretenida y divertida película de aventuras, con un tono lúdico muy próximo al que mostró en El quinto elemento (The fith element, 1997). Las caracterizaciones de los pintorescos personajes están muy conseguidas y resultan convincentes a pesar de lo irreal de la historia planteada. Todo es muy absurdo pero funciona. Es como una especie de cruce entre las sagas de La momia y Parque Jurásico.

El ritmo narrativo es bueno, los diálogos son ágiles y algunos gags cómicos son muy divertidos. Los efectos especiales están a la altura de las circunstancias y la música de Eric Serra adereza perfectamente el conjunto.

Leer critica Adele y el misterio de la momia en Muchocine.net

jueves, 30 de septiembre de 2010

Buscando distribuidor


Supongamos que hacemos una película pero no tenemos distribuidora. Sin embargo a diferentes colectivos por diversos motivos, en varios países en todo el mundo, le interesa nuestro film y nos invitan para proyectarla en un pase único para mantener un coloquio después con los espectadores. Sería como una tournée de teatro pero ofreciendo un producto audiovisual. Pues esta es la situación en que se encuentran el productor Joe Campo y el protagonista Jeffrey Azize de The human experience, de la productora Grass Roots Films. El pasado 28 de septiembre tuvo lugar una proyección en el cine Palafox de Madrid, impulsada por la diócesis de Getafe con la colaboración de la asociación de cine Cinemanet y el Instituto de Investigación John Henry Newman.

The human experience (Charles Kinnane, 2008) es un documental sobre dos hermanos que inician una búsqueda del sentido de la vida, las eternas preguntas de quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos, y para ello se han sumergido en tres experiencias mediante las que entraron en contacto con los ambientes donde la vida no vale nada y aun así la gente encuentra su alma y su reafirmación como seres humanos. La primera parte consiste en que los dos aventureros se ponen a convivir con los sin techo de las calles de Nueva York. Este quizá es el episodio que puede resultar un poco más artificioso que los otros en su enfoque, pero los testimonios de algunos indigentes son realmente estremecedores. Después se unen a un grupo de surfistas que viajan por el mundo buscando la ola perfecta y se van a Perú donde les espera la triste pero conmovedora rutina diaria de un hospital de niños con diversas discapacidades físicas. Finalmente se apuntan a la expedición de un amigo que es escritor y se va a Ghana para investigar sobre los leprosos en este país, gente repudiada socialmente debido a su enfermedad.

Con un montaje muy dinámico, una música muy potente y unos testimonios que emocionan y conmueven, el documental es un intenso encuentro con la cruda realidad en la que el espíritu humano lucha por preservar su dignidad en medio del caos y las condiciones más precarias. La película ha ganado numerosos premios en distintos festivales internacionales.

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sábado, 25 de septiembre de 2010

El secreto está en las imágenes


Hace unos días he vuelto a ver por enésima vez Titanic (James Cameron, 1997). La envergadura de producción de este film es tan pantagruélica como el propio trasatlántico hundido. En una película con tanto detalle es fácil que después de muchos visionados se sigan descubriendo cosas nuevas de las que no nos habíamos percatado anteriormente.

Esta vez concretamente me llamó la atención que en el momento del avistamiento del iceberg se oye al oficial claramente dar la orden de virar a estribor, pero el contrapicado del timonel girando el timón muestra nítidamente que lo hace a babor. Y finalmente se ve cómo la proa del barco dirigiéndose hacia el bloque de hielo se desvía hacia la izquierda, es decir, a babor. Sin embargo ningún personaje dice nada al respecto, como si todo fuese correcto. El espectador que conozca algo de terminología náutica sólo ve unas imágenes en las que realmente no concuerda la orden del oficial con la ejecución del timonel. Lo primero que pensé fue: ¿un gazapo del señor Cameron? Me parece poco probable que en una película tan medida al milímetro, con un director tan perfeccionista, se pudiera caer en un fallo como este.

Curiosamente esta semana se ha publicado en los medios la noticia de que la nieta de un superviviente del naufragio, concretamente del segundo oficial, ha desvelado en una novela que el error que indujo al naufragio no fue el exceso de velocidad, como se había mantenido hasta ahora, sino a una equivocación del timonel que giró al lado contrario al que se le indicó. Parece ser que toda la tripulación en aquella época estaba muy acostumbrada a los veleros, en los que si quieres ir a un lado debes girar el timón al contrario. Sin embargo en los barcos de vapor se gira hacia donde se quiere ir, como en la mayoría de los vehículos.

