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jueves, 25 de agosto de 2011

J.J.Abrahms, el alumno aventajado de Spielberg


Supongamos que Los Goonies en vez de tener una aventura de piratas la tuviesen con un extraterrestre. Con eso nos hacemos una idea de más o menos lo que nos podemos encontrar en Super 8, una película dirigida por J.J. Abrahms, responsable del último Star Trek, y producida por el mismísimo Steven Spielberg que vuelve con este film a su universo de ilusión, aventura y fantasía que tanto explotó con éxito en los años 80, unas veces como director y otras como productor.

En un pueblo de Estados Unidos en el año 1979, un grupo de adolescentes está rodando un cortometraje de zombies con una cámara de super 8. Entonces ocurre ante sus narices un aparatoso accidente en que descarrila un tren de mercancías que alberga un importante secreto militar el cual queda grabado en la cámara de los chicos.

Los jóvenes protagonistas son desconocidos y con poca experiencia, salvo Elle Fanning, pero lo hacen muy bien. Se les ve cómodos y desenvueltos en sus repectivos roles.

Super 8 es una gran película. Un film de ciencia ficción en que las relaciones humanas priman sobre el espectáculo de los efectos especiales, que por cierto son bastante buenos.De hecho posee la fórmula que tanto gusta a Spielberg y que tantos éxitos le ha dado: mostrar a personas cotidianas en situaciones extraordinarias.Tan sólo se le puede poner como pega un desenlace algo precipitado, pero que no afecta de forma relevante al buen sabor de boca que deja la película en su conjunto, y es que al final la trama del alienígena es lo de menos, lo verdaderamente interesante son las distintas subtramas que ocurren en torno a los conflictos entre los personajes.

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viernes, 19 de agosto de 2011

Frases twitteadas Vol. II


Tras la buena acogida entre los lectores de la primera recopilación de citas cinematográficas, aquí llega una nueva entrega con otras 10 frases que he ido compartiendo en Twitter. El formato es el mismo que el anterior:
“Frase”, actor (personaje), Título en español (Título original, director, año).

Vamos allá:

1. “Si alguien se mete conmigo, yo me meto con él.”, Robert deNiro (Al Capone), Los intocables de Elliot Ness (The untouchables, Brian de Palma, 1987).

2. “La distancia entre el genio y la locura se mide tan sólo por el éxito.”, Jonathan Pryce (Elliot Carver), El mañana nunca muere (Tomorrow never dies, Roger Spottiswoode, 1997).

3. “Vaya a vender sus neuras a otra parte. Aquí ya estamos servidos.”, Jack Nicholson (Melvin Udall), Mejor imposible (As good as it gets, James L. Brooks, 1997).

4. “Para sobrevivir a la guerra hay que convertirse en guerra.”, Sylvester Stallone (John Rambo), Rambo –Acorralado parte II (Rambo-First blood part II, George Pan Cosmatos, 1985).

5. “Hay un nuevo tipo en la ciudad. Se llama Robocop.”, Miguel Ferrer (Bob Morton), Robocop (Robocop, Paul Verhoeven, 1987).

6. “Hazlo o no lo hagas. Pero no lo intentes.”, Frank Oz (Yoda), El imperio contraataca (The empire strikes back, Irvin Kershner, 1980).

7. “No soy un cobarde. Soy…práctico.”, Alan Cox (John Watson), El secreto de la pirámide (Young Sherlock Holmes, Barry Levinson, 1985).

8. “Han pasado 84 años, y aun percibo el olor a recién pintado.” Gloria Stuart (Rose), Titanic (Titanic, James Cameron, 1997).

9. “Prefiero tus deudas a los millones de otro.” Marilyn Monroe (Sugar Kane), Con faldas y a lo loco (Some like it hot, Billy Wilder, 1959).

