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domingo, 21 de octubre de 2007

Delirio cinéfilo

Acabo de ver de nuevo Sky captain y el mundo de mañana (Sky Captain and the world of tomorrow, Kerry Conran 2004). La había visto en el cine en su momento. Se trata de la primera, y hasta la fecha única, película de su director. Es una película retro futurista, es decir, futurista con la estética propia de otra época. Es todo un homenaje, o más bien un enorme guiño, al cine de aventuras de los años 30. Globalmente la película deja la sensación de que podía ser más, que se ha quedado corta en sus posibilidades. No obstante el primer cuarto de hora es absolutamente impecable, tanto por la estética como por la forma de introducir la trama de la película. Sin embargo una vez planteada la situación los personajes resultan algo sosos durante el desarrollo de la misma, a pesar de contar con un trío protagonista bastante prometedor: Jude Law, Gwyneth Paltrow y Anjelina Jolie.
Técnicamente es de lo mejor, así como la estética visual hace las delicias de cualquier cinéfilo nostálgico de las antiguas películas de aventuras. No llega a hacer vibrar pero es una estupenda película de entretenimiento. Se ha hecho prácticamente entera con la técnica del chroma key y el resultado es impresionante. Sobre todo es una película única en su especie, una rareza muy agradable.

9 comentarios:

Rachel9 dijo...

A mí me encantó esa película. Y eso que no es de un género que me atraiga especialmente. Pero las reminiscencias clásicas, del cine de aventuras de los años 30 y 40, y la estética me fascinaron. Es una pena que nadie se atreva a realizar experimentos tan originales y a la vez tan nostálgico. Un amigo que gusta mucho del "pop-art" de aquella época y le encanta la literatura "pulp" me dijo tras ver esa película que era una pena que la versión de "La Sombra" protagonizada por Alec Baldwin no se hubiera hecho en el mismo estilo.

Yo he vuelto a ver este fin de semana "La mujer en la Luna" de Fritz Lang, quién antes de dar el salto a Hollywood para dedicarse al cine negro rodó algunas películas de ciencia ficción en su Alemania natal, sobre todo la de Metropolis. Dejo aparte los recursos narrativos del maestro que se pueden ver en esta cinta y me centro en las cosas que me han resultado llamativas. Por supuesto que "La mujer en la Luna" no es "2001" y nota bastante el paso del tiempo.

Pero es divertidísimo ver cómo el cohete no despega desde una plataforma, sino desde una piscina... sin explicar cómo puede producirse el encendido de los motores. Por no hablar del aspecto de astronauta que tienen los protagonistas, cuyo atuendo parece más apropiado para ir a un "pic-nic" que a las profundidades del universo.

Me lo pasé genial con todos los detalles delirantes. El profesor cuya teoría de que hay oro en la Luna ha impulsado la expedición se lleva consigo un ratón enjaulado. En el despegue están todos tumbados soportando al borde del desmayo la tremenda fuerza de la gravedad mientras el ratón corre tranquilamente por su jaula, que descansa en el vientre del profesor al que parece van a saltársele los ojos de las órbitas.

Para soportar la falta de gravedad disponen unas cintas en el suelo en las que introducen los pies para ir avanzando sin salir volando por el interior de la nave. Por supuesto se pueden apreciar todo tipo de objetos -bolígrafos, papeles- que no padecen los efectos de la ausencia de la gravedad. Tampoco le afecta a las corbatas de los trajes de astronautas.

Un saludo.

Ramón Ramos dijo...

Sobre Fritz Lang recuerdo haber visto Metrópolis en pantalla grande durante un ciclo de ciencia ficción en la universidad y me pareció impresionante.
Sobre La Sombra; esta peli me gustó aunque es verdad que podría haber dado más de sí. La banda sonora está muy bien y la ambientación de época. Quizá al villano le hacía falta un poco más de carisma, resulta un poco caricaturesco.
La mujer en la luna no la he visto, me la apunto para cuando tenga ocasión.
Saludos

Carlos Alberto Arellano dijo...