Lo que hoy se desvela como un secreto guardado Cameron lo expuso en imágenes ante todo el mundo hace trece años. Por tanto, aun con nueva información, la película conserva su vigencia.

Artículo relacionado: Titanic: la culpa fue del timonel.(El Mundo)
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sábado, 18 de septiembre de 2010

Adelantada a su tiempo


Hildegard von Bingen fue una mujer adelantada a su tiempo, una monja que en los oscuros años del Medievo alemán hacía gala de un sentido común y una claridad de pensamiento poco habitual en aquella época, inspirada según ella misma, por visiones celestiales. Su interés por la música, la literatura y las plantas medicinales, la hacían diferente a los demás. En un entorno en que las autoflagelaciones y el temor religioso extremo estaban a la orden del día, se trataba de una mujer muy moderna que aportaba a sus acciones un grado de racionalidad por encima de la media.

Esta es la historia que nos cuenta la directora alemana Margarethe Von Trotta en Visión (Vision – Aus dem Leben der Hildegard von Bingen, 2009). La perspectiva que da del Clero Medieval es muy terrenal. Se muestra la Iglesia como una institución con una jerarquía y unas reglas de conducta, en la que conviven y se relacionan personas que se mueven por distintos motivos, unos más materialistas y otros más espirituales. Ansias de poder, envidias, altruismo, intereses políticos, el bien común, todo un entramado social con relaciones interpersonales que se pueden dar en cualquier otro tipo de comunidad. Un retrato de la Iglesia más humano que divino. La interpretación de Barbara Sukowa como protagonista es impecable, y en general todo el elenco de actores hace un notable trabajo.

A ratos se hace algo claustrofóbica debido al cúmulo de estancias pequeñas en las que se desarrolla la historia, y al uso de planos cortos. La fotografía y la música ayudan a la correcta ambientación de un film al que a veces se le nota la falta de medios para una cinta de época. El vestuario y la puesta en escena son de una pulcritud más cercana a la Edad Media retratada en los clásicos de aventuras de los años 50 que a la sucia era medieval descrita en las imágenes de las películas desde los años 80 hasta la actualidad. Quizá en esto recuerda a El primer caballero (First knight, Jerry Zucker 1995), en que se combinaba ese vestuario de toque naif con momentos más lúgubres de fotografía oscurantista.

El conjunto de la película resulta algo frío y quizá demasiado serio, se echa en falta algún momento más distendido para oxigenar el ambiente, pero el resultado final es bastante digno.

Leer critica Visión en Muchocine.net

domingo, 12 de septiembre de 2010

Un extraño visitante


El pasado 2009 el cine español dio un paso de gigante en el terreno de la animación 3D con Planet 51, sobre un astronauta que llega a un planeta en el que viven unos seres verdes, cuyo diseño de la sociedad responde al modelo de los Estados Unidos en los años 50, pero con coches flotantes de estética retro y formas redondas en todos los objetos y edificios. El ambiente y el tono fresco y lúdico cincuentero recuerda a la saga de Regreso al futuro. La técnica de animación es impresionante, a la altura de las grandes producciones de Hollywood, y la idea es muy atractiva, ya que se invierten los roles clásicos de las películas acerca de invasiones alienígenas; aquí el humano es el extraterrestre. El ritmo es muy ágil y tiene golpes cómicos muy conseguidos, además de numerosos guiños cinéfilos.

Dirigida por Jorge Blanco con los codirectores Javier Abad y Marcos Martínez, se trata de la película más cara del cine español, coproducida con Reino Unido y Estados Unidos. En su versión en inglés se pueden oír las voces de gente como Gary Oldman, Jessica Biel, Dwayne Johnson o John Cleese. Además ha contado con Joe Stillman, uno de los guionistas de las dos primeras entregas de la saga Shrek.

El resultado final es una divertida comedia de ciencia ficción de mucho calado en los apartados técnico y estético, pero que se queda muy en la superficie en cuanto se refiere al trazado de los personajes, lo que hace que conceptualmente deje una cierta sensación de que podría haber dado más de sí. Una buena idea poco desarrollada. Con todo y con eso es un buen divertimento, y un título a tener en cuenta por lo que supone de novedoso a nivel industrial dentro del cine español. Una superproducción por todo lo alto.