10. “Souvenirs, novedades, artículos de coña…” Ian McNeice (Vendedor ciego), Top secret (Top secret, Jim Abrahams, David Zucker, Jerry Zucker, 1984).

martes, 16 de agosto de 2011

Así se alzaron los simios


El origen del planeta de los simios (Rise of the planet of the apes, Rupert Wyatt, 2011), título autoexplicativo como pocos, nos cuenta pues eso mismo, cómo se inició el proceso que llevó a que en la Tierra los simios evolucionaran hasta cambiar las tornas de forma que los humanos pasaran a ser la especie inferior, tal como se encontró la situación el astronauta interpretado por Charlton Heston tras un largo viaje por el espacio en el clásico de Franklin J. Schaffner El planeta de los simios (The planet of the apes, 1968). La premisa para explicar el paso evolutivo es interesante: se trata de un joven y brillante científico, encarnado por James Franco, que investiga sobre cómo conseguir la neurogénesis, es decir, la generación de células neuronales, para aplicarlo como cura contra el alzheimer, y experimentando el fármaco en chimpancés, algo que los hace más inteligentes.

Los simios digitales, creados por WETA Digital, la compañía responsable de los efectos de, entre otras, Avatar, King Kong (2005) y El Señor de los Anillos, son realmente impresionantes. De hecho Andy Serkis, que ya se había enfundado el traje de sensores para dar vida virtual al Gollum y al mismísimo King Kong de Peter Jackson, es en la presente cinta el responsable de interpretar digitalmente a César, el mono protagonista. Completan el reparto principal Freida Pinto, la gran revelación de Slumdog Millionaire, y el veterano John Lithgow.

La música de Patrick Doyle es muy envolvente, muy primaria, con mucha percusión, totalmente integrada en la historia contada. Es una de estas películas que ya se sabe lo que va a pasar y lo interesante es ver el proceso de cómo sucede. El ritmo narrativo es muy bueno, perfectamente dosificado para comprender la evolución de los personajes.

En definitiva se trata de una sensacional película de ciencia ficción a la altura del clásico de Schaffner y muy por encima del mediocre remake de Tim Burton que contaba con un soso Mark Wahlberg como protagonista allá por el año 2001. La presente precuela tiene ritmo, tensión, emoción y unos efectos digitales muy conseguidos. Imprescindible.

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sábado, 13 de agosto de 2011

El gran capitán


El director Joe Johnston, responsable de aventuras para toda la familia como Rocketeer, Jumanji, Jurassic Park III o Cariño, he encogido a los niños, nos trae ahora Capitán América: El primer vengador (Captain America: First avenger, 2011), la adaptación a la gran pantalla del conocido superhéroe de los comics de Stan Lee. Es el último eslabón de la cadena que faltaba para culminar el gran proyecto de Marvel Studios, Los vengadores, que se estrenará en verano de 2012. Arrancaron con Iron Man, luego vinieron El increíble Hulk, Iron Man 2 y Thor.

Al igual que se enmarcó la precuela de los X-men como una aventura relacionada con un hecho histórico, como fue la crisis de los misiles cubanos, en esta ocasión ocurre algo similar pero en la II Guerra Mundial, en la que las divisiones científicas tanto de los nazis como de los Aliados, deciden el destino del mundo en una batalla que ocurre en paralelo con los frentes reales. Y la verdad es que la fórmula funciona. El resultado es una trepidante aventura con estética retrofuturista en la línea de Sky Captain y el mundo del mañana.

Chris Evans, que había encarnado a la Antorcha Humana en las dos entregas de Los 4 fantásticos, se mete aquí en la piel de un muchacho enclenque con problemas de salud que tras ser rechazado por el ejército en varias ocasiones, insiste en querer ir a luchar para poner su granito de arena en ayudar a los demás. Un científico que está buscando al candidato ideal para un experimento que consiste en crear super soldados, se fija en el muchacho, no por sus aptitudes ni su talento, que no los tiene, sino por su calidad humana. Este es otro punto interesante de la película, el de primar a la persona sobre el profesional, el hecho de resaltar las cualidades de un alma noble. El contrapunto lo pone Hugo Weaving, inolvidable agente Smith de Matrix, en el rol de Cráneo Rojo, un villano carismático interpretado por el actor adecuado aunque quizá algo desaprovechado en el resultado global del film. Completan el reparto Hayley Atwell como la chica de la película, Tommy Lee Jones es un sarcástico coronel , Stanley Tucci como el creador del experimento y Dominic Cooper dando vida a Howard Stark, el padre de Tony Stark/Iron Man.

