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sábado, 19 de marzo de 2016

La figura del analista

A veces se descubren en la tele pequeñas obras muy reconfortantes y que por algún motivo nos llenan, nos satisfacen, sin ser necesariamente grandes películas. Hace poco me ha ocurrido con un film británico titulado Entre líneas (Page eight) de 2011. No la había oído nombrar, y me sorprende por el gran elenco de caras conocidas que en ella aparece: Bill Nighy, el otrora veterano rockero de Love actually, Rachel Weisz, Michael Gambon, Ralph Fiennes, Judy Davis y Felicity Jones, nominada al Oscar el año pasado por La teoría del todo.

Lo que más me ha llamado la atención es que cuando he indagado para saber más de esta película resulta que es una TV movie. La verdad es que he visto películas hechas para la gran pantalla que tienen más aspecto televisivo que Entre líneas. La trama versa sobre un veterano analista del Servicio Secreto Británico que en un informe descubre un turbio asunto que afecta a las altas esferas políticas de Gran Bretaña y se enfrenta a un dilema moral sobre si destaparlo o no. Una película de espías pero no de acción, sino de despachos, bien interpretada, correctamente realizada, que mantiene el interés durante todo el metraje.

Me gustó el enfoque de poner como protagonista a un analista y mantenerlo en su entorno. Es más habitual que cuando se utiliza a este tipo de personajes se les saque de su ambiente para meterlo en trabajo de campo, en primera línea de fuego para recrear espectaculares escenas de acción. Realmente es un recurso bastante habitual para crear interés el buscar contrastes colocando a personajes fuera de su contexto natural y exponerlos a situaciones excepcionales.

En cuanto a analistas fuera de la oficina me viene a la cabeza el caso de Decisión crítica, un film de acción en el que un grupo de terroristas islámicos secuestra un avión de pasajeros. Un analista de Inteligencia interpretado por Kurt Russell concluye que los secuestradores están ocultando algo en cuanto a sus peticiones, y acompaña en retaguardia al equipo de rescate que debe abordar el avión, viéndose finalmente en primera línea de fuego. Le acompañan Halle Berry, John Leguizamo, Joe Morton, Oliver Platt y Steven Seagal. La película es de 1996, por lo que este año se cumple el vigésimo aniversario de su estreno. Fue el debut en la dirección de Stuart Baird, montador de títulos de acción como Lady Halcón, Arma letal, Demolition Man, Casino Royale o Skyfall, por citar algunos ejemplos.

Pero si hay un analista famoso en el cine, metido siempre en mil follones, ese es Jack Ryan, el personaje creado por el novelista Tom Clancy que se ha visto encarnado en la gran pantalla por varios actores: Alec Baldwin en La caza del Octubre Rojo, Harrison Ford en Juego de patriotas y Peligro inminente, Ben Affleck en Pánico nuclear, y Chris Pine en Jack Ryan: Operación Sombra.

sábado, 12 de marzo de 2016

40 años contra las cuerdas

En noviembre de 1976 se estrenaba en Estados Unidos Rocky, una película de bajo presupuesto sobre un boxeador de categorías inferiores al que un día se le presenta la ocasión de competir contra el campeón del mundo Apollo Creed. Se trata de un truco publicitario en pro de la imagen pública del campeón, mostrando su generosidad de dar una oportunidad a los más desfavorecidos en aras de ensalzar el espíritu del sueño americano. Sin embargo no contaban con que el adversario escogido iba a aferrarse con todas sus fuerzas a esa oportunidad para cambiar de vida.

La película se ha convertido en paradigma de la consecución del éxito a través del esfuerzo, la perseverancia y la fuerza de voluntad. El personaje es a día de hoy un icono no solo del boxeo y del cine, sino también de lucha, coraje y afán de superación. Y la célebre música de Bill Conti es ya para muchos legendaria y motivadora.

Sylvester Stallone, empeñado en ser actor y harto de que le cerraran todas las puertas, escribió el guión de Rocky y consiguió venderlo a los productores, pero puso como condición innegociable que él mismo debía interpretarlo. El resultado fue una película de ajustado presupuesto, dirigida por John G. Avildsen, que triunfó tanto a nivel de crítica como de público y se alzó como ganadora de los Oscar con tres estatuillas: mejor película, director y montaje, de un total de diez nominaciones. Varios actores estaban nominados pero ninguno fue premiado. En la categoría de mejor actor de reparto estaban Burguess Meredith y Burt Young, que encarnaban en la película al entrenador y al cuñado de Rocky respectivamente. Talia Shire, en el papel de Adrian, la novia del púgil, estaba nominada a mejor actriz principal y el propio Stallone a mejor actor principal, además de tener otra nominación como guionista. También el sonido y la música estaban nominados.