Leer critica Planet 51 en Muchocine.net

sábado, 28 de agosto de 2010

Dulces sueños


Tras Shutter Island volvemos a encontrarnos con Leonardo Di Caprio interpretando de nuevo a un personaje atormentado, por la pérdida de su mujer, y navegando por su torturada mente en Origen (Inception, Christopher Nolan 2010), aunque con una puesta en escena muy alejada del estilo retro del film de Scorsese y más cercano al universo tecno futurista de Matrix (Hermanos Wachowski, 1999) o Minority Report (Steven Spielberg, 2002). Un ladrón de ideas, que las extrae del subconsciente de sus víctimas mientras duermen metiéndose en sus sueños, no puede regresar a su país por una serie de cargos legales que pesan contra él. Un magnate japonés le ofrece la tarea de realizar el proceso contrario, es decir, introducir una idea en la mente de un competidor, a cambio de limpiar su historial para que pueda regresar a su casa.

Un guión bien pulido para hacer creíble y entendible este laberíntico relato entre el mundo onírico de los sueños y el real, acompañado de un diseño de producción visualmente apabullante y una soberbia partitura musical de Hans Zimmer, son las grandes bazas que juega Nolan para conseguir una atmósfera absorbente que atrapa al espectador, de la misma forma que lo hizo en su anterior película El caballero oscuro. Aunque tampoco hay que olvidarse de los actores, que todos ellos están más que correctos en sus respectivos papeles. Di Caprio está enorme y lleva el peso protagonista con gran aplomo entre varios rostros conocidos: la joven revelación de Juno Ellen Page, Marion Cotillard, vista el año pasado junto a Johnny Depp en Enemigos públicos , y el carismático Ken Watanabe de El último samurái (The last samurai, Edward Zwick 2003) y Cartas desde Iwo Jima. En papeles más secundarios encontramos a Pete Postlethwaite, inolvidable en la impactante En el nombre del padre (In the name of the father, Jim Sheridan 1993), a Tom Berenger y al gran Michael Caine, habitual en el cine de Nolan, ya que ha participado en las dos entregas de Batman y en El truco final (The prestige, 2006). Otro que repite con el director es Cilian Murphy, que se metió en la piel del Espantapájaros en Batman begins.

Puede dar la sensación de que el artífice de este entramado sea demasiado pretencioso, pero el caso es que consigue salir airoso con una cinta muy sólida y muy potente. En su autocomplacencia quizá se le va un poco la mano al dilatar demasiado el metraje durante el clímax final, pero globalmente es un mal menor dentro del conjunto.

Origen es un espectáculo cinematográfico en toda regla, ya que resulta contundente tanto en su aspecto técnico como en el conceptual. Sin duda una de esas películas que no dejan indiferente a nadie.

Leer critica El origen en Muchocine.net

También publicada en Sensacine.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Bebés medicamento


Una niña concebida para donar órganos a su hermana enferma de cáncer, decide que no quiere seguir donando porque desea llevar una vida normal. Por ello recurre a un abogado de éxito para solicitar la emancipación médica de sus padres. Este es el punto de partida de La decisión de Anne (My sister’s keeper, Nick Cassavetes 2009), un intenso drama que toca un tema controvertido, como es el los bebés medicamento, de enorme interés y actualidad, que sin embargo no se prodiga demasiado en el cine.

El contenido de la cinta es lo suficientemente potente como para que el visionado de la película resulte atractivo. En lo que respecta a los aspectos meramente cinematográficos cabe destacar las interpretaciones de sus actores, tanto de los adultos Cameron Díaz, Jason Patric y Alec Baldwin, como de los más jóvenes, las actrices Abigail Breslin y Sofia Vassilieva. La dirección de Cassavetes, director de El diario de Noah y John Q, es correcta y el ritmo adecuado, pero la fluidez narrativa se ve un poco lastrada por el uso algo desequilibrado de los flash-backs. Las inserciones de los mismos a veces resultan demasiado bruscas y alguno que otro es demasiado largo, lo cual hace dar bandazos al espectador en cuanto a centrar la atención en seguir la evolución del relato. Por lo demás cumple con creces el nivel emocional que se espera de un drama lacrimógeno.

En definitiva es una muy correcta película, con momentos verdaderamente emocionales, bien interpretada y que trata con buen tacto un tema bastante polémico y delicado.

Leer critica La decisión de anne en Muchocine.net