Los efectos especiales en general son correctos, pero la transformación digital de Evans es impresionante, tal como pasaba con Brad Pitt en El curioso caso de Benjamin Button, aunque la técnica empleada ha sido diferente.

Entretenida, inocente, espectacular, una gran aventura de cierto aroma retro muy disfrutable por público de todas las edades. Diría que es de las mejores, junto con la primera de Iron Man, entre los títulos que forman la saga de Los vengadores.

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viernes, 12 de agosto de 2011

Rodando un videoclip

A veces las cosas surgen de la forma más insospechada. Quien haya seguido mi trayectoria a través de mi página web, sabrá que me gusta experimentar con distintos formatos y géneros. Sin embargo el video clip era algo que aun no había abordado.

El mes pasado tuve la suerte de colaborar con el equipo de producción de un videoclip para la Jornada Mundial de la Juventud 2011. Tras un par de reuniones de brainstorming y planificación, tuvimos una estupenda jornada de rodaje en la que grandes profesionales de la realización televisiva se brindaron a colaborar en el proyecto, además de mucha gente que se unió espontáneamente a la dinámica y fresca coreografía preparada para la ocasión.

El vídeo se proyectará en los actos de la JMJ que tendrá lugar la próxima semana entre los días 16 y 21 de agosto. De momento se puede ver en internet el making off : Así se hizo “Meet in Madrid”.

jueves, 4 de agosto de 2011

Veranos de película


Las actividades y lugares propios de época estival, son escenarios tan válidos como cualquier otro para desarrollar historias y tramas interesantes que den lugar a películas de diversos géneros. Por ejemplo, en 1987 causó furor entre los adolescentes Dirty dancing, de Emile Ardolino, que enmarca la acción durante los años 60 y trata sobre una chica de clase alta que va a pasar el verano a un campamento con sus padres y se enamora del profesor de baile. Un romance a ritmo de mambo que convirtió a Patrick Swayze en todo un ídolo.

El clásico de David Lean Locuras de verano (Summertime, 1955) nos brindaba a una excelente Katherine Hepburn de vacaciones en Venecia, en una película llena de romance y glamour. También la ciudad de los canales bajo el sol abrasador puede ser escenario de tragedias, como nos mostró Luchino Visconti en la densa y amarga Muerte en Venecia (Death in Venice, 1971), en la que un elegante resort puede ser escenario del más dramático desenlace. También en un exclusivo hotel mediterráneo se desarrolla Muerte bajo el sol (Evil under the sun, Guy Hamilton, 1982), esta vez en las islas griegas, donde el famoso detective Hercule Poirot, creado por Agatha Christie e interpretado para la ocasión por un sensacional Peter Ustinov, debe resolver un crimen producido en tan idílico lugar entre gente distinguida. A pesar de ser un thriller con un asesinato como eje central de la trama, la cinta tiene un tono muy fresco y glamuroso aderezado por estupendos temas musicales de Cole Porter.


Y finalmente no podía faltar el título que aterrorizó a todos los bañistas: Tiburón (Jaws, 1975). El gran Steven Spielberg, acompañado por una inolvidable partitura de John Wiliams, metió el miedo en el cuerpo a muchos veraneantes con este sensacional thriller sobre un gran tiburón blanco que acecha bajo el agua en la costa de la localidad de Amity. El jefe de policía Brody, encarnado por Roy Scheider, debe velar por la seguridad de los turistas frente a las presiones políticas que le impiden cerrar las playas, pues causaría grandes pérdidas económicas al pueblo. Le acompañan para dar caza al temible escualo un veterano cazador de tiburones y un científico experto en estos peces, personajes encarnados por Robert Shaw y Richard Dreyfuss respectivamente. El trío protagonista consigue darle una entidad muy sólida al conjunto, ya que los personajes están muy bien trazados, contrastan mucho entre sí y la química entre los actores es excelente.

Las altas temperaturas veraniegas afectan sin duda al comportamiento de la gente, normalmente para bien, pero no siempre, y el Séptimo Arte puede reflejarlo en todas sus facetas. Risas, amor, muerte, todo es posible en verano y en el cine.

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