Tras el éxito cosechado Stallone inició una serie de secuelas poniéndose él mismo a dirigir la segunda, tercera y cuarta entregas. En la quinta, de 1990, volvió a contar con John G. Avildsen, para dar cierre a la saga. El año anterior había estrenado la tercera parte del otro icono cinematográfico que ha marcado su carrera: el veterano de guerra John Rambo, y después no volvió a interpretar a estos personajes durante la década de los 90.

Sin embargo años después, Stallone decidió escribir y dirigir sendas películas de ambos personajes a modo de epílogo, de secuela crepuscular. De este modo llegaban a las pantallas Rocky Balboa en 2006 y John Rambo en 2008. La nueva entrega de Rocky tiene la gran virtud de subir al ring a un púgil sexagenario y hacerlo verosímil, cosa que a priori no resulta fácil.

Sobre Rambo se estuvo rumoreando la posibilidad de un quinta entrega con el personaje enfrentado a un cártel mexicano, pero a día de hoy no ha llegado a cuajar. Sin embargo en lo que concierne a Rocky sí tenía la seguridad de que esa era la última vez que lo interpretaría, hasta que llegó el joven director y guionista Ryan Coogler y convenció a Stallone para interpretar una vez más a Rocky en Creed, esta vez en calidad de entrenador del hijo de su antiguo amigo y adversario Apollo Creed.

Esta vuelta al personaje 40 años después le ha valido ganar el Globo de Oro y volver a estar nominado a los Oscar, esta vez como mejor actor de reparto. En los años 70 también Al Pacino fue nominado dos veces por el mismo personaje, Michael Corleone, tanto a los Globos de Oro como a los Oscar en la primera y segunda entregas de El Padrino, pero no ganó en ninguna ocasión. Incluso a los Globos de Oro le volvieron a nominar por tercera vez en El Padrino III y tampoco se lo llevó. A las nominaciones de Stallone por un mismo personaje le separan cuatro décadas, y finalmente ha conseguido uno de los galardones, tras haber encarnado al personaje en siete ocasiones. El triunfo del esfuerzo y la perseverancia tanto dentro como fuera de la pantalla.

sábado, 5 de marzo de 2016

Los ponderados Oscar 2016

En diciembre cuando escribí la crítica de El puente de los espías dije que para mí Mark Rylance debería llevarse un Oscar, y se ha cumplido. Sin embargo cuando más tarde se publicó la lista de nominados mis esperanzas estaban puestas en que Stallone ganara por Creed, al encarnar por séptima vez en cuarenta años al boxeador más famoso de la historia del cine: Rocky Balboa. En cualquier caso que finalmente ganase Mark Rylance está más que justificado.

Otro homenaje a los clásicos de acción de finales de los 70 y principios de los 80: Mad Max: Furia en la carretera se lleva seis galardones, incluidos montaje, vestuario, maquillaje, sonido, edición de sonido y diseño de producción. Incluso estaba nominada como mejor película y el veterano director George Miller también tenía su nominación. La cuarta entrega de la saga Mad Max es la única que ha estado presente en una gala de los Oscar.

Y siguen los homenajes con el Oscar a la mejor partitura musical para Ennio Morricone, que a sus 87 años y tras una prolífica carrera plagada de composiciones míticas, recibe por primera vez un Oscar con su trabajo en el western de Tarantino Los odiosos 8, que no ha tenido mayor trascendencia en comparación con lo que han sido sus grandes obras, pero me alegro de que finalmente la Academia de Hollywood le haya reconocido su encomiable labor en la historia del cine.

La favorita de este año, El renacido, se ha quedado con 3 galardones, realmente los que corresponden a los 3 puntos más fuertes de la película: director, actor principal y fotografía. Alejandro González Iñárritu gana su segundo Oscar consecutivo como director, tras llevarlo el año pasado con Birdman, y Leonardo di Caprio por fin se lleva la estatuilla en su quinta nominación a los Oscar. Anteriormente fue nominado por ¿A quién ama Gilbert Grape?, El aviador, Diamante de sangre, y El lobo de Wall Street.

Finalmente el Oscar a mejor película ha sido para Spotlight, que ha resultado vencedora con tan solo 2 galardones, el ya mencionado y el correspondiente a mejor guión original. La mejor película de animación ha sido para Pixar, una vez más, con el film Del revés, un premio que estaba bastante claro.

Un premio que me ha sorprendido es el de mejor canción para Writings on the wall, de Spectre, ya que no es de las mejores canciones de los films de James Bond. También es cierto que lo que menos convence es la voz de falsete de Sam Smith, que no favorece a la interpretación de la canción, si bien la melodía y la letra pueden hacerla merecedora del premio.

En definitiva ha sido una gala con los premios muy repartidos, pero también muy merecidos. Creo que la ponderación ha sido la nota dominante en las decisiones de la Academia. Ha sido un año con grandes títulos y realmente se ha sabido premiar a cada uno en la categoría que le corresponde, en aquel apartado donde reside su mayor virtud.

Palmarés completo AQUÍ.