¡Hola Ramón! Pensé que ya nunca volverías por mi blog. Recuerdo que te dejé unas palabras sobre «Barry Lyndon», después que tú me dejaste un comentario muy interesante sobre las películas de Stanley Kubrick, pero no regresaste, hasta ahora. Me alegro que hayas regresado.

¡Maravillosa la frase de Orson Welles! No la conocía. Me encanta que ese comentario que dejaste ayer, tú que sabes tanto de cine, no contradiga ni ridiculice lo que yo dije (obviamente no soy especialista en cine, sólo un espectador agradecido.) ¡Saludos!

Carlos Alberto Arellano dijo...

Me gustaron mucho los comentarios de Raquel sobre «La mujer en la Luna», de Fritz Lang. Como Ramón, tampoco la vi. Sí vi «Metrópolis» en el cine, con música de Giorgio Moroder. ¡Una experiencia fabulosa!

La palabras de Raquel (el atuendo de los astronautas más apropiado para ir a un «pic-nic» que al espacio, el cohete que despega de una piscina) ¡me hicieron muy feliz! Me hicieron recordar a «Crónicas marcianas», y a tantos otros libros de Ray Bradbury, en los que la gente construye cohetes en las cocheras de su casas... ¡Saludos, Raquel!

Rachel9 dijo...

Os tengo que confesar que "La mujer en la Luna" es una película muy lenta. Me di un par de cabezadas mientras la veía y no me perdí nada. Por ejemplo: los protagonistas femenino y masculino mantienen una conversación en la que no pueden ocultar el amor que sienten el uno por el otro y empiezan a hacer manitas. Dura más de un minuto. No entiendo por qué tanto tiempo si no se puede oir lo que están hablando.

Nunca he entendido algunas partes de Metropolis. Entiendo el argumento, pero según leí cuando la arreglaron hace años para hacer esa versión con música de Freddie Mercury y Etnio Morricone, esa película duraba más de dos horas pero le recortaron metraje en el estreno y eso se nota en el desarrollo. Faltan escenas que explican muchas cosas.

Carlos Alberto Arellano dijo...

Raquel: No necesito entender para llenarme de emociones, para ser feliz, para ver lo que no había visto antes. Al leer la novela de Arthur C. Clarke (me gustó mucho), obviamente entendí lo que no se había explicado directamente en la película de Kubrick. Pero el abismo emocional descomunal en el que me sumergieron las imágenes de la película de Stanley Kubrick, eso que no puedo explicar con palabras (aún asi lo he intentado, hasta donde pude, en mi blog) supera de una manera fenomenal cualquier explicación que haya encontrado en el libro de Arthur. ¡Saludos! (¿Porqué no hay nada en tu blog?)

Posdata: Lo mismo para «Metrópolis". Lo mismo para «Stalker».

Carlos Alberto Arellano dijo...

Ramón: ¡Qué suerte la tuya! Qué interesante debe ser «RKO 281». Soy un apasionado de los documentales desde que era niño (los colecciono). He llorado y he reído, y me he emocionado y me sigo emocionando mucho más con los documentales que con las películas. ¡Saludos!

Carlos Alberto Arellano dijo...

Ramón: Tengo el libro de André Bazin, con prólogo de Francois Truffaut, «Orson Welles». Por ahora sólo he leído algunas partes, que me han gustado mucho, especialmente donde habla de la niñez de Orson. El dolor de Orson por la muerte de sus padres, a los que tanto amaba, esos padres que tan maravillosos habían sido con él, tiene mucho que ver (yo creo) con el sufrimiento del ciudadano Kane. A Kane lo apartan de sus padres. A Orson, siendo un niño, la muerte le quita primero a su madre y unos pocos años después a su padre. No es difícil imaginar el sufrimiento de Orson Welles al quedarse sin esos padres con los que había sido tan feliz. ¡Saludos!

Juan dijo...

Tomo nota, porque en su momento no la vi y se me quedó pendiente...
Un saludo.